Viena Directo viaja al sur

Alcolea 1La genética es la forma más comprensible del destino y, a veces, nacemos con facultades que solo están esperando el momento de manifestarse. Hoy, Viena Directo viaja al sur.

3 de Septiembre.- Querida Ainara (*) : tengo que confesarte que me fascina la genética. Es un milagro cómo la naturaleza se las apaña para que dos personas emparentadas parezcan dos momentos del mismo ser.

Uno tiene la sensación de que, si coge al ser joven y le da al botón del fast forward, llegará a la persona mayor y, si al revés, coge al mayor y le da al rewind, llegará indefectiblemente al joven. Pasa por ejemplo con tu padre y con el mío. Hay fotos de mi padre cuando era joven en que se podría decir que es mi hermano, y viceversa.

Estoy convencido también de que, lo mismo que se repite la forma de una nariz o el equilibrio general de un rostro, también se transmiten determinadas habilidades que nos hacen propensos a unas profesiones o a otras. A veces, pienso que esa es la forma más comprensible del destino.

No importa por dónde la vida nos lleve, las disposiciones inscritas en lo más profundo de nosotros permanecen latentes hasta que se dan las condiciones adecuadas (¿Las buscamos nosotros?) y se manifiestan.Alcolea 2

Tu bisabuelo de mi mismo nombre, Ainara, dibujaba muy bien. Tenía un talento muy por encima de la media que, seguramente, hubiera merecido mejores campos en los que manifestarse.

No hace falta decir que era un completo autodidacta, pero poseía un sentido innato y eficacísimo de la composición y del detalle y, si se hubiera dedicado a ello, probablemente se hubiera convertido en un gran dibujante de cómics.

Dos de sus nietos, por lo menos, hemos heredado también esa pasión por las imágenes .Alcolea 3

Los lectores de estas cartas que nos cruzamos ya saben lo que me gusta hacer fotos, pero sin duda no conocen al otro nieto de mi abuelo que también va por la vida cargado con lentes y cámaras: mi primo Jose, gran fotógrafo taurino.

Supongo que en él, como en mí, estaba la fotografía dormida hasta que, desde algún lugar desconocido, nos llegó un soplo y nos la despertó.

Los dos necesitábamos solo una cosa para ponernos a funcionar: un empujón.

El mío fue mi mudanza a Austria y una cámara digital compacta (mi fiel IXUS, ay, dónde estará) con la que empecé a hacer experimentos (esa etapa de cacharreo en la cual se aprende lo imprescindible para darse cuenta de que uno no sabe nada). El empujón de mi primo fue un cursillo de fotografía en donde le inocularon el veneno.

Desde entonces, no ha hecho más que crecer.

En los últimos tres o cuatro años ha pasado de ser un aficionado con talento a una persona con un ojo brutal para distinguir el momento que va de una foto buena a una foto perfecta.

Hasta el punto de que, aunque no te gusten los toros como a mí, que no me gustan, las fotos de mi primo, que firma las suyas como Alcolea, tienen una atmósfera y una tensión que, como dicen los flamencos, “pellizcan” y consiguen ese milagro, al que todos deberíamos aspirar cuando tenemos una cámara en la mano, de que sea el fotógrafo el que desaparezca y sea la vida la que se abra paso. Sea esa vida cualquiera de las cosas que yo fotografío en Viena o sea la vida una corrida de toros o un tentadero allá en donde Dios perdió las pantuflas de Eurodisney.Alcolea 4

Fotografiar es tratar de arrebatarle al tiempo de las manos lo que uno ama con pasión.

Por eso, cuando se habla de nosotros, los fotógrafos, se utiliza el verbo “capturar”. Rara vez le dejo a mi primo comentarios en su blog (del cual están sacadas todas las fotos que se ven en este post) o en Facebook, porque la calidad de las imágenes que obtiene es tan evidente que casi da vergüenza añadir algo más, pero muchas veces, cuando me llega una instantánea suya particularmente espectacular, la enseño a mis amigos vieneses, sin decir de quién es. Primero, les dejo flipar un poco y luego, cuando me preguntan, como es de justicia saco pecho y digo:

-Esta foto la ha hecho mi primo.

¿Y sabes lo mejor, Ainara? Que todavía no ha tocado techo. Estoy deseando ver hasta donde llega.

Besos de tu tío.

(*)Ainara es la sobrina del autor

Rodaje de MI5

En Zona de Descarga hablamos de libros muy interesantes y de un tema polémico: la fuga de cerebros ¿Aún no lo has escuchado? ¿Y a qué esperas?

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Un comentario a Viena Directo viaja al sur

  1. José Francisco López Alcolea dice:

    Como se dice en el argot taurino, sencillamente cumbre. Me he tenido que limpiar las lágrimas un par de veces, porque nadie me había expresado de este modo tan bonito admiración por mis fotografías. Sinceramente muy pero que muy agradecido. No se donde estará mi techo, pero yo también pienso que el tuyo va a ser tan alto el de la Catedral de la Almudena. Te quiero mucho, de corazón, muchas gracias.

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