El Gobierno anuncia tests masivos, gratuitos y voluntarios

El Gobierno anuncia tests masivos (voluntarios y gratuitos): aquí, todos los detalles, pros y contras – la vacuna llegará, según parece, en enero – hay más confinamiento del que parece.

20 de Noviembre.- Hace días informaba yo por esta vía de que el Gobierno austriaco tenía planeado seguir el ejemplo de Eslovaquia y hacer tests masivos a la población de Esta Pequeña República.

Según el Bundescanciller Kurz, la experiencia del país vecino había sido tan buena que se moría de ganas por replicarla a este lado de la frontera. La teoría, recordarán mis lectores era y es hacer muchísimos tests en muy poco tiempo para encontrar el mayor número de positivos posibles, aislar a estas personas hasta que se curen (evitando así que sigan contagiando, los muy truhanes) y así reducir la presión hospitalaria.

Desde el principio, los científicos vieron estos tests con cierto escepticismo. No hacía falta ser muy listo para leer entre líneas que la idea les parecía un poco el cuento de la lechera. Había también bastantes dudas a propósito de la logística de la operación.

Para que nos hagamos una idea, Eslovaquia, el país al que Austria va a copiar, tiene „solamente“ cinco millones y medio de habitantes aproximadamente (el tamaño de Madrid y su provincia). Austria tiene casi el doble. Hoy por hoy, se hacen al día alrededor de 30.000 tests (PCR), es una pura cuestión de matemáticas que hacer tests a nueve millones de personas rápido, lo que se dice rápido, no tiene mucha pinta de ser.

Otro problema era que los tests de antígenos (más rápidos que las PCR que conocemos hasta ahora) son, por varias razones, menos precisos que las PCR; por ejemplo, necesitan mas concentración de patógenos para dar un positivo, con lo cual habría gente de hecho enferma que se colaría por los agujeros de la red. También, por lo visto, dan muchos más falsos positivos que las PCR, de manera que los positivos que se encontraran habría que confirmarlos, de todas maneras, con PCRs.

A pesar de todo lo cual, el Gobierno austriaco ha anunciado hoy que de aquí a final de año, van a testar a todo el que se ofrezca voluntario y que esta acción de tests masivos continuará a principios del año que viene.

Para hacerlo, el Gobierno austriaco se ha gastado cincuenta millones de Euros en siete millones de tests rápidos (es una primera partida, vendrán más) y ha anunciado hoy, en un documento de cinco páginas, el calendario de tests, que es el siguiente:

El cinco y el seis de diciembre, o sea, al final del confinamiento (si Dios quiere) se harán tests los profesores y el personal de residencias y demás establecimientos que cuidan a personas dependientes.

El siete y el ocho de diciembre, cuarentamil policías. Será la Dirección General de la Policía quienes les dé cita y los tests se efectuarán en 100 estaciones situadas en las capitales de distrito.

-Después de esto y hasta navidad, los tests se abrirán para todos los austriacos y las austriacas que lo deseen.

Los tests, ha recalcado el canciller Kurz, serán voluntarios pero ha llamado a la población a que, por el bien de la economía, por el bien del país y por la gloria de su madre (de la respectiva de cada uno) se hagan las pruebas, al objeto de intentar evitar otro confinamiento con el daño que esto supondría para la economía, etcétera (por cierto, en el departamento frivolidades, hay que consignar que Kurz, siguiendo su costumbre, ha comparecido ante los medios maquilladísimo y vestido con esa combinación que los austriacos entienden como „casual friday“, o sea, cuando quieren ir „arreglaos pero informales“ y la cual consiste en combinar los vaqueros -llevados con zapatos de vestir- y la americana).

El anuncio del Bundesgobierno de los tests masivos (voluntarios y gratuitos), presentado, como se pueden suponer los lectores de Viena Directo, como un hecho consumado, no ha sentado nada bien. Los maestros, por ejemplo, no se explican por qué les tiene a ellos que tocar la china de que les hagan las pruebas los primeros. Según esto, podría ser que al día siguiente de hacerles los tests y de poner „fuera de la circulación“ a los maestros pachuchos, se abriesen las escuelas y se encontraran los docentes frente a tropas de niños y adolescentes que podrían contagiarles de coronavirus. Con lo cual habríamos hecho (habría hecho el Gobierno) un pan como las proverbiales hostias.

