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Buenas noticias: la tercera ola ha alcanzado su pico

fila de bolas de cristalLa tercera ola ha alcanzado su máximo y a partir de ahora, bajarán los contagios – ¿Cuál es la probabilidad (real) de sufrir un trombo por AstraZeneca? – El negacionismo abre una brecha en el núcleo de la ultraderecha austriaca

15 de Abril .- Hoy empezamos con una buena noticia: según el grupo de expertos que asesora al Gobierno austriaco, la tercera ola de contagios ha alcanzado ya su punto más alto y, a partir de ahora, nos espera una fase de descenso.

El factor de reproducción está en 0,94 (recordarán los pacientes lectores que, cuando el factor es mayor de uno, la pandemia está creciendo y cuando es menor de uno, decreciendo.

Naturalmente, esto significa que el terremoto ha pasado pero que el tsunami sigue rompiendo aún contra la costa (o sea, los hospitales).

Las unidades de críticos siguen sobrecargadísimas (hoy se ha registrado otro máximo histórico en Viena) y, según los expertos, van a estar sobrecargadas por lo menos hasta el día 28 de este mes. Los modelos matemáticos que maneja el Gobierno predicen también que es posible que, antes de finales de mes, también se sobrecarguen las UCIs de Alta Austria y de Vorarlberg.

La semana que viene las infecciones diarias deberían bajar a las dosmil trescientas de media y la siguiente a las dosmilcien.

Los expertos también señalan que, dentro de muy poco, la mezcla de personas vacunadas y de aquellos que han pasado la infección, tendrán un efecto perceptible en la dinámica de la infección de manera que, con un poco de suerte, el chaparrón empezará a ceder a partir de mediados del mes que viene. Y ya, si se cumplen las previsiones del Gobierno en cuanto a vacunación, y dentro de tres meses estamos todos vacunados (por lo menos con una dosis) entonces podremos respirar tranquilos y abrazar a los nuestros, y darles besos y apapachos y lametones y lo que se nos ocurra sin miedo al contagio.

Por cierto, y hablando de vacunas.

¿CUÁL ES LA PROBABILIDAD (REAL) DE SUFRIR UN TROMBO POR LA VACUNA?

Durante estos días se ha hablado mucho de los riesgos de AstraZeneca y de Johnson&Johnson, veamos las cosas con probabilidades.

Las probabilidades de sufrir un trombo por AstraZeneca son de un 0,0001% (la probabilidad de que a uno le caiga un rayo es justo el doble 0,0002%)

Las probabilidades de sufrir un trombo por Johnson&Johnson es de 0,00008%

Si usted enferma de CoVid, tiene una posibilidad de sufrir un trombo de 16,5% (en pacientes con diagnóstico grave)

Si usted toma la píldora anticonceptiva, la probabilidad de trombo es e 0,12%

Si usted fuma, la probabilidad de sufrir un trombo es de un 0,17%

Si usted enferma de CoVid, la probabilidad que tiene de acabar en el hospital es del 10% aproximadamente (de un 1,68% de acabar en la UCI)

EL NEGACIONISMO ABRE UNA BRECHA EN EL NÚCLEO DE PODER DE LA ULTRADERECHA AUSTRIACA

Cuando estalló el llamado escándalo de Ibiza, la onda expansiva se llevó por delante muchas cosas. Quizá, la más llamativa fuera lo que, de puertas para afuera por lo menos, había sido la amistad inquebrantable de Herbert Kickl, Norbert Hofer y Heinz Christian Strache. Los tres, habían logrado reconstruir el FPÖ, reuniendo bajo un mismo paraguas a la heterogénea (y bastante díscola) tribu de la ultraderecha austriaca.

Durante las semanas siguientes a que saliera a la luz el famoso vídeo con la oligarca rusa falsa, los tres, cada uno a su manera, pelearon no solo por su propia supervivencia política, sino también por la propia supervivencia del andamiaje que habían conseguido construir.

El motor del Fpö había sido, durante década y media, este trío de personajes en donde el cerebro lo ponía Herbert Kickl (una persona que no debe de caerle bien ni a su propia familia), la telegenia la ponía Strache y Hofer un cierto barniz de sofisticación y amabilidad (aunque si uno se fija bien, Norbert Hofer sonríe solo de la nariz para abajo, los ojos siempre son dos cubitos de hielo).

De pronto, esa dinamo se había roto. Strache estaba fuera de combate. A Herbert Kickl le cupo el dudoso honor de ser el primer Ministro de la segunda república (y, überhaupt, de la Historia de Austria) en ser depuesto por el Bundespresidente y Norbert Hofer no sabía a qué carta quedarse.

