Investigación y ciencia

10.000 positivos. El CEMM y la Transcriptasa Polimerasa, una historia apasionante. Cómo funciona un test. Contra la confusión en lo de las mascarillas. El Imperial College. La UE. Turkmenistán, o el país sin coronavirus.

31 de Marzo.- Muy buenas tardes a todos y bienvenidos a la segunda edición de hoy de Viena Directo, con todas las noticias en español relacionadas con el coronavirus en Austria.

Como todos los días, empecemos por las cifras. Austria ha rebasado la frontera de los 10.000 positivos confirmados.

A las siete de la tarde, según informaban fuentes oficiales había en Austria 10.109 casos confirmados.

128 fallecidos (el mismo dato de las nueve de la mañana) y 1.095 personas que se han curado de la enfermedad.

-Una de las cosas que más mola de escribir Viena Directo es que tengo unos lectores superinteligentes para los que da gusto escribir. Hoy, por ejemplo, me ha escrito uno informándome de que uno de los centros de investigación punteros en Austria (mi corresponsal añade que es un centro puntero en Europa e incluso a nivel mundial) está investigando la secuencia genétia del COVID-19, para poder entender mejor cómo y cuánto muta el virus entre las poblaciones europeas.

Este centro se llama CEMM y es el Centro de Investigación de Biología Molecular de la Academia Austriaca de Ciencias. Junto con este CEMM, otros institutos -mi corresponsal menciona el equipo de investigación para el cáncer infantil del Hospital St. Anna- están colaborando con el Gobierno austriaco tanto con máquinas para los PCR (el test de detección del coronavirus; PCR viene de la abreviatura inglesa RT-PCR o -a ver si lo digo bien- Reacción en cadena de la polimerasa de transcripción inversa) como con personal para aumentar el número de tests que se hacen al día en Austria.

En la investigación también va a colaborar el VBC (Vienna BioCenter) que también es uno de los centros punteros de investigación.

El objetivo es secuenciar el genoma del virus y hacerlo público, para que científicos de todo el mundo puedan investigarlo. Esto ayudará, por un lado, a perfeccionar las medidas de protección de la población para hacerlas más efectivas y, en último caso encontrar medicación efectiva, para que los que se pongan pachuchos se pongan menos pachuchos y su vida no entre en riesgo o lo esté lo menos posible.

Para quien quiera informarse, dejo aquí el link que me ha enviado este corresponsal (https://cemm.at//news).

Invito también a aquellos de mis lectores que quieran escribir a propósito de estos aspectos científicos de la pandemia y a hacerlos inteligibles para los que no somos especialistas, que lo hagan sin ningún problema. Saben que tienen abiertas las puertas de esta que es su casa.

Por cierto, agradecidísimo a este lector, por haber querido compartir esta información tan emocionante conmigo y, por esta vía, con todos los lectores de Viena Directo.

Aguerridos voluntarios a dejarse tentar digooo testar  por la Transcriptasa (Archivo VD)

-Por cierto, y ya que estamos metidos en harina: anunciábamos ayer que el Gobierno austriaco iba a testar al azar a 2000 personas de una muestra representativa de austriacos. Se trata de obtener una muestra representativa de la población estadísticamente relevante, de manera que se pueda tener una idea de la famosa „cifra opaca“ (Dunkelziffer) de infectados por coronavirus ya que, como venimos sabiendo, parece ser que hay un número indeterminado de personas que pasan el virus tan pichis (aunque lo transmiten) mientras que otras, pobres de ellas, lo pasan fatal e incluso mueren.

Ahora bien ¿Saben mis lectores cómo funciona un test? A mí, a base de leer sobre tests y tests, me ha picado la curiosidad y lo he buscado. Y he aquí lo que he encontrado. A ver si lo he entendido bien.

En primer lugar, se realiza un frotis para obtener una muestra de la mucosa del presunto infectado en la boca, la nariz o la faringe. Se trata de probar si en esta muestra „sospechosa“ hay material genético del virus. Sobre esta materia se hace el test molecular propiamente dicho, utilizando el mecanismo que mencionaba yo antes, el de la Reacción en cadena de la polimerasa de transcripción inversa, RT-PCR por sus siglas en inglés. La máquina del test replica en varios ciclos la pequeña cantidad de material genético obtenida de la muestra. Mediante la activación de sustancias fluorescentes se puede ver si la secuencia de ADN del virus está presente en la muestra o no.

(Yo no sé mis lectores, pero yo estoy escribiendo esto y me parece todo tan flipante, tan emocionante, como cuando era pequeño y veía a los esbirros de Mola Ram perseguir a Indiana Jones; no doy crédito de verdad de que haya gente tan sumamente inteligente como para haber maquinado un artilugio así de perfecto).

Podré ir con esto a comprar dos kilos de tomates? Nadie lo sabe muy bien (ARchivo VD)

-Durante el día de hoy ha habido cierta confusión a propósito del tema de las mascarillas. En principio, parecía que las mascarillas (o cubrebocas, nombre a todas luces impropio, porque también cubren la nariz) iban a ser obligatorias a partir de mañana miércoles pero, probablemente por un problema de logística no van a serlo oficialmente hasta el día seis de abril.

Esta ha sido la fecha que ha dado el Gobierno central a los Länder.