Otros que también se han quejado son los Länder (las comunidades autónomas). Según los planes del Gobierno, todo tiene que estar preparado en quince días para testar (potencialmente) a nueve millones de personas. Esto significa, personal, tests distribuidos, etcétera ¿Quién va a hacer todo eso? El Gobierno ha dicho que el Bundesejército va a ayudar, pero…Por supuesto, en el documento de cinco páginas distribuido por el Gobierno no se aclaran estos pormenores tan importantes (tanto mis lectores como yo, por supuesto, no tenemos ninguna duda de que el Gobierno tiene ya esta información pero no la ha dado porque a la gente no le dé un soponcio).

LA VACUNA, EL AÑO QUE VIENE

A todo esto, como ya saben los lectores, laboratorios de todo el mundo (menos los rusos, claro) se disputan la llegada a la meta en la carrera por la producción de la vacuna. Pfizer-Biontech, Moderna y también Oxford no cesan de anunciar que han conseguido ya el medio definitivo para que todos podamos recibir un microchip que le permita a las élites mundiales controlar nuestro pensamiento de manera segura.

La señora Úrsula (von der Leyen, la presidenta de la Comisión Europea), esa señora que se parece tanto y tanto a Charlotte Rampling, ha dicho hoy que ella piensa que las autoridades sanitarias de la Unión Europea estarán en condiciones de dar permiso para que se produzcan los microchips, digooooo las vacunas, antes de que se termine 2020 (parece que queda mucho, pero entre estate quieta y ponte bien, nos vamos a poner ya en las navidades).

Fuentes del Gobierno austriaco, especialmente el Delegado en el Gobierno para la CoVid, Sr. Auer, piensa que lo más realista es pensar que a lo largo de la primera mitad del año que viene el Gobierno austriaco tendrá vacunas suficientes como para que se pueda pinchar todo el que quiera (el Gobierno ha recalcado muchas veces que la vacunación no será obligatoria, de manera que todos aquellos que me estén leyendo con un gorro de papel de plata puesto, pueden estar tranquilos, ya que nadie les obligará a dejar de poner en peligro la vida de sus semejantes).

Para cuando llegue la fecha de disponibilidad de la vacuna, se va perfilando ya un plan de vacunación. En primer lugar, los colectivos más vulnerables. O sea, los ancianos y los enfermos (y el personal que les atiende). Después todo el área de la salud.

En cualquier caso, Auer, en el Mittagsjournal de la ORF se ha encargado de desinflar las esperanzas de que con las primeras vacunas vuelva la normalidad pre-corona.

No será hasta que haya un 50-60% de tasa de vacunación cuando llegue el momento de empezar a ver un poco de luz al final del túnel.

HAY MÁS CONFINAMIENTO DEL QUE PARECE

Algunos lectores de Viena Directo se han mostrado bastante escandalizados debido a lo que, en su opinión, es un confinamiento bastante laxo. Argumentaban (y no les falta su parte de razón) que había mucha gente por la calle.

Después de algunos días de teletrabajo, yo he tenido que ir a la oficina (no todo es jijí jajá, en la vida del bloguero) y tengo que decir que, por lo menos en el transporte público, he notado muchísimo la disminución de público.

No tanto como en el confinamiento de la primavera, pero sí muchísimo en relación a un día normal.

Según datos publicados hoy por la ORF, basándose en los datos suministrados por los operadores de telefonía móvil, un once por ciento más de personas se están moviendo más que en el confinamiento de la primavera. La diferencia es que aquel fue más estricto, ya que, de facto, cerró toda la industria y la construcción, cosa que no está pasando ahora.

Por otro lado, mientras la gente ande por la calle y al aire libre no están poniendo en peligro la vida de sus semejantes (siempre que guarden las distancias). Al aire libre, las probabilidades de contagiarse son tendentes a cero.

Articulo publicado en Austria, coronavirus. Guarda el enlace permanente.

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