Hoy nadie va a leer Viena Directo

Plaza frente a Schönbrunn
Mercado de navidad de Schönbrunn (Archivo VD)

 

24 de Diciembre.- Hoy nadie va a leer Viena Directo. No van a tener tiempo. Si cierro los ojos, los veo a todos, cada uno a sus cosas.
Mi cuñada, poniendo guapa para la cena de navidad a mi sobrina, que ya habrá descansado de la fiesta de ayer. Su primera representación teatral.  A mi hermano, parado un momento, repasando la lista de la gente a la tiene que llamar, convencido de que alguien se le olvida. A mi padre, volviendo de trabajar por la calle que yo he recorrido tantas veces. A mi madre, haciendo los canapés para una cena en la que yo no estaré. A mi abuela, mirando de reojo la silla en la que, esta noche, no se sentará nadie. A mi tío J. M., que nunca se olvida de escribirme. A mi tía C., arreglándose delante del espejo. A mi tía P., mirando al mar. A mis primos, que se han hecho mayores sin que yo me diera cuenta. Que tienen novias, que buscan novios ¡Que se van a casar! A los amigos con los que, antes de ayer, iba a la universidad, y que hoy son padres y madres y tienen hijos y, por cierto, unas edades que, no hace mucho, a todos nos parecían algo que les pasaba siempre a otros.
Veo a mi primo N. que, el año que viene, si Dios y alguna ONG quieren, me dará un disgusto del que, joder, me tendré que alegrar. Está en Salzburgo, con la dulce B., cocinando como un campeón. Y veo al L., duque de Alterlaa, en Madrid. Miradle: se está echando a reir porque está traduciendo al alemán mentalmente algo que, en España, nadie más que él va a entender. Amiguete, a ver cuándo nos tomamos una ronda de Jägermeister en el Schikaneder. Y veo a F., al cual a pesar de que me tengo que poner de puntillas para abrazarle cada vez que nos vemos, no le puedo quitar el cariñoso diminutivo.
Hoy no vais a leer Viena Directo. No vais a tener tiempo ajetreados con mil cosas. Pero Viena Directo es cada día para vosotros. Para vosotros y para todos esos cientos de personas que leen cada día este blog pero que nunca dejan un comentario por timidez, pero que yo sé que están ahí gracias al contador de visitas.

Hoy, especialmente si estáis lejos de casa, Viena Directo es para vosotros. Porque es navidad.  Para todos, una noche entrañable con vuestra familia y vuestros seres queridos. Aunque sea en el corazón, aunque sea en la distancia o en la memoria. Aunque sea como sea.
Abrazos y besos.


Paco
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