El Gobierno austriaco ha presentado hoy la ley que permitirá morir dignamente a aquellos enfermos graves que así lo deseen. El procedimiento es laborioso y se ha tratado de garantizar una decisión libre y sin presiones.
23 de Octubre.- El Tribunal Constitucional austriaco ha demostrado ser, en los últimos tiempos, más valiente y progresista que los Gobiernos de EPR.
Así, recordarán los lectores de Viena Directo que, tras una sesión parlamentaria en la que la mayoría reinante entonces de derechistas y ultraderechistas bloqueó el matrimonio igualitario y tuvo que ser alto tribunal austriaco el que lo remachara a la constitución austriaca. En mi país, si viene un Gobierno suficientemente cerril (hay candidatos) la ley del matrimonio igualitario (mal llamada ley del matrimonio gay) puede ser abolida en tanto que en Austria haría falta cambiar la constitución.
Lo mismo ha sucedido esta vez con el suicidio asistido.

En 2020, el Tribunal Constitucional obligó a los políticos a abrir un melón que nadie parecía muy dispuesto a abrir aquí: la eutanasia.
Por dos razones fundamentales: la primera, de orden religioso. Austria es un país católico (aunque como pasa en todas partes, cada vez menos) y la Iglesia católica es acérrimamente contraria a la eutanasia. La segunda razón es que la misma palabra, eutanasia, recuerda aquí los oscuros tiempos del nazismo, en los que bajo la „buena muerte“ se cubrieron acciones programadas de exterminio contra personas indefensas.
Como decía, en 2020, el Tribunal Constitucional declaró que una línea del artículo 78 del código penal austriaco no se ajustaba a derecho, al prohibir terminantemente cualquier ayuda al suicidio.
Para evitar malos entendidos, el Constitucional dio a los políticos además una serie de directrices, al objeto de garantizar que los afectados pudieran decidir libremente y sin presiones.
La nueva ley se ha presentado hoy
Tras una complicada negociación y un acuerdo al que se ha llegado en el último momento, hoy se ha presentado la ley que permitirá a los austriacos que deseen acceder a la misericordiosa liberación que no se le niega a un animal doméstico (todos los que hemos tenido perros y gatos hemos pasado por el trago).
La nueva ley ha sido presentada por Alma Zadic, Ministra de Justicia (los Verdes), por Caroline Stadler, ministra de la constitución (ÖVP) y por el Ministro de Sanidad, Wolfgang Mückstein (los verdes).
Así funcionará en la práctica
En la práctica, el sucidio asistido funcionará así: quién desee morir deberá elevar una solicitud en la que habrá de constar su decisión propia y duradera, de morir. No podrá hacerlo cualquiera, sino solo aquellas personas, mayores de edad, que sufran males incurables que disminuyan su calidad de vida de forma definitiva. El mal puede ser físico o psíquico. En el segundo caso, será imprescindible que no afecte a la capacidad de decisión del enfermo.
Antes de elevar esta solicitud será condición indispensable que dos médicos hayan procedido a informar al enfermo. Uno de los médicos podrá ser el especialista que le trate el médico de familia. El segundo deberá ser un especialista en cuidados paliativos.
Ambos doctores serán los encargados también de certificar que el enfermo esté en pleno uso de sus facultades. Si existiera alguna duda al respecto podrá ser solicitado el concurso de un psiquiatra o psicólogo.
Después de este trámite, el enfermo deberá esperar tres meses antes de solicitar que se le ayude a morir. Este plazo se arbitra así para evitar que se decida la muerte en el curso de una crisis pasajera de ánimo, por ejemplo.
Para personas cuya muerte sea inminente, este plazo se reduce a dos semanas.
La solicitud de suicidio asistido faculta al paciente a recoger en la farmacia un preparado a base de Pentobarbital (un fuerte barbitúrico), que es el mismo medicamento que se administra en Suiza en casos similares.
El paciente debe tomar el preparado él mismo y no se lo puede dar nadie más. En el caso de que por razones de salud una toma directa no fuera posible, se podrá suministrar el preparado por una sonda, pero deberá ser el enfermo personalmente el que posibilite la entrada del barbitúrico en su cuerpo.
La ley arbitra la objeción de conciencia de médicos y farmacéuticos y prohibe expresamente la publicidad del medicamento que ayuda a dejar atrás los problemas de este mundo (tipo „muera usted a gusto con Estiralapatic“). No se descarta que existan ONGs que permitan organizar los trámites del deceso con más fluidez.
El suicidio asistido será solo „un medio para alcanzar la muerte digna“. Se ampliará la oferta de cuidados paliativos y hospitales para enfermos incurables.
La ley presentada hoy pasará por el correspondiente trámite parlamentario y está previsto que se apruebe antes de que digamos hola hola 2022.
Las reacciones de los partidarios de la muerte digna han sido relativamente positivas. Critican de la ley la definición de „enfermedad grave“ como muy ambigua pero también acogen la ampliación de la oferta de cuidados paliativos como muy positiva.


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