Acompañame y verás

antonioSi te animas a leer este artículo, aparte de enterarte de cosas interesantes, el resultado final te dejará sin habla. Seguro.

3 de Noviembre.- Una vieja regla del teatro (pero que es aplicable a cualquier arte) es que una obra imbécil vista por un público inteligente se convierte, mágicamente, en una obra inteligente; así como una obra inteligente vista por un público imbécil, se convierte en una obra imbécil. Esta regla es extrapolable a otras cosas de la vida y ha sido formulada a lo largo de la Historia de diferentes maneras. Por ejemplo, está detrás de la famosa cita de Santa Teresa, cuando les dice a sus monjas que, si la obediencia les manda andar entre fogones, no deben preocuparse porque “entre los fogones también anda el Señor”, como queriéndoles decir que, para la persona inteligente no hay tarea, por monótona, estúpida o pequeña que pueda parecer a primera vista, a la que no se le pueda sacar jugo.

Antonio Paso 1

Como fotógrafo, tengo que reconocer que lo que más me divierte es hacer fotografías. Durante muchos años (mis lectores han tenido ocasión de comprobarlo) me he echado a la calle y he estado levantando acta de las cosas que pasaban en Viena; y ahora, aparte de esto, pues también tengo un estudio (en el cual, mis lectores, naturalmente, tienen su casa).

Sin embargo, a la mayoría de mis clientes les pasa por alto que el oficio de fotógrafo tiene una parte que se desarrolla, como el de las carmelitas de Santa Teresa, “entre los fogones” y en ellos, queridos lectores, también anda el Señor.

Antonio Paso 2¿Cuáles son los fogones de un fotógrafo? Pues son, naturalmente, la posproducción de las fotografías. Y el estándar en posproducción es, naturalmente, Photoshop, un programa, por cierto, con muy mala reputación. Mala reputación inmerecida, porque es lo mismo que si, siguiendo con las cocinas, las vitrocerámicas fueran vituperadas por la cantidad de paellas sosas que se cocinan cada día en el mundo.

Antonio Paso 3Yo soy poco amigo de “photoshopear” a mis modelos/clientes, porque yo creo que, en muchas ocasiones, a la gente se le va la mano y no se mejora la imagen de la persona, sino que se la “desnaturaliza” y se obtienen resultados de un enorme mal gusto. A mí me gusta el Photoshop, que es una herramienta, de verdad, apasionante y de posibilidades casi infinitas, pero pienso que debe ser utilizado con prudencia y, como pasa con el maquillaje en la mujer, cuanto menos se note y más natural sea el resultado final, mejor (a no ser, claro que se pretenda potenciar una fotografía con un propósito expresivo, como en las ilustraciones).

Antono Paso 4En el capítulo de los horrores, me parece que merecerían ser prohibidas ciertas fotos pretendidamente sexis que las austriacas se hacen, cubiertas solo con lo imprescindible, para colgarlas en el dormitorio conyugal. O sea, no es que me parezcan unas fotos horribles, lo que en la mayoría de los casos me espanta es la postproducción (posproducción de la que, por cierto, el fotógrafo es inocente en la mayoría de los casos, porque es la propia clienta la que se empecina en aparecer con una piel irreconocible (no ya sin marcas ni lunares, pero sin arrugas o textura) y una cara blanca, sobreexpuesta, en donde lo único reconocible son los ojos y la boca.

Antono Paso 5Yo no descarto el retoque porque, al fin y al cabo, la cámara ve mucho más que el ojo humano y a veces un defecto que a simple vista es imperceptible en foto queda amplificado, pero no me gustan las fotos en donde se agrandan los ojos o se vuelven los labios más turgentes o se cambia el color de la piel o se recorta la lorza. Lo ideal, bajo mi punto de vista, es que el retoque no se note y en eso me esfuerzo constantemente y me paso muchas horas delante del ordenador.

El otro día, mientras revelaba unas fotos (entre fogones anda el Señor) pensaba yo que si por algo se caracteriza nuestra época, la de la inteligencia artificial, la de la realidad artificial es porque las nuevas tecnologías aspiran a imitar la realidad de verdad, a crear una versión “seamless” (sin costuras, sin marcas de ruptura) que pueda pasar por la realidad, que elimine ese regusto a máquina que tenían, por ejemplo, las primeras animaciones digitales y pensaba que, para poder imitar la realidad, antes hay que comprenderla y que, quizá, lo que más distinga a nuestra época, sea eso: el esfuerzo, quizá único en la Historia, de entender la naturaleza para poder imitarla con más eficacia.

Antono Paso 6Para fotos como las que ilustran este artículo, no tienes más que escribirme un mensaje a la dirección de correo vienadirecto (arroba) gmail.com o utilizar el formulario de contacto de este blog.


Publicado

en

por

Etiquetas:

Comentarios

Una respuesta a «Acompañame y verás»

  1. Avatar de Alfonso Lizano
    Alfonso Lizano

    Hola Paco,
    has probado Affinity Photo?.

    Te lo recomiendo. Harás casi lo mismo que con Photoshop, pero por 50€ de por vida. Actualizaciones incluidas.

    Por lo demás, me encanta tu blog. Gracias!.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.