Mientras la vida privada de Strache también saltaba en pedazos con todo el peligro que eso conllevaba en aquellos momentos (esposas que huían de casa con sus hijos recién nacidos, guardaespaldas que se iban de la lengua y publicaban en los periódicos lo que sabía todo el mundo, o sea, que durante muchos años no había habido separación entre la vida personal y la política de Strache) Herbert Kickl y Norbert Hofer se agarraron a los restos de un FPÖ acosado y forjaron una alianza que, en principio, estaba pensada para ser transitoria, pero que ha terminado durando (aún dura, oficialmente, por lo menos) más de lo que nadie hubiera podido suponer dados, sobre todo, los antecedentes de los participantes.

Durante esta larguísima crisis del coronavirus, como saben mis lectores, el FPÖ ha fiado cada vez más su recuperación a puntuar con los negacionistas de toda especie. Con este objeto, la ultraderecha austriaca (como todas las ultraderechas europeas) ha ido evolucionando de negar la mera existencia del virus, a ir restándole gravedad a sus consecuencias (no es más que una gripe) y ha terminado haciendo su bandera de una supuesta privación de libertades inusta. Naturalmente, detrás de estos tres movimientos se han transparentado también la cara más fea del negacionismo: la de las teorías conspiranoicas (la rama europea del movimiento Q-Anon) y, por supuesto, el racismo y la xenofobia que, convenientemente maquilladas, son la marca de la casa.

A pesar de que el FPÖ ha intentado desde el principio acaparar el liderazgo del negacionismo en Austria jugando a veces con fuego de una manera muy temeraria (el famoso discurso de Kickl que terminó con unos exaltados asaltando la sede de una aseguradora) otros movimientos le han adelantado por la derecha (por la ultraderecha). Esto ha sometido al FPÖ, a su dirección, a una torsión que está empezando a agrietar el mismo centro de su estructura: la dirección bicéfala de Herbert Kickl y Norbert Hofer.

Recordarán los lectores de Viena Directo que los parlamentarios ultraderechistas no se ponen mascarilla durante las sesiones.

Ostensiblemente, son los únicos y naturalmente, han hecho su bandera de seguir siéndolo, al objeto de puntuar sobre los „no-es-para-tantistas“, los negacionistas o, simplemente, los descontentos.

La semana pasada, sin embargo, Norbert Hofer y Herbert Kickl rompieron la imagen que proyectaban al exterior de unanimidad. El primero, en su calidad de presidente del parlamento austriaco (hay tres) le dijo al segundo que los diputados ultras deberían llevar mascarilla. Naturalmente, Herbert Kickl se negó e hizo de la cosa cuestión personal. La imagen de Norbert Hofer frente a sus propios camaradas de partido sufrió una fuerte rozadura.

En un medio digital ultraderechista, un diputado del FPÖ ha elegido cuál es su caballo ganador (o sea, que entre la telegenia y el cerebro ha elegido el cerebro) e incluso ha aventurado la posibilidad de que Norbert Hofer y Herbert Kickl, se separen de mútuo acuerdo. El diputado ultra ha descrito las reacciones a las palabras de Hofer en la bancada ultra como de „sorpresa, indignación, enfado e incredulidad“.

Ningún diputado ultra se alineó con la línea moderada de Hofer y, en cambio, eligieron el bando de Kickl. Algunos diputados del FPÖ incluso acusaron a Hofer de intentar „aguar“ o diluir los valores del FPÖ al objeto de poder volver a hacerlo presentable de cara a unas nuevas elecciones para las que la maquinaria de los partidos ya se están preparando (se especula que serían en octubre).

De cualquier manera, la ultraderecha austriaca (lo mismo que las ultraderechas europeas) no pueden apartarse del negacionismo o del „no-es-para-tantismo“, no en este momento en el que el cansancio pandémico hace que, sobre todo la parte de la sociedad con menos formación científica, se deje seducir por remedios maravillosos que cada vez están más lejanos de la realidad.

Llamativamente, Hofer no asistió a la reunión de la fracción parlamentaria ultraderechista en la que se decidió seguir adelante con la política antimascarilla (a nadie, supongo, le gusta dar la cara para que se la partan).

Ahora mismo, si todo esto es verdad, la posición de Hofer se ha hecho mucho más precaria dentro del FPÖ. Para él, otro daño colateral de la pandemia.

No hay mejor cóctel entre noticias y entretenimiento a este lado del Danubio. Hoy, en LTeD, hemos contado un montón de curiosidades históricas a propósito del lado más germánico de la familia Windsor. Por supuesto, hemos hablado de vacunas e incluso nos hemos atrevido a hacer algunas predicciones sobre el fin de la pandemia.

 


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Comentarios

2 respuestas a «Buenas noticias: la tercera ola ha alcanzado su pico»

  1. Avatar de Gustavo Solano
    Gustavo Solano

    Realmente muy buena crónica
    Para mi que estoy recién llegado
    Gracias

    1. Avatar de Paco Bernal
      Paco Bernal

      Muchas gracias, Gustavo! 🙂

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