Se han sabido también otros datos, por ejemplo que las mascarillas solo serán obligatorias en aquellas tiendas de alimentación y droguerías que tengan una superficie mayor de 400 metros cuadrados (ya empezamos a complicar la cosa) y que, en los locales que sean más pequeños, solamente (!Solamente!) habrá que mantener la distancia de seguridad de un metro o metro y medio, a fin de no recibir los esputos de nuestros conciudadanos (porque hay mucha gente que esputa y no sabe lo que está esputando)

También se sabe que, aunque las máscaras famosas ya están producidas (una empresa austriaca que, a su vez, las compra en China, dice haber vendido medio millón de unidades a la cadena Spar) the mother of the lamb -o sea, la madre del cordero- es traerlas hasta Austria, porque como todos mis lectores ya saben, el tráfico aéreo está que para qué las prisas. O sea, que el problema es la logística.

Al principio también se decía que iban a costar dinero, pero no: la gran distribución tiene que comprar las máscaras y repartirlas gratuitamente a los clientes. Para esto, van a tener también que contratar a personal „mascarillero“ que repartirá el adminículo a la puerta de los establecimientos. Todo esto supondrá un coste para la gran distribución, aunque se supone que, en algún momento, el Gobierno austriaco les indemnizará (o sea, que les pagaremos todos). Ole con ole y olá.

Por cierto, si los „mascarilleros“ le ven a usted macilento, febril o tosiendo secamente (o sea, los síntomas típicos) le pueden negar a usted la entrada al supermercado.

¿Qué pasa si no llevo máscara?

Hoy ha habido una pequeña controversia en Facebook. Yo decía que era obligatorio llevar mascarilla y que no valían otras cosas, como bufandas. En otras fuentes decía que sí. Lo cierto es que no se sabe si las mascarillas tendrán que estar homologadas por la federación internacional de mascarilleros, si valdrán las que uno se haga en su casa o si con una bufanda o braga iremos todos que nos mataremos y meteremos gol.

Tampoco está claro si va a haber alguna medida de castigo (latigazos o multa) para los objetores de las máscaras (o sea, para los que piensen que llevar mascarilla obstaculiza para que el mundo contemple su inmarcesible belleza). De momento parece que no, pero solo el tiempo lo dirá.

-En cualquier caso, según la ciencia, vamos por el buen camino. El Imperial College de Londres ha publicado hoy un estudio en el que, utilizando diferentes modelos matemáticos, ha evaluado la eficacia salvadora de las medidas de restricción de los contagios que se han aplicado hasta ahora. Ha sido muy difundida la cifra de salvados españoles (16.000 según el Imperial College, que se podrán poner ciegos de sangría cuando todo esto se acabe, si Dios quiere) en Austria, el IC ha cifrado en 140 las personas que hoy no estarían dando guerra por el mundo si Sebastian Kurz no nos hubiera convencido a todos de llevar una vida de mayor clausura y perfección.

-Hablábamos en la entrada anterior de la gravísima deriva de Hungría hacia el autoritarismo. En esta línea, el ex presidente de la Comisión Europea, Donald Tusk, ha expresado su honda preocupación a propósito de la supervivencia de la Unión (preocupación que compartirmos la mayoría de los que pensamos que la Unión merece muchísima mejor suerte de la que va a tener). Textualmente, ha dicho que hay muchos políticos que no se comportan como vacunas, sino como virus, y que si se impone la lógica de personas manifiestamente cerriles y de mentalidad cortoplacista como Johnson, Orban, Kaczynski y Donald Trump podemos irnos dando por jod…Digoooo, los tratados sobre los que se asienta la Unión Europea no van a valer ni el papel en que están escritos.

Encarna ¿Qué se sabe de eso? Calla, calla, que no nos pillen, disimula Petra (Archivo VD)

-Para terminar, como suelo hacer, con algo más ligerito, saldremos de la Unión. El que probablemente sea el político mundial que más trabajo les dé a los logopedas, el mandatario que más „mandata“ en Turkmenistán, señor Gurbanguly Berdymuchammedov ha prohibido, por sus santísimos poderes que se mencione el coronavirus en el territorio de su jurisdición. No solo en folletos oficiales que hablan (!) de la enfermedad y sus métodos de contagio, sino también en conversaciones privadas.

Di que por ejemplo salen dos vecinas de Turkmenistán a las ocho de la tarde a aplaudir, como hace mi madre, y se preguntan la una a la otra de balcón a balcón:

-Oye reina ¿Cómo está tu marido de…Bueno…de eso que tú ya sabes?

Y la otra puede pensarse que lo mismo le está preguntando por el coronavirus (lagarto, lagarto) que por una piedra en la vesícula, que por una disfunción eréctil, que por unos juanetes.

No tienen manera de concretar.

El coronavirus en Turkmenistán es como el colectivo LGTB en Irán, que no lo hay. Ya lo dice (vamos, no) Gurbanguly.

A pesar de todo esto y de una manera un poco contradictoria, las autoridades de Turkmenistán están tomando medidas para evitar el contagio de esa enfermedad, de eso con lo que toses, de eso que te da fiebre. En puntos concurridos, se mide la temperatura de los Turkmenistanos y las Turkmenistanas y se reparten toallitas húmedas para que la gente limpie superficies que toqueteen muchos turkmenistanos a pesar de que las autoridades insisten en que en todo Turkmenistán no hay ni un solo achacoso por coronavirus. Bueno, no, por la enfermedad esa (por el maldito virus chino, que decía un tont…Digooo un político español).

Pero oye, prevenir es mejor que curar.

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