Negacionismo y conspiración: cómo se construye una mentira

Algunos lectores me han pedido que escriba algo más extensamente sobre un tema fascinante del que ya hablé ayer en directo. Aquí va.

22 de Noviembre.- Ayer, en La Tarde en Directo, hablé a propósito de un tema que a mí me parece fascinante, y son los mecanismos de los que los teóricos de la conspiración y los negacionistas se valen para difundir sus mensajes. Algunos lectores/oyentes/espectadores me han pedido que por favor ponga por escrito este material, cosa que hago con mucho gusto en el texto que dejo a continuación.

EL FILTRO

Este blog tiene, como se ha convertido en un estándar, un filtro antispam. El spam es una plaga que, básicamente, consiste en atascar internet con información basura. Información que no vale para nada. Bueno, sí que vale : entre otras cosas para posicionar webs con productos falsos.

El spam es cada vez más sofisticado y más difícil de detectar porque, naturalmente, los robots que lo producen, son cada vez más parecidos a una « voz » cibernética humana. En su versión más barata, sin embargo, el spam envía grandes tiradas de textos que parecen textos de verdad pero que en realidad son combinaciones de n elementos tomados de n en n de acuerdo con unos porcentajes determinados.

En teoría, cualquier persona mentalmente sana y que haya pasado por el sistema educativo, adquiere (aunque se resista mucho) una especie de filtro antispam que funciona también en el mundo real.

En una cierta variedad de temas en los que somos competentes, todos podemos distinguir, como el filtro anti spam de este blog, un texto « de verdad » (por ejemplo este) de otro que solo es una cadena de palabras y que, ahí está la clave, solo superficialmente parece un texto « de verdad ». El sistema educativo nos da las herramientas (o debería) para detectar si algo, en un texto, no funciona. Por ejemplo si hay contradicciones internas o si las cosas que se dicen en el texto no se ajustan a la realidad. Para hacerlo, sin darnos cuenta, nos basta con comparar lo que pone el texto con la experiencia o con nuestro banco de datos mental.

Ahora bien, qué pasa cuando, por alguna razón, esa comparación se estropea ?

LA CONSPIRANOIA Y EL NEGACIONISMO  ¿POR QUÉ HAY TANTA GENTE INCAPAZ DE DISTINGUIR LA REALIDAD DE LA FICCIÓN ?

Tengo que reconocer que, desde que empezó la pandemia, mi fascinación por el negacionismo y los creyentes en teorías conspiranoicas no cesa. Las personas con dos dedos de frente –somos mayoría, creo- nos enfrentamos con gran perplejidad al hecho innegable de que hay muchos de nuestros conciudadanos que no son capaces de distinguir la realidad del spam. Lo que es tanto como decir que son incapacdes de distinguir la realidad de la ficción. Y, lo que es más, son personas que nos acusan a nosotros, las personas a las que el filtro antispam sí que nos funciona, de vivir en un mundo ficticio.

Antes de escribir este artículo, para refrescarme la memoria, he estado buceando en algunas de estas páginas de Facebook negacionistas/cospiranoicas. Aprovecho para decir que los administradores de estas páginas sí que están al corriente de que lo que están diciendo es absolutamente falso pero lo siguen diciendo porque, en su mayoría, son unos espabilados que se lucran con la credulidad de la pobre gente. Antes de seguir, me gustaría recalcar que una de las razones de los éxitos de estas páginas residen no solo en la credulidad de la pobre gente, como apuntaba más arriba, sino también en la indudable calidad de las ficciones que producen. Los vídeos, por ejemplo, están realizados con notable presupuesto (algunos tienen la caradura de pedir donativo por seguir « informando ») y a veces, bajo un aspecto cuidadamente amateur, hay guiones muy bien armados, construidos para maximizar la eficacia en un mundo, el de internet, en el que la competencia por la atención del espectador es feroz.

CÓMO SE CONSTRUYE UNA MENTIRA

Signos claros de que nos estamos enfrentando a un discurso falso es, por ejemplo, el vocabulario. Lingüísticamente hablando todas estas corrientes conspiranoicas nacieron, un poco antes de la presidencia de Trump, en las cavernas de la ultraderecha fundamentalista americana. La llamada Alt Right (no es casualidad la estrecha conexión que existe entre muchas de estas páginas y movimientos neonazis o identitarios).

