¿Votará Viena por correo? – la oposición pide pasos concretos – cómo identificar una noticia falsa (muy útil) – el concejo se divierte en la zona VIP
16 de Abril.- Muy buenas tardes y bienvenidos a la segunda edición de hoy de Viena Directo.
Como siempre, antes de meternos en harina con las noticias, vamos a darle una vuelta a las cifras que son, en dos palabras, espectacu-lares.
A las tres de la tarde de hoy, según datos del Gobierno, había en Austria 14.451 casos positivos de coronavirus. Algo más de cien más que a las ocho de la mañana.
Hoy, en Carintia, por ejemplo, no ha habido ningún caso nuevo.
Como hace ya algunas entradas que no lo hago, voy a dar el número de casos por Bundesland.
Queda así:
Burgenland, 286
Carintia, 389
Baja Austria: 2436
Alta Austria: 2174
Salzburgo: 1186
Estiria 1617
Tirol 3392
Vorarlberg 852
Viena 2115

-Precisamente con „la capi“ empezamos hoy. En Viena como saben mis lectores, este año hay elecciones. Más concretamente el 11 de Octubre (qué bonito, porque se cumplirán exactamente quince años del día en que yo me bajé de un avión procedente de Madrid y, „con las maletas llenas de sueños“ -y los bolsillos llenos de telarañas- llegué para quedarme).
En fin. A pesar de que vamos estupendamente con las cifras de positivos, contagiados y demás, nadie tiene una bola de cristal para saber qué puede haber pasado dentro de tantos meses.
¿Habrá restricciones? ¿Tendremos que ir a votar vestidos de desactivadores de bombas? ¿Podremos ir a votar siquiera? ¿Habrán encontrado los científicos ya una vacuna, un bebedizo, un conjuro o una pócima que cure al hombre del virus malandrín?
Pues no se sabe.
En Polonia, en caso semejante, se ha forzado que los votos sean por vía postal (solamente) pero ¿Se podría hacer en Viena?
Pues parece que no, que no se podría. Fuentes del ayuntamiento de Viena han dicho que, con el marco legal vigente, no se podría hacer unas elecciones con voto solamente por correo y que, para poder, habría que cambiar la constitución del Land de Viena (como saben mis lectores Viena es, además de una bonita ciudad, su propio Land o comunidad autónoma).

-El Ministro de Educación, Sr. Fassmann, al que se podría llamar „el ministro interminable“ por lo largo que es, informó hace días de lo que se iba a hacer con los alumnos que el día 25 de Mayo van a pasar el examen de selectividad.
Como recordarán mis lectores, el día 4 de Mayo, estos alumnos empezarán a preparar una selectividad reducida cuyos exámenes (solo escritos) serán el día 25. Se está decidiendo todavía cómo van a poder ir a las clases. Se baraja que haya dos turnos, uno de mañana y otro de tarde, al objeto de que los alumnos no se peguen los unos a los otros lo que no traían de casa.
Pero ¿Y los otros chavales? Los más jóvenes. Pues aquí ha encontrado la oposición un terreno favorable para las críticas.
Tanto los socialistas, al mando de la protéica Pamela Rendi-Wagner, como los Neos, al mando de la no menos enérgica Beate Meinl-Reisinger le piden al Gobierno y, por lo tanto, al Ministro XXL, que se pronuncie y dé una vez un plan para esos alumnos (y, sobre todo, para esos padres) que no saben a qué atenerse. O sea, cuándo van a empezar de nuevo las clases, qué contenidos pueden pasar las escuelas y cuales no y qué medidas higiénicas va a haber.
De momento, no hay noticias nuevas del Gobierno que se salgan de ese „más adelante ya se verá“ que dijo el Ministro.

