Hoy hace dos siglos de la muerte de Napoleón y el Gobierno austriaco ha decidido también hacer una compra histórica.
(*) Nota: en el vídeo que ilustra esta noticia, se dice por error que Napoleón murió en Elba. Como sabe todo el mundo, murió en la isla de Santa Elena. Mis más sentidas disculpas a los habitantes de Elba.
5 de Mayo.- El consejo de Ministros austriaco ha decidido comprar 42 millones de dosis de vacuna contra el coronavirus para las temporadas 2022 y 2023.
Estas dosis, junto con las que Austria recibirá de la Unión Europea harán un total de 72,5 millones.
De los cuarenta y dos millones de dosis, 35 serían de Biontech, tres millones de Moderna y cuatro millones de Johnson & Johnson.
Puede parecer mucha compra, pero la razón es que, de momento, no se sabe cuánto tiempo dura la protección completa de la vacuna, ni si será necesario volver a inmunizar a la publación ante nuevas variantes. Así que, ante la duda, el Gobierno ha preferido curarse en salud, y nunca mejor dicho.
¿Y cuánto costará esto? Pues 1200 millones de Euros.
El Gobierno también ha debatido hoy la hoja de ruta del salvoconducto digital que nos permitirá a los vacunados, a los que se hayan curado de la CoVid y a los testados, disfrutar de libertades que ahora nos están vedadas a todos.
Una de las novedades es que, en algunos casos aislados, se podrán utilizar también los llamados Wohnzimmertests para acceder a algunos lugares siempre que se hagan ante la vista de los organizadores.
Como recordaréis, los 27 miembros de la Unión Europea han acordado que, a partir de julio, se podrá viajar a través de los países que la componen utilizando el Digital Green Certificate. En Austria, este documento se va a llamar Grüner Pass. El documento austriaco estará listo, como muy pronto, el día 4 de Junio. Hasta ese momento, como hasta ahora, estará en vigor la plétora de documentos que hasta ahora han hecho esa función, como los certificados de vacunación amarillos en cartón, los certificados médicos y demás.
El Grüner Pass no será obligatorio. Paralelamente, se podrá seguir utilizando cualquier documento en papel combinado con un documento de identidad (con foto) que sea válido en Austria.
A propósito de este tema también se ha manifestado el experto en modelos matemáticos de pandemias Niki Popper, el cual se ha hecho famoso durante la crisis del coronavirus anticipando el comportamiento del virus malandrín en Esta Pequeña República, anticipaciones que ha utilizado para asesorar al Gobierno.
En una charla onláin, ha dicho que, visto en conjunto, la desescalada del 19 de Mazo le parece bien, porque el aumento del número de personas vacunadas va a rebajar la capacidad del virus para extenderse.
Los modelos matemáticos que maneja Popper indican que los efectos de la vacunación serán irreversibles (para bien) a partir de junio.
„Hasta entonces tenemos una ventana de tiempo en donde puede haber un pico de los casos“, ha dicho.
Según ha dicho, si miramos solo a las dosis que entregan las farmacéuticas, para junio podría estar inmunizado un 65% de la población austriaca.
Popper ha indicado que no cree que se vaya a cumplir ese objetivo, porque no se ve ánimo bastante en la población y hay demasiados que remolonean a la hora de dejarse inmunizar, cosa que está fatal, por cierto.
Si la gente se inmunizase como Dios manda, ha dicho Popper, se notaría en que bajarían las estancias hospitalarias y se relajaría la presión sobre las unidades de cuidados intensivos.
De manera, queridos oyentes que voy a decir yo lo que el experto, por su cargo, no puede decir: si estás en un grupo de riesgo o en una edad en que ya te puedas vacunar, y no vas, ya estás tardando.
Y no solo por ti, sino también por todos los demás, que queremos y no nos dejan.
En cualquier caso, se ha notado al experto relativamente más relajado que en estos días pasados.
Popper ha expresado su esperanza de que el calor ayude a contener al virus, pero no también ha dicho que no sabe en qué medida esto pueda ser así.
En fin, queridos oyentes: hoy, hace doscientos años que falleció, en la isla de Santa Elena, Napoleón Bonaparte, el emperador de los franceses y también un personaje muy importante para la Historia de Austria ya que, entre pitos y flautas, Napoleón emparentó con los Habsburgo.
Napoleon (o casi todo él) está enterrado en Les Invalides, en París. Una parte de Napoleón sigue andando por el mundo. Se trata de su pene. Cuando le hicieron la autopsia, a la que asistieron nada más y nada menos que diecisiete personas entre médicos y ayudante, un espabilao se lo guardó de recuerdo. No necesitó mucho espacio, porque Napoleón no se hubiera comido un rosco en la industria del cine erótico. El pirulí le medía dos centímetros y medio.
Tras muchos cambios de manos (lo cual, tratándose de lo que se trata, da un poco de cosica) el pene de Napoleón terminó en la del urólogo Jon K Lattimer, el cual compró la piltrafilla en 1977 por 3600 dólares.
No somos nadie.


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