Juegos de seducción

Hoy examinaremos una pequeña obra maestra para ver de qué manera juegan con nosotros. La buena noticia : el lector no está indefenso.

11 de Noviembre.- Hoy Sebastian Kurz ha anunciado que el Partido Popular austriaco se va a sentar con los Verdes para « ver de » formar gobierno.

Naturalmente, los anteriores coleguis de Gobierno de Sebastian Kurz han valorado muy negativamente que Verdes y Negros vayan a sentarse a negociar.

Norbert Hofer, antiguo candidato tróspido a la presidencia de EPR, ex Ministro de Infraestructuras y nueva cabeza de la ultraderecha, se ha apresurado a emitir un comunicado a sus (presumiblemente) desalentada huestes. Al objeto de aumentar la salud democrática de EPR y de ilustrar cómo funciona el lenguaje con el que los políticos nos engatusan, vamos a analizar detenidamente el comunicado. Es breve pero indudablemente una pequeña obra maestra de la seducción política entendida como una de las bellas artes.

Leámoslo primero en crudo. Dice así :

« Ya es definitivo. El ÖVP deja el rumbo de centro derecha en los trabajos de Gobierno y entrega Austria a los Verdes.

La coyuntura económica se desmorona (bricht ein) y por eso necesitamos una política ofensiva, un hundimiento de las barreras burocráticas y de la presión fiscal y no nuevas fantasías impositivas e ideas para prohibiciones. Hay que hacer todo lo posible por apoyar la economía nacional (heimische) y con ello asegurar los puestos de trabajo. Además, se avecina una avalancha (Sturm) de refugiados (Fluchtlinge) económicos, mayoritariamente hombres jóvenes. Al contrario que la mayoría de los ciudadanos austriacos, los Verdes ven esto positivamente (la avalancha de refugiados). Le pido al ÖVP, antes de que se produzcan perjuicios (Schaden) para la República que se despida de la ilusión de un trabajo fructífero con los Verdes ».

Lo primero que el lector verá será que hay dos cosas que llaman la atención : una, el intento de que el breve párrafo constituya una unidad, aunque, como veremos más adelante, hay algunas contradicciones. Y, segundo, importantísimo : la emoción. Norbert Hofer (o quien haya escrito este párrafo) quiere crear en el ánimo del receptor una sensación de peligro inminente. Naturalmente, un estado de ánimo así es idoneo para una cosa que a los políticos ultraderechistas les viene muy bien (a los otros también, pero la usan menos) y es que, cuando uno está angustiado, tiende a desconectar la razón y a tragarse lo que sea.

Rafael: estancias vaticanas

EN EL AMOR Y EN LA GUERRA

El texto empieza con una frase muy corta : « Ya es definitivo » (es ist fix) una frase que lleva a lector a preguntarse qué. Qué es definitivo.

Hofer (por comodidad asumiremos que es Hofer) responde en el acto : « El ÖVP deja el rumbo de centro derecha en los trabajos de Gobierno y entrega Austria a los Verdes »

En esta frase, hay dos elementos que al lector atento, seguramente, le llamarán la atención. Por un lado, la alusión al « centro-derecha », asumiendo que el Gobierno anterior, compuesto por una coalición derecha-ultraderecha era, al contrario de lo que el lector sospechaba, un Gobierno de Centro-Derecha. Personalmente, creo que esto es un intento de convencer a los votantes del FPÖ de que no ha votado a un partido ultraderechista, sino de que ellos ocupan ese espacio tan codiciado, el del centro (!!!),y que al hacerlo estaba con ellos la ecuanimidad, el justo medio de las cosas, en una palabra : la razón.

Naturalmente, nosotros somos libres para tener una opinión diferente.

El segundo elemento es el feo verbo « entregar » (ausliefern).

2 Roma-58

Entregar remite a un lenguaje bélico. A la rendición. Uno se entrega porque deja de luchar, que es tanto como decir que abandona sus responsabilidades. Uno se entrega o entrega algo muy preciado y traiciona no solo a los que no quieren entregarse, sino a los que cayeron defendiendo eso que el traidor entrega.

Cae por su peso que, tras la presunta rendición de Kurz, el FPÖ es el único bastión del « centro-derecha » que queda en Austria (si el lector ya está pensando cómo le quedarían a Kurz las rastas y el porrete a lo Bob Marley, es que Hofer ha cumplido su objetivo).

