Paco conservado para la posteridad

13 de Junio.- Yo, en principio, soy un chico muy complaciente. O sea, que me niego a pocas cosas. Di que un amigo, aficionado a las artes plásticas, quería aprender una nueva técnica de vaciado de cosas (generalmente rostros) para luego modelarlos en arcilla o metal; me preguntó si quería ser su conejillo de indias y, después de cerciorarme de que la cosa no comportaba peligro, pues dije que sí.
En primer lugar, me embadurnaron todas las partes peludas de mi cara (barba) con vaselina. Más que nada para no ser objeto de una depilación involuntaria.
Como segundo paso, me embadurnaron la cara con arginato, que es una pasta que los dentistas utilizan para obtener impresiones precisas cuando necesitan, por ejemplo, modelar una pieza artificial para una prótesis. La pasta de arginato es fresca y, si se tiene cuidado de dejar dos agujeros para que el modelo pueda respirar, la cosa no supone mayor incomodidad.
Sobre el arginato, se coloca una capa de caolín. El caolín es una arcilla blanca, muy pura, de grano muy fino, que se utiliza para fabricar porcelanas. El caolín seca bastante rápido (y pesa mogollón sobre la cara) y debe servir como soporte para el molde de arginato.

Una vez que el caolín está duro se retira de la cara (este proceso duró más o menos un cuarto de hora, algo claustrofóbico, pero no demasiado). Como yo tengo barba, había que eliminar la vaselina de entre los repliegues del arginato, cosa que se hace facilmente con un pincel empapado en detergente lavaplatos.
He aquí el negativo de mi cara que, inmediatamente, se va rellenando con una capa de caolín de entre tres y cuatro centímetros, como puede verse en la siguiente foto.
La cosa se deja secar durante un tiempo. Luego, se lleva a un horno en donde la porcelana se cuece y se esmalta. Una vez esto suceda, le mostraré a mis lectores el final del proceso (qué emoción, qué intriga, qué dolor de barriga).

7 comentarios en «Paco conservado para la posteridad»

  • el junio 13, 2010 a las 9:05 pm
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    Que interesante!!!!

    Estoy deseando ver como ha quedado cocido.

    No tenía ni idea de como se hacía un molde, así que me ha parecido super interesante.

    Sigue contándonos cosas así de entretenidas y que además culturizan.

    Un abrazo

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  • el junio 13, 2010 a las 10:36 pm
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    Paco!que valor! me daba claustrofobia hasta a mí solo verte los agujerillos de la nariz.
    Solo permíteme una pequeña puntualización “Alginato” no arginato, jejeje, 10 años haciendo impresiones dentales con alginato de todos los colores me avalan 🙂 como dice Chus, estoy deseando ver los resultados de esa obra de arte y añado: “con pelos y señales” jeje
    Un abrazo
    SOL

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  • el junio 14, 2010 a las 11:24 am
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    te dejaria la piel super suve con esta mascarilla.Tengo ganas de ver el resultado.Besos

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  • el junio 14, 2010 a las 6:22 pm
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    Hola a todos:

    Gracias por vuestros comentarios.

    A Chus: yo tampoco tenía demasiada idea, y me lo pintaron como una experiencia claustrofóbica y horrosa y nada, eh? Cómodo no es, pero vaya, tampoco nada del otro mundo.

    A Sol: tienes toda la razón: como digo siempre !Qué sería de uno sin los lectores de uno! Gracias por la corrección 🙂

    Por cierto, curiosamente, el arginato también existe. Es un medicamento.

    A Alvaro: es verdad que mola 🙂

    A mi madre (1) no daba nada de claustrofobia: lo peor era que contaban cosas y no te podías reir y (2) no estoy delgado, será la foto: peso exactamente lo mismo que cuando terminé COU.

    A GM: La barba sí que se quedó suave con la vaselina jajaja

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