!Hurra! La Austrian Airlines está salvada – Nuevas normas para manifestarse con seguridad – El coronavirus pasa al Tribunal Constitucional austriaco
8 de Junio.- Muy buenas tardes y bienvenidos, una tarde más, a Viena Directo, el blog que cuenta las noticias que importan. Desde 2006.

-Como saben todos los lectores de Viena Directo, el sector más golpeado (o uno de los más golpeados) por la crisis del coronavirus es el del transporte de viajeros por vía aérea. Las líneas aéreas son, además, un importante factor estratégico dentro de la economía de los estados y, además, un fuerte factor de prestigio. También dan trabajo a muchísimas personas. Por estos motivos, y otros, entre los que no es descartable una cierta pátina sentimental que cubre un negocio que ya no es lo que era, todos los Gobiernos están intentando salvar „sus“ compañías aéreas.
El Gobierno alemán ha presentado un plan para evitar la desaparición de la Lufthansa y hoy, el Gobierno austriaco ha dado a conocer cómo se va a salvar de la desaparición a la Austrian Airlines (AUA), que pertenece al grupo Lufthansa también.
La aerolínea austriaca va a recibir 450 Millones de Euros desde Austria, más 150 millones de Euros de Lufthansa, su casa matriz. Estos 600 millones de Euro deberán mantenerla a flote. Bueno, en el aire.
De los cuatrocientos cincuenta millones de Euros, 300 serán en forma de créditos a interés reducido y 150 millones de Euros de ayuda estatal directa.
¿Y como contrapartida? El Estado austriaco se ha asegurado que la Austrian Airlines tenga durante los próximos diez años el aeropuerto de Viena como base. También deberá quedarse en Viena hasta 2030 la sede central de la compañía, así como los derechos sobre la marca Austrian Airlines, que no podrán ser enajenados. La Lufthansa también tendrá que asignar a la Austrian Airlines vuelos de larga distancia.
El precio mínimo del billete será de 40 Euros.
El Estado austriaco (o sea, nosotros todos, que vamos a pagar el guateque con nuestros impuestos) recibimos dos asientos en el consejo que dirige la fundación que agrupa a los propietarios de la compañía, así como en el consejo directivo. La República austriaca, eso sí, no entratrá en el accionariado (o, por lo menos, no todavía). A diferencia, por ejemplo, del Gobierno Italiano que, si yo no estoy mal informado, entrará en el accionariado de Alitalia.
Estas entradas en los accionariados o estatalizaciones son siempre complicadas y problemáticas con respecto a la legislación comunitaria. En condiciones normales, o sea, sino estuviera pasando lo que está pasando, Austria no hubiera podido ayudar a la AUA y hubiera tenido que dejarla caer; sin embargo, la Unión Europea ha dado permiso para que, en estas circunstancias excepcionales, los Estados miembros compren parte de las compañías afectadas (lo contrario se juzgaba como un impedimento a la libre competencia).
En cualquier caso, se ha previsto que el Estado austriaco entre en la AUA en el caso de que la compañía no pudiera pagar los créditos „blandos“ en los que la República va a sustanciar parte de su ayuda.
-Otro asunto que ha levantado polvareda estos días ha sido la manifestación que, la semana pasada, congregó en Viena a 50.000 personas, en solidaridad con el asesinato en la ciudad de Mineápolis de un hombre negro a manos de la policía americana.
Las posiciones al respecto se agrupan alrededor de dos polos. Por un lado, están los que dicen que el derecho a manifestarse es un derecho fundamental y que no se puede eliminar de un plumazo.
-Ya, ya, dicen otros, pero hemos cerrado los comercios y nos hemos metido en casa para que ahora cincuentamil irresponsables pongan en peligro todo lo que hemos conseguido con tanto esfuerzo.
Para intentar llegar a un punto medio (ya decía el filósofo que en el medio está la virtud) el Ministro de Sanidad Anschober se ha reunido con representantes de la ciudad de Viena y con representantes de las fuerzas del orden para intentar alcanzar un acuerdo.
Antes de anunciar las nuevas normas (enésimas) que regirán en las manifestaciones, los políticos presentes en la mesa redonda alabaron a los manifestantes, en particular a los más jóvenes. Si bien los policías austriacos no tienen (por suerte) nada que ver con los policías americanos, a los políticos les ha parecido muy bien que los jóvenes austriacos se solidaricen con las personas oprimidas del planeta.
Y ahora las normas:
-Los policías, antes de las manifestaciones, tratarán de ponerse de acuerdo con los organizadores, al objeto de separar en lo posible a las masas de gente que vayan a moverse.
-Las manifestaciones se celebrarán en sitios que permitan que la gente pueda separarse en el caso de que, como sucedió el jueves pasado, acudan a las marchas más personas de lo que esperaban los organizadores (en la del jueves, se había pensado en 3000 y acudieron 50000)
-Si hay mucha gente y no se puede mantener la distancia de seguridad, la gente tendrá que ir con mascarilla. O, por lo menos con la cara cubierta con un paño o bufanda.
„Solo porque las manifestaciones se celebren al aire libre no significa que haya desaparecido el peligro de contagio“, ha dicho el Ministro „como nos han demostrado los entierros y los campos de fútbol“.
-Dadas las circunstancias y el enorme peligro que había cuando la pandemia llegó a Austria, el Gobierno legisló, con gran aquiescencia de la mayor parte de la población, de manera rápida y (hay que decirlo también) a veces de manera no demasiado clara.
Le corresponde ahora al Tribunal Constitucional Austriaco calibrar si el Ejecutivo se pasó de frenada.
70 casos hay sobre la mesa del alto tribunal, cuyos veredictos se irán conociendo, como dicen los franceses, a fur et a mesure (o sea, por su paso).
Los asuntos sobre los que tendrá que entender el alto tribunal austriaco son:
*Indemnizaciones por el llamado „lucro cesante“ (o sea, el dinero que las empresas dejaron de ganar) a causa de la aplicación (algo chapucera, según algunos) de la ley de Epidemias que hizo el Gobierno.
Implicados en estas demandas están sobre todo los hoteleros de Tirol.
*Prohibición de estar en espacios públicos; la ley de Medidas de Coronavirus solo menciona las excepciones. Argumentan los que se quejan ante el Alto Tribunal que una prohibición de ese calibre debe ser más específica para ser legal.
*La prohibición de abrir para tiendas mayores de 400 metros cuadrados y la prohibición de uso de las instalaciones deportivas. La pregunta es ¿Eran necesarias estas medidas? ¿Hubiera bastado también con otras menos restrictivas? Aquí los expertos no se ponen de acuerdo y es probable que el Alto Tribunal fíe su decisión a lo excepcional de la situación.
*La discriminación salarial entre los hombres que estaban haciendo el servicio civil y que fueron forzados a alargarlo porque el Estado los necesitaba (luego, afortunadamente, no los necesitó tanto) y los que se presentaron voluntarios. Estos últimos ganaron muchísimo más dinero que los que fueron forzados a quedarse.
13 Magistrados (sin contar al presidente) deciden sobre cada caso. Los magistrados del constitucional pueden declarar nulas leyes total o parcialmente de acuerdo con la Norma Fundamental austriaca.
Si se inclinan por esta opción el Gobierno no podrá poner en vigor las leyes anuladas en el caso de que se produzca un rebrote.


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