
Hace unos meses, el Presidente de la República recalcó que “nosotros, los austriacos, no somos así”. Parece que el canciller no piensa lo mismo.
28 de Septiembre.- Una de las servidumbres del hombre público moderno es que todos llevamos en el bolsillo una cámara de vídeo que graba con una definición perfecta y una calidad de audio imbatible.
Así podemos guardar eterna memoria (o todo lo enterna que permite la electrónica) de las primeras horas de nuestro bebé o de la actuación de nuestros cantantes favoritos, aunque hay quien prefiere conservar registro visual de las cabriolas que ha hecho en la intimidad de su alcoba, quizá al objeto de poder dar testimonio ante los nietos de lo ágiles que estaban en su mocedad.
A veces, también queremos guardar el recuerdo de una jornada especialmente memorable dando testimonio de nuestra cercanía a tal o cual persona de nuestra predilección.
En muchas de esas ocasiones se hacen y se dicen cosas que están pensadas para el petit comité pero que terminan difundiéndose.
A nadie se le escapa que, al contrario de lo que sucede en The Crown, las personas con un cargo público no están todo el rato diciendo cosas de esas que, como dejó escrito Cervantes, son “dignas de entallarse en bronces”.
Toparse con esta evidencia duele. Por duplicado. Tanto a quienes podemos contemplar la prueba fehaciente de que nuestros políticos son unos gañanes y a los propios políticos que ven muy socavada la confianza que nosotros les tenemos y, por qué no, su autoestima.
En el mes de Julio pasado, el canciller Nehammer, en un contexto indeterminado (va vestido de traje y corbata y está rodeado de gente con el mismo atuendo, el escenaro parece ser un restaurante o algo así) tuvo una conversación “desahogada” (muy desahogada) con un grupo de lameculos (DRAE: persona aduladora y servil) que le rieron las gracias.
Durante la conversación cuya transcripción, por su interés, dejo traducida más abajo, el canciller Nehammer (¿Por cuánto tiempo aún?) dejó claras (involuntaramente) una serie de cosas.
Paso a enumerarlas (sin que el orden sea un indicativo de la importancia):
-Que no tiene ni idea, pero ni idea, ni la más remota idea, de cómo es la vida real de una familia media en Austria. No es nada extraño considerando que Karl Nehammer, como sucedía con Sebastian Kurz y con la mayoría de los miembros de su Gobierno, no ha trabajado nunca en el mundo real. En una empresa real, con colegas reales, con un sueldo y una nómina.
-Que carece de avíos intelectuales para conocer todo lo que desconoce (ya sabemos que Nehammer no ha sido nunca la bombilla que más alumbra, por decirlo suavemente ,pero esta evidencia resulta lacerante, al igual que la vergüenza ajena que da escucharle). Piadosamente, pensaremos que es bobo, antes de pensar que es malo, que es de muy mala educación.
-Que es un cuñado sin dos dedos de frente ni, además, pizca de vergüenza.
-Que su caso no es único (en el vídeo hay un coro de señoros que le ríen las gracias, con cuya aquiescencia cuenta).
-Que tanto él como quiénes, en julio, le rieron las gracias,piensan que los pobres “sirven porque no sirven, si sirvieran no servirían”. O sea, que nos desprecian.
El contenido del vídeo y de la conversación es tan indignante y revuelve tanto el estómago, que no voy a seguir comentándolo.
En su lugar, dejo aquí la transcripción (He añadido notas para hacer más comprensibles algunas afirmaciones del canciller, cuya diarrea mental, perdón, cuyo discurso, a veces es un poco incomprensible. Van en cursiva).
TRANSCRIPCIÓN DEL VÍDEO FILTRADO DE KARL NEHAMMER
(Interior, noche, lo que parece la cocina de un restaurante)
NEHAMMER: …Tuve una discusión con mis amigos socialistas o de izquierdas, (llamarles) eso ya es un eufemismo, ya te puedes imaginar que no son amigos, sobre ‘¿Cómo es posible? Si me reprochan que la pobreza en Austria es cada vez peor, que la gente tiene cada vez menos dinero, entonces ¿por qué no aumenta la cuota de tiempo parcial? ¿Por qué no aumenta? (se refiere a la cuota de trabajadores a tiempo parcial, en Austria los trabajos a tiempo parcial condenan a la pobreza principalmente a las mujeres aunque el canciller parece que pretende decir que las personas que tienen un trabajo y no les da para llegar a fin de mes deberían coger otro a tiempo parcial).
