El mundo de la cultura se rebota – VdB y VdL hablan por teléfono – Repatriaciones – en la República Checa no hay playa – trabajadores de importación
17 de Abril.- Muy buenas tardes a todos y bienvenidos a la segunda edición de hoy de Viena Directo, con las noticias más importantes en español a propósito de la pandemia del coronavirus.
Como hacemos siempre, antes de comentarlas, vamos a ir a por las cifras.
Son estas: a las tres de la tarde había en Austria 14.553 positivos confirmados, sobre un total de 169.272 tests realizados. 9704 personas se han curado y, desgraciadamente, 431 personas han fallecido de la Covid-19 hasta ahora.

-No ha gustado. No ha gustado nada la conferencia de prensa de hoy de Ulrike Lunacek y del vicecanciller Kogler.
Y mira que ellos se la habían preparado bien, y la han leido, las cosas como son, que no se les puede poner un pero.
Pero no, ha sido el contenido y no la forma, lo que no ha gustado.
El mundo de la cultura ve con preocupación que el Gobierno haya puesto a esta industria tan importante para Austria en el dique seco prácticamente sine die.
Pero es que además la secretaria de Estado, Lunacek, ha tenido un resbalón dialéctico y ha dado a entender que son los propios cines los que no quieren abrir.
Esto sí que ha sentado muy mal.
La asociación que agrupa a los empresarios austriacos de salas de cine ha reaccionado con indignación, diciendo que, si por ellos fuera, los proyectores estarían mañana „echando“ películas como locos. Que las máquinas de palomitas, estarían funcionando a todo pasto, que no habría en Kansas para producir maíz. Que de todas formas, en verano suele haber menos espectadores y que, si hubiera voluntad, se podrían abrir los cines perfectamente. Sin embargo, según estos empresarios, el problema es otro: la falta de producto.
Como todo el mundo sabe, las películas que Hollywood produce para públicos masivos (esas tonterías entrañables que uno siente vergüenza de confesar que ha visto, esas con superhéroes y con dragones y con muchos esfectos especiales) se estrenan, sobre todo, en verano pero este año no va a ser así.
Los empresarios de salas de cine ponen por ejemplo la nueva película de James Bond, que ya está terminada, pero que no se va a estrenar hasta que estén abiertos los mercados cinematográficos internacionales.
La industria de la cultura se ha rebotado mucho y también le han llegado críticas a Lunacek desde otros lugares. Por ejemplo, desde las Festspiele de Salzburgo y del Festival de Bregenz. Estos dos auténticos imanes para el público internacional (y además, un público que no es de mochileros, precisamente) se celebran entre finales de julio y primeros de agosto.
En este momento, ni los Länder respectivos ni el Gobierno central saben si las señoras van a poder agitar sus joyas desde las primeras filas de los teatros, con la lógica inseguridad que esto genera Porque de los dos grandes festivales del verano austriaco no solo dependen miles de puestos de trabajo directos, sino también muchos miles de puestos de trabajo indirectos, en la hostelería, por ejemplo.
El problema principal es que la decisión final sobre estos dos macroeventos culturales, en términos de cancelación o retraso a otras fechas (más avanzado agosto, por ejemplo) depende mucho de la evolución de la pandemia en el país. Y no hay mal menor, porque las dos soluciones provocarían pérdidas millonarias.

(En cualquier caso, ahora que no nos oye nadie -y por eso yo lo pongo entre paréntesis- me gustaría compartir con mis lectores una apreciación personal.
No hay que estar muy ciego para darse cuenta de que la sensación de peligro inminente se ha ido disipando en los últimos diez días; no porque el peligro mismo haya desaparecido sino a medias porque lo terrible -las cifras de fallecidos en otros países de nuestro entorno- se ha hecho cotidiano y porque nos hemos acostumbrado a vivir con ese mantra de que, de momento, „el bicho nos ha respetado“; yo mismo me siento un poco responsable, cuando hablo todo el tiempo de lo buenas que son las cifras.
Esto ha hecho, en mi opinión, que haya otros intereses que estén aflorando; no porque antes no estuvieran ahí, sino porque en cierto modo a la gente le daba vergüenza que aflorasen por el qué dirán.
Hace quince días creo que hubiera sido más difícil que ciertos empresarios hubieran dicho según qué cosas a propósito de las medidas del Gobierno, porque entonces estábamos todos en el trance de salvar el mundo y ahora…Bueno, parece que el mundo no lo está haciendo mal sin nosotros…En fin, que es una apreciación personal, sin querer ofender a nadie, por supuesto).
Sigamos:

-Hoy, a medias porque el tema de los vuelos aéreos está como para unas prisas y a medias porque mi Van der Bellen es población de riesgo y podemos tener una desgracia, el señor Bundespresi y la Sra Presidenta (de la Comisión Europea) la Sra. Uschi Von der Leyen, han hablado por teléfono.
¿Y de qué? Pues de qué va a ser. De la crisis del coronavirus, de cooperación internacional para el desarrollo de una vacuna y del fortalecimiento de la economía europea (por cierto, parece ser que, poco a poco, la emisión de bonos para la reconstrucción de la maltrecha economía europea se va abriendo camino).
El objetivo es que „la Unión Europea también se mantenga cohesionada en estos tiempos difíciles y que la reconstrucción europea se haga en el marco de la sostenibilidad y de la protección del clima“ (es palabra de Van der Bellen, te alabamos, Van der Bellen).
El Bundespresi también le ha agradecido a la Presidenta la ayuda que a Unión Europea le ha prestado a Austria para traerse de nuevo a casa a los miles de austriacos (y allegados) a los que la crisis ha pillado por esos mundos de Dios.

