Viena Directo est aussi Charlie Hebdo

Je-suis-CharlieHoy, más que nunca, conviene reivindicar la importancia de uno de nuestros bienes más preciados y escasos: la risa.

7 de Enero.- Querida Ainara (*): retomo esta, nuestra correspondencia, después del paréntesis navideño y lo hago con un tema en el que la tristeza no consigue nublar la firmeza de mi opinión. Hoy, a media mañana, un grupo de seres incalificables han entrado en la redacción del semanario francés Charlie Hebdo y han matado a doce personas en nombre, según ellos, de la religión islámica.

El objetivo del atentado a mí me parece muy simbólico. Ha sido una revista humorística.

La Humanidad, Ainara, se divide entre los que tienen sentido del humor y los otros.

O sea, entre los inteligentes que son capaces de reirse de casi todo (o sea, los que pueden hacer el ejercicio de darle la vuelta a la realidad y darse cuenta de que es muy relativa y que depende mucho del cristal con que se mire) y los otros, los imbéciles que piensan que la realidad es una y que, naturalmente, lo que ellos piensan de lo que sucede en el mundo, ES la realidad.

Te voy a decir un secreto, Ainara: a veces, siempre parece que los imbéciles ganan, como en este caso pero, al final, la historia ha demostrado que la guerra siempre la ganamos nosotros, porque la inteligencia está siempre del lado de los que sabemos reirnos.

A lo largo de la Historia, los imbéciles (reyes absolutos, dictadores, sátrapas) han intentado por todos los medios matar a la risa y terminar, como hoy, con aquellos soldados de la burla y de la sátira, que siempre tienen las manos blancas por mucho que su trabajo sea chinchar. A veces, lo han conseguido, como en este caso, pero la risa está tan arraigada en el alma de la gente lista y decente, que no han conseguido condenarla a la oscuridad de lo prohibido.

Es más: el humor más brillante, el más agudo, el más certero, ha surgido siempre en tiempos tan oscuros o más que el tiempo en que vivimos ¿Qué es, sino un grandioso chiste, La Familia de Carlos IV, de Goya? ¿De qué nos hemos estado riendo durante casi cuatrocientos años, sino de las negrísimas burlas de Francisco de Quevedo? Un escritor que trabajó en el tiempo de los reyes más cerriles y más bestias, en una Europa que sangraba por los cuatro costados debido a las guerras de religión.

Los hombres y las mujeres de Charlie Hebdo, lo mismo que los de El Jueves, en Madrid, los esforzados que hicieron La Codorniz durante cuarenta años en la siniestra España de Franco son los auténticos héroes de nuestro tiempo. Son los soldados de un ejército que, a la larga, estoy convencido, es invencible.

Son los que miran alrededor y consiguen encontrar un chiste con el que, por lo menos, hacer sonreir a sus lectores. Yo no llego a ser heróico pero, desde este, mi humildísimo, mi pequeñísimo sitio digital, soy un creyente firme de la religión del humor y trato de evangelizar al trocito de mundo que me lee con esta buena noticia: Dios, más que amor, es humor (si es que el hacer reir al prójimo no es la manera más exquisita de amarle) y lo de la gracia de Dios no es ninguna cosa etérea, es porque los angelitos, en el cielo, deben de estar todo el santo día partiéndose las alas (Si no es así, me temo que ir al cielo no merezca la pena).

Ninguna religión, ninguna ideología, nada de este mundo ni del otro, nada, justifica el absurdo de acabar con la vida de una persona pero es que, además, entre todos los crímenes, quizá sean los más crueles el asesinato de un niño, porque el que mata a un niño mata a toda su posteridad con él, y el asesinato de alguien que nos hace reir, porque es como cortar un árbol que nos da sombra en medio del calor, o quemar un trigal con el que luego se hace pan que nos alimenta.

El humor, Ainara, es tan necesario para vivir como el aire. El humor es una cosa muy seria. Porque es la última esperanza, el plan B que nunca se amortiza.

Besos de tu tío

(*)Ainara es la sobrina del autor

Articulo publicado en Cartas a Ainara. Guarda el enlace permanente.

5 Responses to Viena Directo est aussi Charlie Hebdo

  1. elena dice:

    Paco me ha gustado mucho este post, porque aparte de tener ese tono familiar y tan cercano por ser una de las cartas a Ainara, consigues hacer un precioso homenaje a la revista francesa, pasando por encima de la tragedia con delicadeza y consiguiendo entusiasmarnos y llenarnos de esperanza ensalzando el HUMOR y colocándole en el sitio que le corresponde.
    Acabé leyendo el post alegre, emocionada y con ganas de reír y hacer reír a los demás. .. me parece tan delicado y exquisito la forma de tratar el tema que quería decírtelo y darte las gracias.
    Un beso Paco.

    • Paco Bernal dice:

      Hola Elena! Me alegro mucho de que te haya gustado. En esta vida, el mal tiene que encontrar en nosotros una barrera. No podemos ser nunca transmisores del mal. No podemos permitirnos ese lujo, que ya los malos se lo permiten bastante. El humor además, tiene mucha fuerza. Nosotros, en España, tenemos un ejemplo grandísimo: ETA empezó a fracasar cuando los chicos de Vaya Semanita empezaron a hacer chistes con aquellos cafres.
      En fin, que un besote muy grande para ti tambien 🙂

  2. Raül dice:

    Precioso post, triste motivo.

    Lo comparto en mis redes sociales, vale la pena.

  3. Pingback: Fuera de la zona de confort | Viena Directo

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