Ni siquiera entre las mujeres que no tienen responsabilidades asistenciales. Si tengo poco dinero, trabajo más. Porque entonces ganaré más dinero. Pero eso no ocurre. La cuota a tiempo parcial no cambia.
Del mismo modo, escriben, un niño en Austria no recibe una comida caliente. ¿Sabéis lo que más me molestó? Que no vi ninguna ola de indignación, ni siquiera en las cartas al director (en los periódicos afines, como el Kronen Zeitung o Die Presse). ¿Qué pasa con los padres? ¿Cómo que un niño no recibe una comida caliente en Austria?
¿Sabes cuál es la comida caliente más barata en Austria? No es sana, pero es barata: una hamburguesa en McDonald’s. 1,40 euros. 1,40 euros. Si compro patatas fritas con ella, son 3,50 euros. Y ahora alguien dice en serio que vivimos en un país donde los padres no pueden permitirse esta comida para sus hijos. A partir de ahí podemos seguir hablando de ello, ¿Es sano? (no) Entonces tengo que hacer otra cosa.
Si entramos en esta discusión, y esto me molesta enormemente porque no ocurre en absoluto en los medios de comunicación, entonces hablamos de economía de Estado: si vamos a eso, significa que cada padre tiene que registrar a su hijo en el Estado, hacemos tablas de calorías, miramos cuánta comida recibe el niño, cómo se alimenta y entonces estamos en la RDA (la Alemania comunista). Así es el mundo de la izquierda. Así es como entramos en la discusión, así que tenemos que estar más que alerta».
ALGUIEN ENTRE EL PÚBLICO: «Tenemos una empresa que se llama AMS (Servicio austriaco de empleo, el equivalente al SEPE), vas allí y te dan dinero». (carcajadas de los asistentes)
Nehammer: Me gusta escucharlo todo y todo el mundo sabe que mis ideas son fuertes (en el original “todo el mundo sabe que soy robusto”). Así que puedes ser todo lo directo que quieras, porque los demás son mucho más directos. Puedo soportar todo eso.
¿Por qué? Porque somos mejores argumentando que los demás. Sólo que argumentar no es emocionar. Ese es mi enemigo (la emoción) en este momento. Vivimos en uno de los mejores países de Europa. Estamos a la altura de Luxemburgo en cuanto a cómo le va a la gente. Hemos mantenido el poder adquisitivo, incluso ajustado a la inflación, un 0,9% frente a otros países que han bajado. Te lo puedo decir cien veces, a todo el mundo le da igual, porque todo el mundo dice: ‘Jo, menos dinero» (se refiere a la pérdida de poder adquisitivo a causa de la inflación)
ALGUIEN DEL PÚBLICO: «No hay problema si alguien trabaja 30 horas o 20, pero sin subvenciones de todos los que trabajamos duro. Quizá deberíamos cambiar eso. Y si trabajan 10 horas…».
NEHAMMER interrumpe: «Sí, sí, estoy contigo, ya llegaré a eso. ¿Cuál es la realidad en Austria? Lo que es real es que no se puede hablar de todo eso. ¿Por qué? Porque entonces los sindicatos y la Cámara de Comercio vienen aquí y dicen: ‘¡Eh, pírate, diálogo social!’ El 98%, el 98% de los empleados están en dentro de los convenios colectivos – negociando sobre la interlocución social. Y ahora tengo que lidiar con el… Intento hacerlo en el fondo…. (anacoluto)
El año pasado intentamos que los acuerdos salariales fueran menos elevados. Pero no para que los trabajadores tuvieran menos dinero, sino que hicimos la siguiente oferta al sindicato: haremos que la prima libre de impuestos sea de 3.000 euros. Está exenta de impuestos para el trabajador, está exenta de cotizaciones a la seguridad social para el trabajador y está exenta de cotizaciones patronales para el empresario, de modo que todos se benefician. 3.000 euros brutos por netos.