-Hablando de esto: la Comisión Europea ha informado hoy que más de medio millón de ciudadanos comunitarios han sido traidos de vuelta a casa durante las acciones de repatriación que han ido llevando a cabo los diferentes gobiernos desde que empezó la crisis del coronavirus.
La mayoría de ellos se encontraban en la región de Asia-Pacífico y en América. La repatriación ha sido posible gracisa a la colaboración entre las diferentes oficinas consulares y los vuelos financiados por la Unión.
De cualquier manera, sigue habiendo casi cienmil ciudadanos comunitarios atrapados en el extranjero, a los cuales se intenta todavía traer de vuelta a casa.

-Y mientras tanto...Hay gente que no se puede resignar a un verano sin playa. Estos días pasados, se ha sabido que el Gobierno italiano estaba barajando la posibilidad de equipar las bonitas playas del país con forma de bota de mosquetero con unos cubículos de metacrilato, al objeto de que los turistas pudieran tostarse al sol sin tener miedo a contagiarse de nada (aunque, personalmente, el metacrilato debe de meter más calor que el eskay de los asientos del Seat 850 que tenía mi padre cuando yo era chico).
No parece que vaya a tener mucho éxito la idea, por lo visto, pero sin duda pasará a la Historia como una de estas ocurrencias con las que los empresarios ahogados están intentando sobrevivir a esta desgraciada temporada de 2020.
Los checos tampoco se resignan a unas vacaciones sin mar, a pesar de que la República Checa tiene seguramente parajes encantadores -pero interiores- en los que pasar los meses más calurosos y por eso se han puesto en contacto con el Gobierno croata.
-Buenas tardes ¿Es el Gobierno Croata?
-Sí ¿De parte de quién?
-Mire, es que somos el Gobierno checo y que, como estamos aquí, „confitados“ y eso, que estamos pensando que si no podríamos encontrar una solución para que, cuando llegue el verano, los turistas checos puedan ir a las justamente famosas playas croatas a darse un chapuzón.
–¿Está usted seguro?
-Prometemos que vamos a tener vigilados a los niños para que no hagan aguas menores en las transparentes aguas croatas.
-No sé, no sé…
-Pero hombre, carita de emperaor croata, no sea usted así…Háganos un corredor sanitario. Nosotros prometemos que solo van a ir a Croacia checos que estén sanos como una manzana.
-Lo consulto y ya les digo algo si eso.
-Ande, piénselo.
-Lo haré, lo haré.
Esta conversación u otra con un fondo parecido se ha sostenido entre el premier checo, Andrej Babis y su tocayo croata que se llama como él, Andrej pero tiene otro apellido (como es lógico) Babis.
Ambos han acordado estudiar esta cuestión. El Ministro de turismo croata, „sin encambio“ no está tan convencido y ha recordado que esto no es una decisión que competa a los políticos sino a los epidemiólogos, que son los que saben más que Lepe, Lepijo y su hijo, de virus.

-Hoy han aterrizado en Tirol los temporeros traidos de Rumanía para ayudar en la cosecha de Austria. Han sido 143 personas que han venido en un avión desde Bucarest. Esto de importar trabajadores para el campo, estando Austria como está, no ha caido bien ni entre los socialistas ni entre la ultraderecha. Ambas fuerzas, con diferentes matices, naturalmente, han coincidido en que tiene guasa que Tirol haya tenido que importar trabajadores habiendo más de medio millón de desempleados en Austria y han acusado al Land de Tirol de no haber buscado bastante para encontrar trabajadores residentes que hubieran cubierto esta falta.
El presidente del Land de Tirol, Sr. Platter (conservador) se ha rascado la cabeza un poco antes de responder a las críticas y ha admitido que, en el futuro, habrá que buscar „nuevos conceptos“ para responder a la falta de trabajadores en el campo.
Y con esto me despido hoy ¿Y el postre? Se preguntarán algunos de mis lectores? Pero es que hoy no hay noticia curiosa. Hombre, ha habido un escupidor que se ha rebotado con la policía (otro) pero es que resulta un poco repetitivo ¿No? Mañana a la una, ya si eso, pongo dos noticias graciosas.
En fin, queridos lectores, lo dicho: mañana, a la una, más. Hasta entonces, a pasarlo bien, a cuidarse y a portarse con sentido común.
Un cordialísimo saludo.

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