El FPÖ y la propaganda rusa en Austria

Según un estudio presentado hoy, el FPÖ es, con mucho, el mayor difusor de las narrativas prorrusas y del matonismo del Kremlin.

28 de septiembre.- Desde que el 24 de febrero del veintidós Rusia invadió Ucrania, con la intención de anexionársela o convertirla en un estado satélite, la Federación Rusa, sus avatares, historia, mentalidad y su influencia en la Unión Europea se han convertido para mí en una especie de hobby. Para intentar entender, he leído de todo. Desde teóricos del putinismo, como Alexander Duguin, hasta libros sobre la historia de Rusia. He leído ficción y he leído ensayos, y sigo a quien me parece que es, en estos momentos, una de las personas mejor informadas sobre la Rusia actual, Steve Rosenberg, el corresponsal en Moscú de la BBC, cuyas crónicas diarias extractando los periódicos que se publican en Moscú, son de gran ayuda para comprender el ambiente que se respira en los pasillos del poder ruso.

Gracias a todo esto, combinado con conversaciones con rusos normales y corrientes residentes en el país, he conseguido, creo, hacerme una idea bastante exacta de lo que sucede. Y cuanto más exacta es, más miedo me da. Especialmente por lo que la desinformación rusa, lanzada a gran escala contra la Unión Europea, puede hacer (y, de hecho, está haciendo) con nuestras democracias.

A principios de este siglo, los servicios secretos rusos empezaron con una estrategia a largo plazo, que consistía (y consiste) en trabar contactos con los partidos europeos nacional-populistas, los llamados “euroescépticos”, fuerzas de extrema derecha. Consistía la cosa en aportarles conocimientos, sobre todo sobre propaganda (y fondos, no me cabe duda) al objeto de adiestrarlos para que, algún día, alcancen el poder y, una vez en el poder, despedacen la Unión Europea o, peor, la vacíen de sentido. El objetivo es imponer en Europa gobiernos de signo autoritario, al estilo de los de Moscú y que Rusia recupere la influencia que tenía, antes de la caída de la URSS en lo que el Kremlin considera su “patio trasero”.

Ayer, la prensa rusa anunció que existe un proyecto de AfD para trabar de nuevo lazos comerciales con Rusia (cosa taxativamente prohibida por el régimen de sanciones de la UE), de manera que, por lo que parece, el régimen del Kremlin está consiguiendo sus objetivos.

Poco antes de que la invasión rusa empezara, el partido único de Putin, Rusia Unida, rompió sus contactos legales con el FPÖ (les unía un “contrato de colaboración”) sin embargo, el FPÖ, como el resto de las fuerzas de extrema derecha europeas, ha seguido difundiendo narrativas prorrusas y desinformación, sin que, hasta ahora, nadie haya hecho nada para evitarlo o condenarlo. El FPÖ ha dicho que la postura austriaca contra la actuación Rusa era una “traición del Gobierno al pueblo”, ha dicho que las sanciones son “un tiro en el pie” y que “carecen de sentido”.

El Instituto Austriaco para la Seguridad y la Política Europeas (AIES) ha publicado un estudio en el cual se han analizado cincuentamil discursos del Parlamento nacional austriaco y de los parlamentos regionales. El estudio es concluyente: el FPÖ es, con diferencia, el partido que más propaganda rusa ha difundido. Los políticos del FPÖ han dicho, por ejemplo, que “las ayudas a Ucrania prolongarán la guerra y aumentarán el sufrimiento de la población” (dando por supuesto que Ucrania no tiene ninguna esperanza de victoria y que Rusia ganará la guerra). En cuanto a las sanciones, se argumenta que “perjudican más al pueblo europeo de lo que castigan a los rusos” (cosa que, para cualquiera que tenga un poco de conocimiento del gravísimo estado de quebranto de la economía rusa, resulta de una falsedad evidente).

La pregunta es, naturalmente, por qué el FPÖ difunde toda esta propaganda (de mierda). Las teorías son varias. La principal, en mi opinión, es que el FPÖ y las cabezas pensantes tras él quisieran implantar en Austria unas formas de Gobierno parecidas a las rusas, aplastando bajo su pie a mujeres, adversarios políticos y minorías. Es de notar, asimismo que, con frecuencia, la propaganda rusa es expelida por los políticos del FPÖ poco después de que Sergei Lawrov, el Ministro de Asuntos Exteriores ruso y mamporrero mayor de Putin, diga frases calcadas o parecidas sobre el tema de que se trate.

El Instituto, AIES, pasa por ser una organización bastante conservadora que también tiene, por cierto, a políticos del FPÖ (Peter Fichtenbauer) en su junta directiva. No hay, por cierto, sospecha de partidismo.

Por si no te ha dado tiempo de leerlo todo (*)

  1. Rusia y la desinformación: el texto sostiene que el Kremlin utiliza propaganda y narrativas prorrusas para influir en la Unión Europea y debilitar sus democracias.

  2. Vínculos con la extrema derecha europea: se describe una estrategia rusa de acercamiento a partidos nacional-populistas y euroescépticos, con referencias concretas a AfD, Rusia Unida y FPÖ.

  3. El caso del FPÖ en Austria: un estudio del AIES basado en cincuenta mil discursos concluye que el FPÖ es el partido que más propaganda rusa difunde, especialmente sobre las ayudas a Ucrania y las sanciones contra Rusia.

    (*) Resumen obtenido con IA


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