
El concierto de este año ha estado a punto de pasar a la Historia. Afortunadamente, no ha sido así. El 1 de Enero ha traído a Austria algunas novedades.
1 de Enero.- Prosit Neu Jahr! O sea, feliz año nuevo. En el momento en el que empiezo a escribir el primer artículo de 2023, acaba de terminar el concierto de año nuevo o Neujahrskonzert.
Este año ha sido un poco sosito, afortunadamente (y luego verán mis lectores por qué). Franz Welser-Möst se ha portado bien (noblesse oblige) pero la verdad es que no ha arriesgado. Ni él, ni la ORF.
¿Y por qué afortunadamente? Pues este concierto de año nuevo ha estado a punto de pasar a la historia por ser el primero (que yo recuerde) con una protesta climática.
La policía de Viena ya había advertido de que era posible que hubiera protestas en el marco del concierto de año nuevo.
Hasta cierto punto, es natural. Es el concierto más visto del planeta, se retransmite a un chorro de países, en directo y se graba para ofrecerlo en diferido en aquellas partes en donde la gente está durmiendo a estas horas.
Y si Austria, Esta Pequeña República, utiliza el concierto para enseñar todo lo bueno que atesora (este año ha sido Laxenburg y Melk, pero también el Prater vienés) es natural que haya grupos que quieran utilizar este último reducto de calma y de inocencia como su tablón de anuncios.
Los policías de Viena han detenido a seis personas que han intentado perturbar el desarrollo normal del concierto. Pertenecían a Last Generation. Los agentes de paisano les han detenido cuando ya habían ocupado sus puestos en el Musikverein.
Los detenidos llevaban pegamento con ellos, así que es probable que quisieran pegarse a alguna columna de la sala de conciertos más famosa del mundo. Se piensa que planeaban hacerlo durante la pausa (momento canapé de salmón, copita de champán). También tenían una pancarta en la que ponía “Zwei Jahre noch” (o sea, “nos quedan todavía dos años”) y con ella pretendían concienciar a los políticos y diplomáticos presentes en la sala.
Por lo demás, como queda dicho, el concierto de año nuevo 2023 ha pasado sin mayores incidentes y, como es tradicional, la Filarmónica ha tocado la marcha Radetzky.
Estos días pasados, algunas instancias habían pedido que, “considering” la guerra de Ucrania, se eliminara esta pieza particular del repertorio. Que no estaba el horno para bollos, vaya.
Y a partir de hoy, en Austria…
Pasando a temas más felices, nuestros vecinos croatas ya pagan en Euros y a partir de ahora será mucho más cómodo pasar las vacaciones en este país mediterráneo (también porque han entrado en Schengen). Muchos austriacos (y no solo los de ascendencia croata, que hay un porrón) “se froyan” mucho sobre este hecho.
Este mes de enero también sabremos si Johanna Mikl-Leitner conserva la mayoría absoluta de la que disfruta en Baja Austria. La buena señora -y su partido, el ÖVP- se enfrentarán al test de las urnas el día 28 de este mes.
El mes de enero también traerá la evaluación de la nueva ley de tráfico que permite confiscar y subastar los vehículos de personas causantes de accidentes. Los servicios jurídicos del Gobierno tienen hasta el día 20 para dar su visto bueno, pero aún no se sabe cuándo la ley entrará en vigor.
A partir de hoy, ha entrado en vigor una nueva ley de reciclaje. Se podrán echar más cosas en el contenedor amarillo en toda Austria (se ha unificado la legislación para todos los Bundesländer). Se espera poder así recuperar más residuos.
Otra cosa que pasará este año y que nos afectará a todos los tarbajadores por cuenta ajena, es que la Unión Europea va aprobar un paquete legislativo por el cual se obligará a que todas las empresas agrupen sus salarios por niveles, de manera que la fijación de salarios sea más transparente. El objetivo es, entre otras cosas, luchar contra la brecha salarial entre hombres y mujeres, esa lacra, esa roña, que arrastramos y de la que parece que no hay manera de deshacerse.
De todas estas cosas y de algunas más, hablaremos durante los próximos 365 días. Permanezcan atentos.

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