Nuevas manifestaciones negacionistas en Viena – los dos lados del problema: la ciencia y la economía – una buena noticia para terminar
6 de Marzo.- Hoy, según datos del Gobierno, se han registrado en Austria 2557 nuevos contagios de coronavirus. La experiencia dice que, dentro de un par de semanas, alrededor de 250 de esas personas estarán tan enfermos que tendrán que ingresar en el hospital. Aproximadamente 25 de esas personas que hoy se han contagiado, van a entrar en cuidados intensivos. Una parte de esas personas va a fallecer.
Hoy, por ejemplo, han fallecido veinticinco personas.
Es inevitable que fallezcan algunas de las personas que se contagian de coronavirus, pero sí que está en nuestra mano reducir los contagios, que son el principio de la cadena. Y solo hay una manera de hacerlo: reducir nuestros contactos con otras personas al mínimo imprescindible.
Y reducir también el número de sitios en donde se producen esos contactos.
Cada vez que no hacemos eso nos estamos poniendo en peligro a nosotros mismos y estamos poniendo en peligro a otros.
Es la única manera de proceder viable hasta que estemos vacunados en un número suficiente como para reducir la circulación del virus.
Desgraciadamente, no hay atajos. Y aquellos que piensan que hay otras maneras de proceder simple y llanamente están mintiendo. Es más: en muchos casos están mintiendo totalmente a sabiendas.
Hoy, se han producido en Viena varias manifestaciones contra las medidas tomadas por el Gobierno para intentar contener el coronavirus. Manifestaciones que, con justicia, pueden llamarse negacionistas, porque niegan la escueta (aunque absolutamente irrefutable) realidad que yo he esbozado más arriba.
Han sido unas quincemil personas, según parece, las que se han manifestado principalmente por Schwedenplatz y han terminado en el Prater, en una concentración organizada por lel FPÖ.

Allí, quienes han estado, han escuchado exactamente lo que querían oir. Y es que hay otras maneras para luchar contra el virus. Que hay atajos. Que mantener la distancia de seguridad es una sandez y que ponerse mascarilla para protegernos y proteger a los demás es una humillación.
Muchas personas, entre ellas varios políticos ultraderechistas, se han comportado siguiendo este tenor, y han sido multadas por la policía.
A las cinco de la tarde aproximadamente, las concentraciones negacionistas se han disuelto.

REFLEJO DE UNA TENSIÓN
Las manifestaciones son el reflejo de la creciente tensión que late en el seno de ciertos sectores de la sociedad austriaca y que es azuzada desde determinados sectores por puro cálculo político.
Mientras tanto, cada vez hay más voces que opinan que las medidas de desescalada anunciadas por el Gobierno pueden llegar a no ser aconsejables, la última ha sido la de la responsable del organismo supervisor de las vacunas en Austria, la vacunóloga Ursula Wiedermann-Schmidt. Fue ayer noche en el telediario de la ORF, el Zeit im Bild.
Después de explicar las razones por las que se había recomendado en Austria la utilización de la vacuna de AstraZeneca para los mayores de sesenta y cinco años, la vacunóloga se mostró muy preocupada por el aumento de la incidencia, el cual abona la hipótesis, en su opinión, de que nos dirigimos hacia una tercera ola de contagios. Dijo que, epidemiológicamente hablando, lo mejor hubiera sido mantener todo cerrado pero también dijo que, naturalmente, es consciente de que existen otros aspectos del problema.
De cualquier manera, se mostró muy escéptica con respecto a las aperturas anunciadas por el Gobierno e incluso dijo que es probable que hubiera que retirar algunas medidas de desescalada que ya han entrado en vigor.
Por otro lado, la presidenta de la Arbeiter Kammer, Renate Anderl, ha declarado que, en su opinión, retroceder en la desescalada sería una catástrofe a pesar de las cifras de contagios, porque haría que las cifras de desempleo aumentasen de manera dramática. Anderl está por aumentar el número de tests y porque los tests „llegen a la gente“.
UNA BUENA NOTICIA PARA TERMINAR
Dado que hoy el artículo diario me está quedando un poco lúgubre, me gustaría terminar con una buena noticia.
Hoy se ha batido otro récord de vacunaciones. En total: 31180 personas han recibido en Austria la primera dosis de suero contra el coronavirus. Con esto, ya son más de medio millón las personas que han recibido por lo menos un pinchazo y la mitad más o menos han recibido los dos.


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