
Un reciente estudio desmonta los discursos xenófobos: los inmigrantes en Austria tienen un nivel educativo cada vez más alto.
9 de septiembre.- Una de las paradojas más abracadabrantes a las que se enfrenta el continente europeo es que todas sus sociedades, sin excepción, necesitan inmigrantes si quieren mantener su nivel de vida.
La paradoja reside en que, cada vez más, ganan protagonismo en Europa fuerzas políticas xenófobas que hacen de políticas antiinmigrantes muy agresivas, su bandera. Estas fuerzas, de todos es conocido, nos presentan a los inmigrantes como personas de un nivel educativo mucho más bajo que el de los nacionales y acentúan todo lo posible aquellos supuestos rasgos que, supuestamente, nos hacen diferentes a los habitantes nativos.
Y, sin embargo, lo cierto es que apenas hay datos objetivos no solo de cómo son los inmigrantes de verdad, sino también, muy importante, de la experiencia y del nivel educativo que aportan al país.
Hasta ahora, era muy difícil obtener estos datos y, por lo tanto, las extremas derechas podían decir (y, de hecho, dicen) las mayores barbaridades a propósito de las personas que hemos venido a Austria a ganarnos el pan con el sudor de nuestra frente.
Sin embargo, según un estudio que se ha publicado estos días y del que se hace eco la prensa austriaca, parece que los xenófobos no tienen razón y que el nivel educativo de los inmigrantes que venimos a Austria no solo es comparable a las tasas de educación de los aborígenes, sino que incluso ha mejorado en los últimos treinta años.
Pero vayamos al turrón.
El estudio ha sido publicado en la revista Scientific Data por el Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA) con sede en la bonita localidad de Laxenburg, en Baja Austria. Los investigadores han podido estudiar enormes volúmenes de datos y llegar a todo tipo de conclusiones interesantes para la inmigración de 199 países en el periodo comprendido entre 1990 y 2020.
Utilizando como base los censos de los países y sometiendo los ingentes volúmenes de datos a técnicas de aprendizaje automático, los demógrafos han examinado la composición de la inmigración en seis periodos de cinco años.
En general, la conclusión es que los inmigrantes con educación secundaria o superior han aumentado en todo el mundo, si bien el reparto de esas personas con educación superior no es el mismo en todos los países.
Lo mismo que el dinero llama al dinero, pero el mucho al poco, se puede decir de los inmigrantes con alto nivel educativo. O sea, los países con mucha gente bien formada tienden a atraer a más gente bien formada, en tanto que los que tienen un nivel educativo más modesto atraen a su vez a personas con un nivel educativo menor. Austria no ha sido una excepción en esto.
En el periodo observado el número de personas con un nivel educativo alto (educación secundaria o universitaria) ha ido aumentando uniformemente. De hecho, por ejemplo, en las mujeres ha aumentado de un doce a un veinte por ciento.
El nivel educativo más representado sigue siendo el de aquellos que tienen educación secundaria que, sin embargo, ha ido descendiendo ligeramente en los últimos treinta años.
Apenas un quince por ciento de los inmigrantes que han elegido Austria como su destino tiene solo educación primaria en tanto que es prácticamente insignificante el número de personas que no tienen ninguna formación (apenas un uno por ciento, tanto en hombres como en mujeres). En cuanto a la edad, un tercio de las personas que han migrado a Austria es joven (entre los 20 y los 29 años). Los menores de quince años han ido bajando poco a poco y hoy en día representan un 15% de tanto de los hombres como de las mujeres.
Los investigadores enfatizan que los datos presentados representan los flujos migratorios y no el número y la composición de la población migrante de un país en un determinado momento. Estos datos se pueden utilizar para hacer proyecciones mejoradas que permitan, por ejemplo, conocer mejor las ganancias y las fugas de cerebros. Se supone que así los responsables políticos podrán anticiparse a los cambios en la fuerza de trabajo y calibrar de manera más efectiva las necesidades de la población.
Así sea.
Por si no has tenido tiempo de leerlo todo (*)
Un estudio de la revista Scientific Data elaborado por el IIASA revela que el nivel educativo de la población inmigrante en Austria y el resto del mundo ha mejorado sustancialmente en los últimos treinta años, desmontando los mitos promovidos por la extrema derecha.
-
Nivel educativo en aumento: El porcentaje de inmigrantes con formación secundaria y universitaria en Austria ha crecido progresivamente, reduciéndose al mínimo las personas sin estudios (1%).
-
Efecto atracción: Los países con una población nativa altamente capacitada atraen mayoritariamente a perfiles migratorios con alto nivel académico.
-
Toma de decisiones basándonos en datos: Utilizar el análisis masivo de flujos migratorios permite a los gobiernos prever las dinámicas de la fuerza laboral y las tendencias de fuga o ganancia de cerebros.
(*) Resumen obtenido con IA
Deja una respuesta