-Uno de los campos de la batalla contra la desinformación (El campo, de hecho) es Facebook. La red social por excelencia (aunque eso, cada vez se vaya diluyendo un poquito más) es la plaza pública por la que circulan todo tipo de noticias. Y en muchas ocasiones, allí donde hay noticias hay también un interés tras ellas.
La red social de Marquitos Montañadeazúcar no cesa de proclamar que va a luchar contra los bulos (o paparruchas) que se difunden interesadamente por su espacio virtual. De momento, ya ha firmado contratos con empresas que se dedican a prestar el servicio de verificar las noticias para detectar cuáles son falsas y cuáles no (una manera de comprobar que alguien está difundiendo noticias que no pasarían la prueba del algodón es ver cuánto se queja de „censura“ o „ataques a la libertad de expresión“).
Pero hay más: Féisbul ha anunciado que, a partir de ahora, va a notificarle a sus usuarios cuando hayan interactuado con contenidos que hayan sido eliminados porque se haya demostrado que son dañinos.
Facebook ha dicho que ya se han borrado cientos de miles de estos posts, y uno se lo cree, porque en los días que llevamos con esta juerga, no ha pasado uno en que no haya tenido que leer tonterías que no resisten el más mínimo análisis.
Veremos a ver cuánto éxito tienen.
De momento, yo me permito darles a mis lectores algunas pistillas para detectar bulos o paparruchas:
-Por ejemplo suelen atacar al lado emocional de las personas (en estos tiempos, suelen atacar generalmente a dos puntos: el miedo y la cólera) ¿Para qué? Cae por su peso, para que le demos al botón de compartir sin pensar fríamente lo que hacemos.
-Suelen ser noticias espectaculares o muy impactantes.
-Suelen ser noticias que alguien te dice que un tercero no quiere que sepas (y que te piden que compartas antes de que sea tarde).
-Suelen ser noticias demasiado „redondas“ demasiado bien pulidas, demasiado bonitas para que sean verdad.
-Suelen venir de muy pocas fuentes
En general, siempre que mis lectores se enfrenten a una noticia así de sospechosa, verifiquen. Busquen otras fuentes. Por ejemplo, busquen en dos periódicos de línea editorial contraria. O en dos periódicos de dos países diferentes.
Cuanto más alejadas y más independientes entre sí sean las fuentes que mencionan una noticia, más probabilidades tendrá de ser auténtica.
Pregúntense por ejemplo, si beneficia (o daña) a alguien. A quién puede beneficiar que usted se crea algo que podría no ser auténtico.
En fin, trabajen con una duda sana. Pongan a trabajar lo que Hercules Poirot, el famoso detective de Ágatha Christie llamaba „las pequeñas células grises“.
¿Qué mejor entretenimiento para una cuarentena?

-Cuando uno se mete a contar las cosas que pasan en otro país, es inevitable tener algunos problemas con la traducción. Y es que las instituciones no son exactamente equivalentes en todas partes y resulta muy complicado encontrar términos que se ajusten a lo que uno busca y si los deja „en crudo“ pues sucede que los lectores se te quedan en ayunas.
El otro día, por ejemplo, estuvimos una compañera y yo un cuarto de hora dándole vueltas a la traducción del cargo de las personas que se sientan en el „senado“ de la ciudad de Viena. Al ser Viena una ciudad pero, al mismo tiempo, un Bundesland (el equivalente español de una comunidad autónoma) resulta muy difícil traducir Stadtrat porque el señor que se sienta en ese miniparlamento es más que un concejal, pero no es un congresista ni un senador. Al final, tras mucho darle vueltas, dejamos al hombre en Consejero, y ahí quedó la cosa.
Equivalente es el problema para traducir Gemeinderat. A mí, que tengo una cierta debilidad por la zarzuela (por el género musical, no por el palacio) me sale „concejo“ pero resulta más moderno „corporación municipal“ y además, más ajustado, porque la Gemeinderat no solo abarca la ciudad sino, supongo, ciertas unidades territoriales adyacentes.
En fin: para no aburrir más a mis lectores, entro en materia. El concejo de Klagenfurt (o su „corporación municipal“) no puede reunirse en el ayuntamiento de esa bonita ciudad, que es donde suele hacerlo, porque se conoce que las instalaciones no aportan la suficiente distancia de seguridad que proteja la salud de los ediles.
Para que se puedan reunir el día 29 de este mes, momento en el que se van a presentar las cuentas de la ciudad, ha habido que buscar un lugar más amplio. No solo para garantizar la distancia de seguridad, sino también para que pueda entrar público también. No porque los ediles de Klagenfurt tengan una especial ansia de notoriedad, sino para que pueda haber público en la sesión, requisito que es imprescindible según la ley para que el trámite de presentación de cuentas sea legal.
Así pues, el día 29, si no pasa nada entremedias, el concejo de Klagenfurt se reunirá en el Estadio de Fúrgol de Wörthersee. No donde normalmente se dan chutes y los equipos buscan los peronés del contrario, sino en la zona VIP, que permite amplitud y la asistencia de espectadores para que los ediles puedan lucirse.
Cosas del coronavirus.
Y con esta noticia, de este post que hoy ha salido bastante ligerito (por suerte, no había muchas cosas dramáticas que contar) me despido de mis lectores hasta mañana a la una como viene siendo constumbre, deseándoles entretanto mucha salud y mucha suerte.

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