Uno que no, otro que sí

Los verdesDistraidos con la política exterior, no habíamos mencionado un par de acontecimientos importantes para el futuro de EPR. Hoy, „desfacemos“ el entuerto.

10 de Enero.- El otro día, les contaba yo a mis lectores que la señora Irmgard Griss había presentado su candidatura a ser presidenta de EPR.

A raíz de que Frau Griss diera el proverbial pistoletazo de salida a esta competición, empezaron a hacerse cábalas sobre quiénes serían los candidatos de los demás partidos y esta semana hemos sabido más. El viernes, uno de los últimos políticos imbatibles con los que cuenta el Partido Popular austriaco (ÖVP), el señor Erwin Pröll (de los Pröll de toda la vida) anunció que NO se presentaba. Pocas horas antes, en la central de su partido, hecha una cocina de rumores, casi se daba por segura la presentación de la candidatura de Pröll el cual lleva desde 1992 (o sea, más de veinte años) decidiendo los destinos de los habitantes de Baja Austria.

Se daba casi por seguro que, en un momento dado, Pröll elegiría la presidencia de EPR para coronar una distinguidísima carrera en la política austriaca. Ya hubo rumores en 2010 y con la misma contumacia que surgieron, se encargó Herr Pröll de acallarlos. Esta vez ha pasado igual: ante la insistencia de los periodistas, Pröll ha dicho que no entraba en sus planes presentarse al puesto de Presidente y que él estaba muy bien donde estaba.

En el ÖVP están buscando a toda prisa un sustituto, cosa que a uno se le antoja complicada, porque salvo Pröll y Sebastian Kurz (actual Ministro de Exteriores austriaco) la cantera del ÖVP es más tostón que „El año pasado en Marienbad“ una película que yo me pongo siempre que tengo insomnio (y nunca falla: aguanto un cuarto de hora de filme).

Del que sí se sabe que se presenta y el que se lleva, por lo tanto, la parte del león de este artículo es el que fue jefe del grupo parlamentario de los verdes (Die Grünen) Alexander Van der Bellen.

Este señor sí que ha dicho que SÍ se presenta, después de que hubiera insistentes rumores, durante meses, que le daban como la persona ideal para sustituir a Fischer en el cargo (cosa bastante difícil, porque Heinz Fischer ha dejado el nivel muy alto).

Van der Bellen es hijo de una pareja de refugiados de ascendencia rusa. En 1917 sus ancestros tuvieron que poner pies en polvorosa cuando la revolución derribó a los zares y se establecieron en Estonia. Cuando los nazis ocuparon Estonia, los padres de Van der Bellen, fueron repatriados en lo que entonces era el Reich Alemán. Les tocó un billete a Viena. Cuando los soviéticos se acercaron a la capital, los padres de Van der Bellen escaparon a Tirol, en donde se afincaron y nació nuestro hombre, en la bonita localidad de Innsbruck, en 1944 (tiene, por lo tanto 71 añazos).

Antes de dedicarse a la política, Van der Bellen pasó por una larga y también distinguidísima carrera académica -es doctor en Economía y, hasta mediados de los noventa del siglo pasado fue decano de la Universidad de Viena, puesto del que pidió la excedencia. De su vida personal cabe destacar que está casado en segundas nupcias, desde el año pasado, con una compañera de partido. Se casaron después de que Van der Bellen se divorciara de su primera esposa, que le dio dos hijos, y con la que compartió techo durante más de cincuenta años.

Van der Bellen empezó en la política en el partido socialista. Ya contábamos el otro día que los verdes austriacos son un partido relativamente joven. En 1992 fue por primera vez candidato por los verdes a presidir el Tribunal de Cuentas austriaco, poco más tarde fue elegido diputado por la formación progresista y entre 1997 y 2008 fue el portavoz de los verdes en el parlamento austriaco.

Lamentablemente, dado que, en aquella época mis conocimientos de alemán eran tirando a limitados y mis conocimientos sobre la vida política austriaca tampoco eran para tirar cohetes (una cosa llevaba a la otra, claramente) poco puedo decir sobre la actividad de Van der Bellen durante el periodo en el que estuvo a la cabeza de los verdes. En 2008 tras bajar los verdes del 10% de sufragios en las elecciones -muy ilusionante, no debió de ser la labor de Van der Bellen- el doctor dimitió y dejó paso a la actual portavoz, Eva Glawischnig.

Desde su retirada de la cabeza de los verdes, Van der Bellen se ha presentado a diferentes puestos con suerte desigual. Ha seguido siendo diputado y ha ejercido también como asesor en el Gobierno del Estado Federal de Viena -labor que ha desempeñado renunciando al sueldo que conllevaba y solo cobrando el de diputado-; en esta función, se encargó, durante la pasada legislatura de la mejora de los diferentes establecimientos educativos vieneses y gracias a su iniciativa, se comenzaron a hacer reuniones periódicas entre el Magistrat 35, que administra todo lo relacionado con los extranjeros que viven en Viena y las Universidades, al objeto de mejorar y hacer más fluidos los trámites para los estudiantes que vienen de países extracomunitarios.

En 2014, anunció en una rueda de prensa que se retiraba de la política vienesa y, desde entonces, como decía más arriba, vienen haciéndose cábalas a propósito de su candidatura a la presidencia de EPR. De hecho, los rumores se hicieron más consistentes desde que los verdes registraron el dominio www.vdb2016.at y se han confirmado esta semana.

En fin: que Dios reparta suerte.

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