Debido a esto, muchas de estas páginas se nutren de un vocabulario con resonancias bíblicas (en origen, estas apelaciones al vocabulario bíblico también servían para darle prestigio a lo que se decía, pero ahora aportan ese elemento mágico inseparable del vocabulario pseudorreligioso y de las sectas).

No falla : en cuanto uno empieza a poner objeciones al discurso contradictorio y confuso que forma la columna vertebral de estas páginas (o de sus adeptos), empieza a recibir conminaciones a que « despierte » (y se una a la causa, naturalmente).

La metáfora del dormido pagano y del converso o « despierto » tiene una honda tradición en el vocabulario religioso y pseudorreligioso de todas las épocas. Es eficacísima, además, porque el dormido está quieto, inactivo, en tanto que el despierto pasa inmediatamente a la acción de diversas maneras, una de ellas es la búsqueda de nuevos prosélitos.

Otro signo infalible de que nos estamos enfrentando a una teoría conspiranoica es la autorreferencialidad. O sea, todas estas páginas están conectadas unas con otras y repican las mismas historias con muy leves variaciones. Por eso, cuando uno empieza a ponerle peros a algún discurso de esta clase, los « despiertos » le conminan a uno a que « investigue » y a que « se informe ».

En casos extremos, incluso le dicen a uno lo que tiene que buscar en internet. Palabra por palabra. Tras varios meses de eficacísima labor, si uno busca en internet ciertas claves y códigos para iniciados (que por supuesto, no repetiré aquí para no darles ni un gramo de publicidad) Google arroja cientos de miles de resultados. Y en esos números es en donde los negacionistas/conspiranoicos encuentran su fortaleza.

En el mundo conspiranoico/negacionista las cosas no son verdad en sí mismas ni por sí mismas, sino por quién las dice y, sobre todo, por el número de personas que las dicen.

El paradigma es «despierta –sí, son muy pesados- esto tiene que ser verdad porque lo dice mucha gente ».

Sin embargo, el mundo conspiranoico también acude al argumento de autoridad. Veamos:

El mundo conspiranoico/negacionista es, por su propia definición y orígenes, un mundo bastante inculto (si no, funcionaría el sistema de comparación entre los textos y la realidad del que hablaba más arriba) por eso, otro rasgo infallible para respaldar la veracidad de cualquier cosa es apelar a la autoridad de quien hace cualquier afirmación peregrina no por el valor que pueda tener la afirmación, sino porque sale de la boca de quien la ha dicho.

Son incontables las noticias negacionistas conspiranoicas formuladas « X –persona prestigiosa y con un título universitario- alerta de que las mascarillas producen la muerte ».

Esto ya se hacía en la antigüedad y no es exclusivo de internet. Muchos de los textos que terminaron en la Biblia definitiva no están escritos por los autores a los que luego se les adjudicaron, sino por personas anónimas que buscaban un destino más prestigioso para sus ocurrencias.

Otro rasgo definitorio de las teorías conspiranoicas/negacionistas es la apelación a la emoción (generalmente al miedo) y a la presencia de una élite, oculta, con un plan secreto. Eso que podríamos llamar la « mentalidad del secreto revelado » que no es más, si bien se mira, que un recurso al « pensamiento mágico » de los niños (o sea, la ruptura de las reglas de la prosa de la realidad, para entrar en ese terreno de lo mágico en donde están el Triángulo de las Bermudas o los Moais de la Isla de Pascua o las Pirámides de Egipto o las líneas de Nazca) es otro de los recursos de los que se vale la conspiranoia.

POR ÚLTIMO : NO HAY NADA NUEVO BAJO EL SOL

Finalmente (de momento), y como fin de este largo artículo, me gustaría aclarar que el negacionismo, los teóricos de la conspiranoia y los antivacunas, NO HAN INVENTADO NADA.

Toda su labor se basa en una incansable labor de reciclaje de cosas que ya existían antes. No hay ni uno solo de los argumentos que vayan a exhibir los antivacunas uno, que sea razonable y dos, que no haya sido esgrimido antes en algún momento de la Historia.

Articulo publicado en Austria, coronavirus. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.