Alegría por las fronteras (pero solo media) – El Gobierno italiano se duele – El colegio de médicos quiere que no se anule – la casa y la piedra
3 de Junio.- Muy buenas tardes y bienvenidos todos a una nueva edición del boletín de noticias de Viena Directo. Hoy, Austria ha decidido abrir las fronteras con todos los países con los que limita menos con Italia (probablemente será el día 15 de Junio).
Sin embargo, antes de entrar en este y otros temas, veamos qué ha sucedido con las cifras. Son estas.

-Como decíamos más arriba, tres meses después de haber cerrado las fronteras con sus vecinos, los pasos se abrirán. Serán, por cierto de allí para acá, pero no de acá para allí, si me explico bien. O sea, que un ciudadano checo podrá pasar a Austria y darse un garbeo, pero un ciudadano austriaco, si quiere entrar en Chequia, tendrá que pasar las mismas formalidades que hasta ahora.
Los países afctados por la medida son Alemania, Liechtenstein, Suiza, Eslovaquia, Eslovenia, la República Checa y Hungría. Las personas que vengan de estos países no van a tener que pasar ni tests, ni cuarentenas ni portar los correspondientes certificados.
La frontera con Italia permanece cerrada y solo se abrirá cuando la situación lo permita.

-El Gobierno italiano ha reaccionado a esta negativa austriaca de abrir las fronteras. Naturalmente, le ha parecido mal.
El Ministro de Exteriores del ejecutivo de Roma ha dicho que
«el comportamiento individual (de Austria) va contra el espíritu europeo y daña a Europa y al mercado común ».
Di Maio ha expresado asimismo su esperanza de que en los próximos días se pueda encontrar una « solución positiva ». Ahora mismo, el buen hombre está con el ministro francés, Jean-Yves le Drian, con el que va a discutir también sobre el tema (vamos, sobre El Tema) o sea, la apertura de fronteras.
Naturalmente, el Gobierno austriaco también ha hablado hoy de otros países, como España, para decir que de momento, la cosa está más tensa que Marco el día de la madre. O sea, que de momento, nada.
El Gobierno, tras hacer su anuncio, también ha apelado al sentido común y a la prudencia de los austriacos, porque ha costado mucho llegar a donde hemos llegado y las medidas de aislamiento han sido muy difíciles de levantar.
Por cierto, Suiza, uno de los países a los que Austria ha abierto la frontera ha anunciado que hará lo propio con nuestra pequeña república a partir del día 15 de Junio, como Alemania. O sea, que, hasta dentro de quince días, no habrá reciprocidad.

-En una de las notas que he publicado en formato más breve, decía yo que, según una encuesta, la gente que ha probado el teletrabajo está tan contenta que no quisiera dejarlo. No es la única cosa que podría quedarse. El colegio de médicos de Baa Austria también ha dicho que la receta electrónica (sin papel) debería mantenerse también cuando el riesgo de coronavirus desaparezca.
Según los médicos de Baja Austria, con la receta electrónica todo son ventajas. No solo no se puede perder, sino que además tampoco se puede falsificar (yo que sé, personas hay adictas a los laxantes, por ejemplo, que ya no podrán caer en la tentación de consumir sustancias prohibidas).
El sistema, según los galenos, no solo se ha implantado sin mayor problema, sino que también ha funcionado fenomenal. Oye, una cosa buena que nos ha traido el coronavirus.

-Y ahora hablaré no de mí, como Antonio Gala ( !Ay, mi tito antonio !) sino de una piedra. Durante estos días, en una serie que se llama Hitler en Viena (pero que empieza mucho antes) estoy recordando la primera juventud de Adolf Hitler. Recordarán mis lectores que el campeón del mal nació en Braunau am Inn (un poquito por accidente, porque a su padre lo destinaron allí). La casa todavía existe y,aunque Hitler pasó poco tiempo en ella (un par de aöos) se ha convertido en lugar de peregrinación de todo tipo de colgados y de malas personas.
Lo de Braunau, cuando ven un forastero, ya saben a lo que viene y están hasta el gorro. El Gobierno compró la famosa casa, que ahora pertenece a la República y convocó un concurso para remodelarla y « neutralizarla ». Ayer, se anunciaron los resultados. Para matar two birds de un shot, en la casa se pondrá una comisaría de policía. Al contrario de lo que sucedió en el país en donde yo nací, al conocerse la decisión, no se personaron en Braunau cientos de personas envueltas en banderas caducadas, « rascándose las vestiduras » ni echándose ceniza por la cabeza ni clamando contra el Gobierno que había tomado tan sensata decisión.
Sin embargo, parece que el Gobierno austriaco se ha pasado un poco de frenada. Delante de la puerta de la casa en donde nació Hitler para mala suerte de sus paisanos, había hasta ayer un pedrolo enorme procedente del campo de exterminio de Mauthausen. Era un recordatorio que se instaló en 1989 (Hitler, si hubiera vivido, hubiera cumplido cien años) una advertencia al mundo para que la historia no se volviera a repetir (desgraciadamente y, a pesar de la metáfora, los seres humanos somos muy de tropezar dos veces en la misma piedra).
El Gobierno ha retirado la roca en cuestión y esto ha provocado el lógico escándalo. Aparte de porque, con la que está cayendo, cualquier advertencia para que no se repita lo de Hitler no está de mas, el ayuntamiento de Braunau am Inn ha puesto el grito en el firmamento porque, si bien la casa pertenece a la República, la roca estaba en la acera y era, por lo tanto, propiedad del municipio en donde Hitler, por caprichos del destino, vino a nacer.
El ayuntamiento ha protestado, lo mismo que representantes de otros partidos políticos pero el Ministro Nehammer (sin duda muy ilusionado con la nueva y reluciente comisaría de policía que se va a construir en la casa natal del tirano) ha dicho que todo el asunto es más ruido que nueces.
Veremos en qué para la cosa.
En fin, y con esta noticia me despido hasta mañana. Espero que mis lectores pasen la noche de hoy radiantes de salud y mañana nos veremos, sobre esta misma hora. Hasta entonces, un cordial saludo.


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