No es país para hijas*

La versión de la discordia

*Me fijo que llevo una temporada de títulos muy cinematográficos; temo que me termine pasando como a los productores de películas porno y escriba posts titulados, por ejemplo, “Montando(melo) en un Fiaker” -qué peligro- bueno, allá vamos:
23 de Enero.- Una de las figuras claves del marketing es el prescriptor. Sobre todo, si el producto tiene algo que lo hace difícil de vender. Se entenderá lo que quiero decir con el ejemplo siguiente. Las pérdidas menores de orina, a pesar de ser algo frecuentísimo, eran algo tabú, asociado a la decadencia, a la vejez. Hasta que a alguna mente privilegiada se le ocurrió mirar la cuestión desde otro punto de vista, y ver que el segmento de las señoras mayores de cincuenta y cinco que tenían pérdidas de orina estaba sin explotar. Hizo cuentas y entonces empezó a pensar en quién podría vender un producto así. Llegar a una mujer madura que tuviera una imagen activa y, sobre todo, cercana, fue cuestión de tiempo. Y así, Concha Velasco terminó aconsejándoles a sus compañeras de generación que se pusieran las compresas de una marca que ha pasado al acervo popular.
Con el mismo procedimiento –sé que este salto le encantará a L. y a mi primo N.- el Estado Austriaco ha decidido venderse a sí mismo entre los jóvenes, que andan a su parecer algo ayunos de valores patrióticos (por favor, no intentar hacer la extrapolación al caso español en casa sin personas mayores delante, que puede ser peligroso).
En fin: las mentes pensantes del Estado Austriaco (en adelante EA) pensaron y pensaron, y al cabo, encontraron que la mejor prescriptora entre los jóvenes sería Christina Sturmer, la famosa cantante que hace las delicias de la loca juventú. Así que le encargaron a Stürmer que grabara una versión pop del Himno Nacional –sí: es jevi, lo sé; sólo de pensar en Bisbal haciendo algo medio parecido se me pone la carne de gallina-. El lector no ha leido mal: el Himno Nacional llamado Land der Berge –tierra de montañas- con música de Haydn Mozart (Gracias Pablo) y letra de la simpar Paula von Preradovic.
El caso es que una vez grabado, y publicado, algunos sectores del EA están bastante cabreados.
¿E purcuá? Pues bien fácil: en el sitio en el que Von Preradovic decía que Austria era una Heimat de Grosse Söhne (Patria de Grandes Hijos), Stürmer ha cantado que era la patria de grandes Tochtern (hijas), variación, a su parecer, como al de don Quijote, mucho más música y significativa que la original y, sobre todo, más acorde con los tiempos corrientes. Pues el caso es que ahora, nuestra buena Christina se arriesga a que le metan un puro por haber infringido la ley que prohibe expresamente culaquier alteración en la letra del himno nacional.
Ella, opina que su versión es Cool (qué va a decir, la criaturica) pero el caso es que se ha levantado una pequeña gran polémica a cuenta de la reasignación de género a los hijos de la Patria Austriaca.
(Por cierto: buscando documentación para este artículo –o sea, la letra del himno– me he encontrado que la muy trolera de la Paula von Preadovic fue y dijo –segunda estrofa-: “Liegst dem Erdteil du inmitten” (Estás en medio de la tierra) cuando todo el mundo sabe que, si se trazan en el mapa dos diagonales, lo que queda casi en el centro geométrico es la Península Ibérica; lo que hacen –hicieron- algunas por prosperar: ningunearnos a los pobres celtíberos, con todo lo que hemos hecho por este mundo)
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