(No) están clavadas dos cruces

En una escuela faltan unas piezas de mobiliario sin las cuales los padres opinan que sus hijos no pueden recibir una educación en condiciones. Vaya por Dios.

14 de Septiembre.- La localidad de Fischamend se encuentra a unos pocos kilómetros del aeropuerto de Viena. Se trata de un pueblo grandecito (el primero de enero de este año, tenía 5646 habitantes, según la Wikipedia). Se supone que el germen de Fischamend fue alguna especie de fortificación romana, que guardaba esa parte de lo que fue la región de Pannonia. Hasta ahora, sin embargo, no se han encontrado huellas de esa fortificación. Desde la época romana hasta la industrialización, los habitantes de Fischamend vivieron de explotar los molinos colocados al lado del río que pasa por la localidad, pero en el siglo XIX la revolución industrial llevó a que los molinos quedaran obsoletos, de manera que las criaturas tuvieron que reinventarse como Madonna y se dedicaron al tema de la aviación (en Fischamend estuvo durante la guerra mundial una fábrica de aviones que quedó destruida en los bombardeos aliados).

Por lo demás, la Historia ha pasado por Fischamend sin detenerse mucho, hasta el punto de que los hijos más prominentes de la localidad han sido dos futbolistas en este país cuyo deporte rey es el esquí alpino. Creo que con esto no hace falta decir más.

En Fischamend, por lo común un lugar tranquilo, hay una escuela.

Esta escuela, por lo que parece, ha pasado últimamente por trabajos de renovación y saneamiento, trabajos que, se conoce, han debido de terminar a tiempo para el nuevo curso escolar que, en Austria, empezó el pasado día 2.

A pesar de que, como aquel que dice, los educandos de Fischamend no han podido aún meterse en harina con las integrales o el abecedario, algunos de sus padres ya han tenido tiempo de poner el grito en el cielo y es que, en las aulas de la escuela de Fischamend no hay cruces colgadas. Vaya por Dios (nunca mejor dicho).

Por lo visto, dicho artículo suntuario es considerado por los padres de muchos de los alumnos del colegio de Fischamend un objeto de la máxima importancia. Una importancia por lo menos por lo menos a la altura de los materiales didácticos que se utilizan cotidianamente para tratar de desasnar a sus retoños.

Hechos una furia, los padres de los alumnos de Fischamend, a pesar de ser cristianísimos, se han dado a todos los diablos y, tras hacerlo, han puesto a caer de un semoviente a la directora del colegio. A ella la han acusado de intentar evitar por todos los medios que haya cruces en las aulas del colegio.

Por lo visto, un encolerizado padre se dirigió a la profesora de su hijo y le preguntó por qué diantres no había colgada una cruz en el aula donde estudiaba la criatura. La mujer cometió el error de remitirse al consejo escolar, una de cuyas decisiones fue la de no colgar cruces ni ningún símbolo religioso, al objeto de preservar la neutralidad de las clases y no herir los sentimientos de aquellos alumnos no católicos/cristianos.

Para qué dijo más. El padre en cuestión se dirigió al alcalde de Fischamend (que es de un partido conservador -o así- que se llama algo como „alternativa por Fischamend“). El alcalde dijo que el consejo escolar no tenía ninguna vela en aquel entierro y que, mientras él fuera alcalde del hermoso pueblo de Fischamend, en su escuela estarían colgadas las cruces en cuestión. Probablemente, al ser un caballero tan católico, no puso por testigo a sus cojones, como probablemente hubiera hecho otra persona de fundamentos éticos no tan sólidos.

Dicho y hecho: el alcalde, como instancia superior al consejo escolar y representante del Estado austriaco ordenó que se colgaran las cruces en las aulas y así se hizo.

La directora del centro ha negado haber tomado parte en ningún tipo de compló avieso para descristianizar la escuela y ha dicho, probablemente cargada de razón, que no hay colgadas cruces, pero tampoco tablones de anuncios o cosas semejantes, porque las obras de acondicionamiento, por lo visto, aún no se han terminado.

Por cierto, la ley dice que si en una clase más del cincuenta por ciento del alumnado es cristiana, se debe colgar una cruz y la minoría fastidiarse. Caso contrario, se quitan las cruces.

Para añadirle más picante al asunto, el Partido Popular austriaco lleva este problema (muy muy muy acuciante, como convendrán mis lectores) en su programa electoral. La directora de la escuela se presenta como candidata del Partido Socialista austriaco. Las dos austrias de nuevo frente a frente, cómo no.

Un comentario en «(No) están clavadas dos cruces»

  • el septiembre 15, 2019 a las 6:11 pm
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    Sólo aclararte, por si no lo sabes, que en Austria no empezó el colegio el día 2, yo vivo en Graz y aquí empezó el 9. Creo que cada región tiene su propio calendario.
    Por lo demás decirte que soy una asidua lectora tuya y darte las gracias por tu “columna”.

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