100 días de vértigo – Nehammer y Anschober toman la palabra – todas las manos son pocas – McDonald´s vuelve a abrir – una mujer que los tiene bien puestos
16 de Abril.- Buenos días a todos y bienvenidos a la primera edición de hoy de Viena Directo, con todo lo que ustedes necesitan saber a propósito del coronavirus.
Hoy se cumplen cien días desde que se formó el presente Gobierno, que ya no es tan nuevo. Tres meses y pico que, normalmente, son de gracia, y tras los cuales se hace un primer balance (generalmente para poner al Gobierno a escurrir).
Hoy no será así, porque el Gobierno austriaco, básicamente, está metido en una batalla que nadie hubiera podido imaginarse hace cien días.
Una batalla que, en muchos sentidos, ha anulado o ha acallado la batalla política normal y, por supuesto, ha silenciado las discrepancias que, sin duda, hubieran surgido entre dos partidos con ideas políticas tan diferentes como los que se sientan en este Gobierno al que le ha tocado administrar una crisis de proporciones históricas. Nadie se hubiera podido imaginar compañeros de cama más improbables. Y, sin embargo, lo cierto es que, por lo que sea, hasta ahora la fórmula ha funcionado bastante bien.
Los partidos austriacos (salvo mínimas -y bastante vergonzosas- excepciones) están dando una lección al poner por encima de las discrepancias lógicas de la brega política, el bien común de todos los austriacos y de, como dice nuestro enorme Presidente, siempre que habla por televisión, el bien de „las personas que viven aquí“.
Yo no soy austriaco, aunque esta sea mi casa desde hace ya muchos años, pero un gran orgullo me ensancha el corazón al pensar que mis conciudadanos han conseguido hacer lo que en otros países, entre ellos, por desgracia, el mío, parece imposible.
Creo que una gran parte del éxito (hasta ahora, tampoco hay que dormirse en los laureles) de los austriacos en su batalla contra la pandemia y sus consecuencias, reside en que perciben que el vencer a la enfermedad es un objetivo común que tiene que estar por encima de los mezquinos intereses electorales.
Y perciben que, cuando esto se acabe, ya habrá tiempo de volver a las diferencias que son buenas y que enriquecen el debate, y que mejoran la vida de la gente, aportando soluciones que, por cobardía o ignorancia, quizá no habrían surgido de otra manera.
En fin.
Como siempre hacemos, vamos a ir primero a las cifras, antes de entrar con las noticias de actualidad.
Hoy, día 16 de Abril de 2020 había en Austria a las ocho de la mañana 14.370 casos de positivos por coronavirus (14321 ayer a las tres de la tarde. No ha cambiado el número de dados de alta (8098) y tampoco, por lo que parece, el número de fallecidos, que continúa en 393.

-Hoy les ha tocado tomar la palabra al Ministro del Interior Nehammer y al de Sanidad, Anschober (conservador y verde, respectivamente).
Han hablado a propósito de las medidas de contención de la pandemia que se tomarán a partir de ahora y cuyo objetivo es el de ganar un par de meses de tiempo, durante los cuales se espera que se encuentre una primera vacuna.
El Ministro del Interior se ha felicitado, como todo el mundo, de lo bien que están llevando las medidas de contención sus conciudadanos y de cómo la gente se está tomando a pecho (siempre según él) lo de la distancia de seguridad.
Ha anunciado que se va a poner en servicio a expertos para que investiguen las cadenas de contagio y que la policía, dependiente del Ministerio del Interior, va a ser quien se encargue de apagar los fuegos (es la metáfora que ha utilizado él) allí donde se produzcan.
Continuando con la metáfora, Nehammer ha indicado que los grandes incendios ya se han apagado, pero que hay que tener miedo de las ascuas, al objeto de no tener rebrotes.
También ha tranquilizado a aquellos que se preocupan por la protección de datos, diciéndoles que las informaciones relativas a aquellas personas que la policía ayude quedarán entre la policía y los profesionales de la salud.
Por su parte, el Ministro Anschober ha declarado que el objetivo en el que el Gobierno se va a concentrar en las próximas semanas son las residencias de ancianos. En total, 130.000 personas viven en residencias de ancianos en Austria y, según Anschober, como en comparación con el resto de países de nuestro entorno, hay muchos afectados en ellas, se va a intentar hacer el número mayor posible de tests.
Anschober también ha dado las cifras más recienes relativas a los contagios. En todos los Bundesländer austriacos la cifra de nuevos contagios está por debajo del dos por ciento y la tasa de reproducción (esto es, el número de personas a las que un contagiado contagia) va ahora mismo por 0,65 (o sea, que cada contagiado, en estos momentos, contagia más o menos a otro hasta la altura del ombligo).
„Nuestro objetivo era que la tasa de reproduccción estuviera por debajo de uno“ (de ahí las medidas de reducción del contacto social, añado yo).
Anschober ha dicho que debemos seguir en esa dirección de reducir el contacto social para evitar rebrotes.

