Con la ayuda de Dios

cruzLa campaña electoral para los segundos comicios presidenciales ha empezado. Hoy, Candidato 2 ha presentado sus carteles. Estos son sus poderes.

21 de Octubre.- A pocos días de la Fiesta Nacional, la primera que va a celebrarse sin que este país tenga Jefe de Estado en ejercicio (el cargo está desierto hasta que se celebren las próximas elecciones) la campaña electoral de los próximos comicios empieza a calentar los proverbiales motores.

Hoy, Candidato 2, el perdedor de la anterior ocasión, ha presentado una nueva tanda de carteles electorales (esto de las presentaciones de los carteles electorales es a la ultraderecha lo que eran los posados veraniegos a Ana Obregón). En los dos nuevos carteles presentados aparece la frase „So wahr mir Gott helfe“ esto es algo así como „y que Dios me ayude“ o „con la ayuda de Dios“ o „en la medida en que Dios me ayude“ además de un eslogan que parece un poco de folklórica „Por Austria, con el corazón y con el alma“ (cambias Austria por España y puedes imaginarte perfectamente a Isabel Pantoja diciéndolo al final de un concierto ante la Asociación de Taxistas de Barcelona). Como en el lado de Mordor no dan puntada sin hilo, lo de meter a Dios en este asunto no es ninguna casualidad.

La ultraderecha ha tenido siempre una relación conflictiva con el tema. Una de las primeras imágenes que yo recuerdo es la de Strache, conspícuo líder de la formación, „echando“ un mítin en el barrio de Favoriten con un crucifijo en la mano, defendiendo la presencia de símbolos religiosos en las escuelas (cristianos, por supuesto) y diciendo que él (o ellos, su partido) era el único líder que defendía la Fe cristiana de la (según ellos) perniciosa expansión de la religión mahometana por estas tierras.

Esta acción, le valió por cierto que el cardenal Schönborn le leyese la cartilla en una misa en la catedral de San Esteban, cuyo meollo venía a decir que la Iglesia Católica se bastaba y se sobraba solita para defenderse y que no hacía falta ayuda externa. Gracias.

Por otro lado, sin embargo, la ultraderecha siempre se ha rodeado de un sistema pararreligioso con sus rituales, sus Burschenschafter, sus duelos a primera sangre y sus ritos iniciáticos.

Se da la circunstancia además de que hace ya años, Hofer se „desapuntó“ de la Iglesia Católica y se hizo evangélico.

El objetivo de nombrar al Altísimo y meterle en este fregado (el cual sospecho que debe de importarle lo justo, porque Dios debe de tener cosas más importantes que hacer) es hacerle ojitos a los votantes del ÖVP de raíz cristiana. O sea, a esa parte de la población (cada vez menor, siguiendo el signo de los tiempos y la demografía) que sigue yendo a misa.

La frase, por cierto, también es una velada alusión al cargo de Presidente de EPR. La legislación austriaca permite que el presidente electo, al jurar su cargo, introduzca alguna nota religiosa. No muchos presidentes austriacos lo han hecho hasta ahora y han sido, lógicamente, los del Partido Popular, por ejemplo Waldheim y Klestil.

También parece haberse buscado, lo mismo que en la famosa discusión a propósito del término Heimat, que dominó muchos momentos de la campaña pasada, una diferenciación con el notorio laicismo de VdB.

Hoy, durante la presentación de la cartelería, estaba Candidato 2 muy sonriente, no así estos días atrás.

Hofer había sido invitado por la Universidad de Ginebra para Estudios Internacionales a dar una charla junto al ex presidente de la Comisión Europea, el portugués Durao Barroso.

La presencia de Hofer en la Universidad suiza había provocado no pocas protestas entre el estudiantado, que se concentró en el lugar en donde se estaba celebrando la charla o debate y, según informa la prensa austriaca, pitó todas las intervenciones de Hofer. En la sala se vieron carteles en contra del racismo, el sexismo y la islamofobia.

El momento más tenso se dio sin embargo cuando Hofer y Durao se enzarzaron en una discusión a cuenta de la idea, propuesta por el austriaco, de crear „espacios seguros“ (vaya, campamentos) para refugiados en el Norte de África y no dejarles pasar a Europa. Durao Barroso le mentó a Hofer entonces los campos de concentración y, naturalmente, el nazismo, y Hofer se agarró un globo de aúpa, y empezó a decir que él así no jugaba, que siempre lo mismo, que no hacían más que sacarle el tema del „nancismo“ y que Durao Barroso tenía mucho que callar, porque había sido uno de los que había apoyado la guerra de Irak y que si de aquellos polvos estos lodos. Después, en vista de que Durao Barroso seguía echándole en cara lo que antecede, Hofer empezó a reprocharle a Durao Barroso el ser parte de un stablishment para el que los refugiados son poco más que las imágenes de los telediarios pero que él defendía al hombre de la calle (otra vez no damos puntada sin hilo).

Uno se teme mucho que, al final, los que vamos a necesitar la ayuda de Dios vamos a ser nosotros.

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