Ulrich Seidl topa con la Iglesia

Sombrero
A.V.D.

4 de Septiembre.- Ulrich Seidl es uno de los directores austriacos con una carrera más sólida y, bajo mi punto de vista, uno de los de más talento. Desde sus primeras películas documentales, la calidad de sus filmes ha ido siempre hacia arriba y se las puede describir como el puñetazo en el estómago más hermoso que te puedan dar.

El estilo Seidl es muy reconocible y está emparentado con grandes maestros del séptimo arte, como el italiano Pier Paolo Passolini. Una planificación estilizada, el uso de actores no profesionales que aportan frescura a unas historias que siempre muestran las consecuencias del mundo deshumanizado en que vivimos y, sobre todo, una mirada descarnada pero sumamente bondadosa sobre la condición humana.

La última obra de Ulrich Seidl, Paradis: Glaube (Paraiso: Fe) se ha presentado hace unos días en el festival de Venecia y es, como su nombre indica, una meditación sobre la religión.

Tratándose de Seidl la cosa, por supuesto, no iba a ser ni Sonrisas y Lágrimas ni Sor Citroen, sino más bien una cosa en la línea de Viridiana, de Luis Buñuel. Y tratándose del tema que se trata, Herr Seidl no ha tardado en toparse con los fundamentalistas católicos que han denunciado (atención) no sólo a Seidl, sino a la protagonista de su película, la actriz Maria Hofstätter, y también a los organizadores del Festival de Venecia por blasfemia.

El grupo que ha denunciado a Seidl se llama NO194 y es un grupo ultraconservador (al estilo de los españoles Hazte Oir), fundado hace cuatro años, el cual agrupa a unas diezmil  personas en toda Italia y que, en origen, tenía como objetivo la derogación de las leyes que, desde los años setenta, regulan el aborto en Italia.

La denuncia ha sido interpuesta por el abogado Pietro Guerini, presidente de NO194, después del estreno de la película en la sección oficial del festival de cine italiano.

El señor Guerini, sin embargo, se sitúa muy lejos del espíritu evangélico que nos exige a los cristianos poner la otra mejilla cuando nos arrean un guantazo.

Escuchen mis lectores lo que, faltando gravemente a nuestro deber de mostrar caridad con nuestro prójimo, le desea Guerini al director de cine:

En mi opinión, merecería (Seidl) una pena de cárcel, porque con sus escenas blasfemas insulta no sólo a la religión católica, sino a todos aquellos que son católicos. Por desgracia, el derecho italiano sólo prevé para estos casos sanciones económicas. A nosotros, sin embargo, no nos importa tanto a cuánto ascienda la pena sino que se le condene (a Seidl).

En declaraciones a la agencia de noticias austriaca APA, el señor Guerini inflamado de santa ira, también se ciscó en el diálogo ecuménico, mentando a su competencia en el mercado de la religión en los siguientes términos:

Al contrario que los musulmanes, los católicos no reaccionamos nunca cuando se insulta a nuestra religión –por supuesto, si se interpusiera una sharia contra el señor Seidl, el señor Guerini estaría tan feliz ¡Ay, aquellos tiempos de la guerra santa, de tan grato recuerdo!- pero esta vez (Seidl) se ha pasado de la raya. Italia y Austria son países de tradición católica que debe ser defendida.

Lamenta Guerini, sin embargo, la publicidad gratuita que su demanda le dará a la película de Seidl pero la considera un mal menor si se hace efectivo el castigo ejemplar que pide para el director austriaco y para el resto de los demandados, ya que considera que un castigo ejemplar desanimará a otros a emprender acciones que ofendan a la religión católica que, como todos sabemos, es la única buena y fetén.

El film de Seidl ha sido criticado también por otros medios que cojean del mismo pie que NO194, como Ilsussidiario.net, Pontifex (que se admira de que un truño de película, como ellos consideran la de Seidl, haya cosechado hasta aplausos en la mostra de Venecia) o Militia Christi (con este nombre, creo yo que sobran los comentarios).

Incluso la parlamentaria italiana Paola Binetti ha hecho declaraciones a propósito de la película de Seidl, en las que decía que el film no tiene nada que ver con la experiencia religiosa de los seres humanos (en todo caso no con la suya).

 

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2 Responses to Ulrich Seidl topa con la Iglesia

  1. victoria dice:

    Con eso lo que se consigue es una publicidad gratuita para la película. Justo el efecto contrario de lo que se pretendía. Ahora más gente querrá ir a verla. Así nos pica mucho más la curiosidad. Y respecto a las sharias y a las Guerras Santas, creo que nosotros superamos hace ya bastante la Edad Media.

  2. Primo N. dice:

    ¡Otro grupo de víctimas profesionales! Proliferan estos grupos e individuos en constante busca de motivos para sentirse agraviados y exigir compensación, reconocimiento, o minutos de fama. Son muy sibilinos (¿quién quiere ganarse el apelativo de intolerante o duro de corazón?), pero les suele delatar su celo prohibicionista (todo aquello que no me agrade ha de ser prohibido de inmediato) y su tiranía (siempre exigen respeto a sus ideales, pero nunca están dispuestos a respetar los ajenos)

    Este señor en nada se distingue de los integristas musulmanes: pide pena de cárcel porque no pedir hoguera queda feo. Ya se sabe que hoy día no vende tan bien pedir un auto de fe en plaza pública — inconvenientes de vivir en los tiempos de la correción política — No es que no quiera ver a Seidl arder en la hoguera por hereje, sino que ha de cuidar su estrategia de marketing.

    Tengo ganas de ver la película de Seidl y no por la polémica, sino porque es un director valiente que expone sus puntos de vista con crudeza y sin paños calientes (aún recuerdo la desazón que me causaron Hundstage e Import-Export).

    Un abrazo, cousin!!

    Tu primo N.

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