Y: Suprimimos la progresión en frío (la Kalte Progression -literalmente la progresión en frío- era un mecanismo que hacía que, si ganabas más sueldo bruto pasabas al siguiente tramo de impuestos de manera que podía suceder que, al final, te quedaba menos dinero en la nómina). Esto significa que en la reducción de la escala salarial de 42 a 40, de 35 a 30, de 25 a 20, cada empleado recibirá ahora automáticamente más dinero más la posible prima según el nivel del convenio salarial, porque se han cambiado las condiciones marco. Así que ya habéis visto el efecto.
Los sindicatos medicen: «El periodo contable es el periodo contable, es el periodo contable y sigue siendo el periodo contable». Así que puedes imaginarte lo que eso significa para el otoño. (El vídeo se grabó a finales de julio) Los sindicatos son testarudos.
Y esta locura del trabajo a tiempo parcial, sólo quería decir cómo surgió. Introdujimos el trabajo a tiempo parcial en un momento en que teníamos muy pocos puestos de trabajo y queríamos ver cómo podíamos ser más flexibles, cómo podíamos incorporar también a las mujeres a la población activa, pero al mismo tiempo tenemos esta división en dos partes. Hacemos dos trabajos de uno. 20 horas, 20 horas. Son 40 horas en total, pero tienes dos trabajadores empleados. Ahora estamos en la situación, estamos envejeciendo en la sociedad, tenemos 200.000 vacantes en Austria, sólo te lo digo, 200.000 vacantes.
ALGUIEN DEL PÚBLICO: «También tenemos bastantes parados».
NEHAMMER: Sí, bueno, mire, tenemos 300 y pico mil parados, pero de esos hay que empezar por el principio, porque si… Si el AMS te manda allí… (Interjecciones ininteligibles del público) No sólo tenemos gente que no quiere, sino que tenemos algunos en los que (Ininteligible), no van a querer trabajar en su vida y eso no te hace ninguna gracia como empresario. El problema es, y vosotros lo habéis mencionado antes con el AMS, que nuestros sistemas no están preparados para este cambio demográfico.
Porque: Hemos reformado especialmente la Tarjeta Roja-Blanca-Roja (se refiere a la Rot-weiss-rot Karte, que permite trabajar a los extranjeros en Austria en trabajos en donde para los que no hay disponibles obreros nacionales). (Ininteligible) para que puedas solicitar la Tarjeta Roja-Blanca-Roja. ¿Sabéis quiénes fueron el mayor obstáculo para la Tarjeta Roja-Blanca-Roja? Ni el FPö, ni el ÖVP: ¡Los sindicatos! Amenazaban con el dumping salarial. Así que ahora hemos conseguido que digan que podemos bajarlo. Ahora estamos en unos 1.800 – 1.900 brutos. (Ininteligible) Ahora tú como empresario solicitas a alguien, necesitas un trabajador de un tercer país, se lo dices al AMS, el AMS primero comprueba en tu región, luego te envían a cuatro tíos (Hawara, en el original) que ni siquiera quieren ‘currar’. Luego es importante que se lo comuniques.
Ya sé que es un trámite, pero hay que informar de la negativa a trabajar. Y luego el consejo asesor te dice si es correcto o no aprobar la tarjeta roja-blanca-roja (para ese oficio en concreto) Y la asociación social forma parte del consejo asesor del regional AMS. Para que sepamos cómo van las cosas en Austria. Y estos son los bloqueos que tenemos que resolver. Y eso, a su vez, es muy delicado.
Y mira, estoy de pie delante de vosotros. Todos somos miembros formados del ÖVP, sabemos lo que significa sufrir. El problema es que primero hay que “moverlo” políticamente. Esto está anclado en la Constitución, ni siquiera se puede sacar adelante con mayoría simple, y mucho menos con un partido alternativo de izquierdas (los Verdes) como socio de coalición. Y por decir algo de entrada, yo fui secretario general en el gobierno Turquesa-Azul (se refiere al gobierno Kurz-Strache, formado por la derecha y la extrema derecha).
Soy consciente de que todo el discurso de Nehammer es un poco macarrónico, pero de donde no hay no se puede sacar.

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