-El consejo de Europa y el Comisariado para los Refugiados de las Naciones Unidas recomendaron a los Estados que, dadas las circunstancias inusuales que atravesamos, permitieran trabajar a los refugiados en los establecimientos sanitarios, al objeto de que su talento y su formación no se desaprovechara.
A finales de Marzo -¿Quién se hubiera podido imaginar una medida así con el Gobierno anterior?- esta posibilidad se contempló en el paquete de medidas que se aprobó en el Parlamento austriaco y, desde entonces, puede los refugiados trabajar legalmente en hospitales austriacos, dependiendo de su formación. Actualmente, sin embargo, no hay datos a propósito de cuántas personas se han acogido a esta posibilidad.
De cualquier manera, el Comisariado de las Naciones Unidas para los refugiados ha emitido un comunicado en el que muestra su satisfacción de que se haya contemplado esta posibilidad legalmente, al objeto de que puedan contribuir con sus conocimientos. Y han dicho también algo que merece la pena citar textualmente:
„Austria ha dado un paso importante, porque se suele olvidar que los refugiados son también doctores/as, enfermeros/as o científicos/as; ahora pueden ayudar, en caso de necesidad, a los que están realizando un increible esfuerzo en el área de la salud“ (son palabras de un caballero que se llama Christoph Pinter, que es el director en Austria del Comisariado para los Refugiados de las Naciones Unidas“.

-Pasando a temas más ligeros, hoy se ha sabido que McDonald´s, la manera más accesible y sabrosa de provocarse arterioesclerosis y diversos problemas de salud, volverá a abrir sus puertas a partir el lunes próximo. No del todo, sin embargo, sino en modo McDrive (o sea, uno podrá encargar su comida desde el coche y podrá recogerla de este modo).
Una amiga mía, que comparaba frecuentemente los Big Macs con ciertas formas de placer sexual, estará sin duda contentísima.

-Sin dejar „el comercio“ (aunque sí el bebercio) anda Austria muy entretenida con los dimes y diretes a propósito de un vídeo.
Como saben mis lectores, este martes abrieron en Austria los supermercados de bricolaje, paraíso terrenal para aquellas personas que disfrutan comparando los tamaños de las brocas, la potencia de las bombillas y la capacidad aislante de las telas asfálticas.
Pues bien: dos cadenas de estos supermercados tienen firmado un convenio con una conocida panificadora, Felber, que es una empresa familiar. Dentro de muchas tiendas de tornillos hay una pequeña sucursal de Felber en donde los industriosos manitas austriacos pueden también proveerse de pan que les dé fuerzas para emprender sus tareas de remodelación o bricolaje.
Felber es una empresa familiar que tiene cuatrocientos empleados y está dirigida por una protéica señora llamada Doris (Felber, naturalmente).
Ayer, la señora Felber tuvo la buena idea (o eso pensaba ella) de publicar un vídeo en Twitter animando a los clientes a que, de paso que iban al supermercado de bricolaje a comprar esto y lo otro, también se llevasen panes de Felber, que estaban bien ricos. Y para demostrarlo, en un vídeo inenarrable (probablemente grabado con un teléfono móvil) la señora Felber iba explicando todo lo que se podía hacer con las diferentes variedades de pan que se vendían en sus sucursales.
Desgraciadamente, la pobre Doris (que debe de ser pijísima, hasta el punto de no saber decir a derechas Leberkässemmel, ese bocadillo que es la competencia local de McDonalds en su lucha a brazo partido contra la salud cardiovascular de los austriacos) la pobre Doris, decía, no consiguió su objetivo y la gente se ha cachondeado de ella de todas las maneras posibles.
Qué disgustazo.
Y si a los lectores de Viena Directo les parecía que no podía ser peor, Doris Felber ha emprendido un contraataque sin duda valiente. Es pija, pero los tiene bien puestos, hay que reconocerlo. Sentada en su mesa de trabajo, con la imagen de un pan detrás, ha grabado un vídeo (esta vez, se nota, con equipo profesional) en el que ha ido contestando a las objeciones más escabrosas de la comunidad de internautas que la ha puesto a escurrir. Y, tratando de hacer necesidad virtud, ha sorteado bocadillos de Leberkässe entre aquellos que se metan con ella.
Que hablen de mí (vamos, de Felber) aunque sea mal.
Y con esto me despido hasta las ocho más o menos, momento en el que volveré con más noticias.
Por cierto, hoy, en la página de Facebook de Viena Directo, he dejado un regalito, que espero que les guste a mis lectores.

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