¡Ay, Jesús, cómo nos pruebas!

Miguel Bosé antes de ser Papito


22 de Octubre.- Hace ya seis meses que empezó el fin del mundo y parece ser que, en contra de lo que predecían los más impacientes, la cosa se alarga.
Me estoy refiriendo, naturalmente, a la gripe cochina, gripe A, nueva gripe o como quiera que le hayan puesto los periódicos para no molestar a nadie (en España se dejó de decir gripe porcina porque los comerciantes que tratan con los primos más listos del hombre adujeron que su negocio podía verse perjudicado).
En Austria ha empezado la vacunación de cara al invierno (ya ha comenzado la temporada lóbrega: ayer vimos el sol durante media hora por primera vez en tres semanas: y así, hasta marzo del año que viene); los rotativos locales se hacen lenguas a propósito de lo mucha y lo buena que es la vacuna antigripal almacenada por el Ministerio de Sanidad austriaco; e incluso propagan el rumor de que los más empingorotados súbditos piefkes, con gesto altivo, rechazan la vacuna alemana y piden que les inyecten la austríaca, que les parece mucho más eficaz.
En el capítulo Tribunales, nada que añadir al respecto de las desventuras de Fendrich y Fischer con la pasma. Sin embargo, la justicia austriaca anda atareada con los manejos del exministro Grasser y parece ser que, como dicen en mi pueblo, le quieren empapelar. Grasser dice que todo es incierto (en las dos acepciones principales que da el diccionario de la Real Academia) y asegura confiar en la justicia. Los que también se sienten cómodos en las manos de los jueces son los presuntos estafados por la compañía AWD a la cual le cabe el dudoso honor de protagonizar el segundo proceso civil más grande de la historia de Austria.
AWD es una empresa que se dedica a la asesoría financiera. O sea, que lo mismo te reagrupan tus deudas que te aconsejan –y por ahí le vienen sus males- sobre qué fondos de inversión utilizar para que tus ahorros te rindan para poder comprarte un yate. Pero, naturalmente, invertir es apostar (desde que yo hice la carrera se ha generalizado la expresión “jugar a la bolsa”); AWD ofrecía una rentabilidad atractiva que, finalmente, no se materializó (más bien al contrario). Así que los inversores, dos millares y medio, más cabreados que sioux, han denunciado a la empresa por estafa (presunta siempre) y han puesto el cazo pidiendo que les devuelvan sus cuartos.

Los señores de AWD se defienden diciendo que ellos no tienen la culpa de que las inversiones fueran ruinosas y que, con la que está cayendo, ya hubieran querido ellos poder garantizar la rentabilidad que ofrecían. 
En otro orden de cosas, una reflexión: con mi nuevo chismecillo para escuchar música he recuperado una serie de canciones que me bajé cuando vivía en España. Desde hace cuatro años, la tartera con los cds ha ido rebotando de oscuridad en oscuridad, de fondo de armario en fondo de armario, hasta que, durante estos días, fui pasando las canciones a la memoria del cacharrito. Lo hice automaticamente por lo cual me alegro muchas veces de que mis compañeros de viaje en el metro no puedan oir las músicas que suenan. Es curioso también que uno, de pronto, escucha las canciones fuera de contexto (desarraigadas de su época y su lugar) y la verdad, se explica muchas cosas. Por ejemplo, Miguel Bosé se quejaba en una entrevista de que, cuando empezó a actuar, en algunos pueblos le tiraban piedras y le dedicaban calificativos que no hubieran superado el mínimo examen de corrección política. En aquellos años, es verdad, en la mayoría de las regiones españolas no se desplegaba mucha comprensión hacia el maquillaje masculino. Pero cuando uno escucha a Miguel Bosé  cantando Don Diablo, uno no solo no se extraña de que en algunos pueblos no sólo intentaran lapidarle, sino de que no intentaran tirarle al pilón, al pobre.

4 comentarios en «¡Ay, Jesús, cómo nos pruebas!»

  • el octubre 22, 2009 a las 10:09 pm
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    Muy bueno lo del vídeo del Bosé…no sabía de su existencia. Esa coreografía y atuendo… 😛

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  • el octubre 24, 2009 a las 2:25 pm
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    Lo de la vacuna de la gripe A es un rollo. Si escuchas los medios de comunicación “normales” y los expertos a los que entrevistan, está claro que hay que ponérsela. Si escuchas alguna radio o lees algo mínimamente alternativo (sin vínculos con grandes empresas) está claro que es un fraude posiblemente peligroso. Incluso me pareció oir que en USA las farmaceuticas han pedido al gobierno que asuma la responsabilidad civil por posibles efectos secundarios no previstos.

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  • el octubre 24, 2009 a las 8:01 pm
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    Hola a todos!
    Gracias por vuestros comentarios.

    A Pyro: la coreografía no tiene desperdicio, desde luego. Pero es que esta canción (lo he visto esta mañana) la versionó hasta Parchís…

    A Amelche: Miguel Bosé no tendrá más remedio que reirse !Quién le convencería para vestirse así! Sin imágenes, eso sí, la cancioncilla es graciosa.

    a elhombreama de casa: Bienvenido! con esto de la Gripe A viene a pasar lo que dice mi madre, que ella sola se murió y entre todos la mataron. O sea, que colabora que los periódicos necesitan vender, que los laboratorios necesitan ganar, que la gente tiene miedo por el goteo de muertes de que se informaba al principio…Pero si comparas lo mortífera que es la gripe normal con la gente que se ha muerto de la Gripe A yo creo que ayuda a poner las cosas un poco en perspectiva.
    De los efectos secundarios, parece ser que la de las embarazadas (por lo menos en Alemania) no tiene efectos secundarios porque le han quitado no sé qué aditivos. Si te interesa el tema, en uno de los blogs de El Mundo de ayer, hablaban de la polémica que se ha suscitado a propósito de esto.
    Saludos a todos

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