Lo siguiente apuntala la sensación de angustia en la garganta que siente el lector porque nos enteramos de que la economía « se desmorona ».

Sigue una receta económica típicamente neoliberal (o sea, de centro-derecha otra vez, ironía off) y dos dardos certeramente dirigidos a los Verdes. « Fantasías impositivas » (se refiere al impuesto que los Verdes defienden para que quienes más contaminan paguen más) y el delicioso « nuevas ideas para prohibiciones ». Y es que la ultraderecha quiere que sus electores piensen que son los Verdes los principales responsables de la prohibición de fumar en la hostelería, esa idea estrambótica (ejem) y moderna (ejem ejem). Nótese la astucia de colocar los nuevos impuestos ecológicos en la misma frase que una prohibición, la de fumar, percibida (sobre todo por los fumadores) como innecesaria.

La siguiente frase es en sí misma una contradicción. Después de habernos dicho que el FPÖ está por una política económica neoliberal (eliminación de trabas burocráticas, bajada en la presión fiscal, etc Hofer, de pronto, se pone proteccionista y dice que « hay que apoyar a la economía nacional » (¿En qué quedamos, amor mío ?).

Termas de Caracalla

EL PELIGRO DEL MACHO MORENO

La frase siguiente, particularmente su coda, es la esencia destilada y concentrada del programa de la ultraderecha. Todas y cada una de las palabras tienen un sentido y estan ahí por algo.Veamos :

« se avecina una avalancha (Sturm) de refugiados (Fluchtlinge) económicos, mayoritariamente hombres jóvenes. »

Se avecina una avalancha de refugiados económicos (El lector se mesa los cabellos, con los ojos como platos soperos ¿Cómo ? ¿Cuándo ? ¿Desde dónde ?) . Casi no hace falta decir que se trata de una de las fantasías apocalípticas más caras a la ultraderecha, la de la supuesta invasión de extranjeros que, además, colinda con el viejo leitmotiv nazi, el de « la infección » (del sano cuerpo social por parte de parásitos exteriores, ajenos al Volk).

Naturalmente, estos parásitos no son refugiados de una guerra, porque entonces el lector podría sentir compasión hacia ellos de alguna manera. No. Son refugiados « económicos ». En décimas de segundo en la mente del lector, ya preparado, se plantan imágenes de personas muertas de hambre que no se detendrán ante nada. Cuando estas imágenes ya están en el subconsciente del lector, llega la puntilla : « mayoritariamente hombres jóvenes ».

Hombres jóvenes, vigorosos y fuertes y por lo tanto amenazadores. Implacables. El lector puede naturalmente dejarse llevar por el camino de la asociación hacia las violaciones de mujeres por parte de hombres extranjeros, por ejemplo. Ese es el sentido de especificar, claramente además, que los refugiados económicos que vienen en precipitan sobre Europa en una avalancha (Sturm) son « hombres » mayoritariamente (los soldados son hombres) y jóvenes.

La mayoría de los ciudadanos –dice Hofer- ve esta invasión con preocupación y con miedo (¿Quién no estaría aterrorizado por la invasión de una horda de hombres jóvenes que no se detendrán ante nada ?) sin embargo, los Verdes no. Por perversos, por malos, por traidores, o por tontos, esto Hofer no lo aclara. Pero lo cierto es que Kurz le entrega Austria a esta gente malvada que no mira por « la República ». Vamos, a la que « la República », esta pequeña, frágil república, le importa un pepión.

3 Roma-6

El texto termina con una apelación a la responsabilidad de Kurz y del ÖVP personificado en él. Antes de que se produzcan perjuicios irreparables, debe despedirse de la « ilusión » (que es tanto como decir « del espejismo ») de un trabajo fructífero con los Verdes. Todo lo que se emprenda con ellos, quiere decir Hofer, esta condenado al fracaso.

De esto se desprende, naturalmente, que el ÖVP debe volver a donde solía. O sea, a la colaboración con la ultraderecha.

Este análisis que acabamos de hacer está al alcance de todo el mundo. Basta con leer las cosas detenidamente y, sobre todo, con preguntarse por las razones que llevan a quien escribe (o habla) para utilizar unas palabras y no otras.

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Un comentario a Juegos de seducción

  1. Luis dice:

    Gran análisis semiótico. Me temo que acá necesitaremos mucho análisis de la «Vox del pueblo». En fin

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