El virus malandrín está bajo control en Austria y eso permite ir desmantelando infraestructuras que se hicieron para luchar contra la pandemia.
10 de Junio.- El coronavirus no ha desaparecido, pero en Austria está, evidentemente, bajo control, de manera que las infraestructuras que se crearon ad hoc pueden ir desmantelándose.
Es el caso del hospital de campaña con 880 camas que se creó en la Feria de Viena (Messe Wien). Va a cerrar a finales de julio, cuando venzan los contratos de las empresas que lo mantienen operativo. Así lo ha afirmado el consejero de salud de Viena Peter Hacker.
El Hospital de Campaña estaba pensado en principio para absorber el exceso de demanda de los hospitales „fijos“.
En vez de eso se utilizó para tratar a personas sin domicilio fijo (por ejemplo, gente no residente en Viena o personas sin hogar) y para facilitar la cuarentena a refugiados.
A fin de julio, se desinfectarán los edificios de la feria de Viena y el espacio para exposiciones y eventos volverá a funcionar con normalidad (o con toda la „nueva normalidad“) a partir de Agosto.
Para todas aquellas personas que necesiten pasar una cuarentena y no dispongan de un espacio para hacerlo habrá alojamientos transitorios.
El ayuntamiento de Viena también ha dicho que el coste del hospital de campaña, al final, quedará muy por debajo de lo presupuestado.
El presupuesto era de 66 millones de euros pero al final el coste rondará los cincuenta (como es lógico, las cifras no se conocen todavía)

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