Volvemos hoy nuestros ojos al Reino Unido de la Gran Bretaña, el espejo en donde se miran los otros países (aunque solo sea para escarmentar en cabeza ajena).
30 de Diciembre.- Todos los años, la resaca de las doce uvas nos trae algunos dolores de cabeza que no están relacionados con la ingesta de alcohol de la noche precedente. Quien puede, aprovecha para “actualizarnos” los precios. Y así suele subir de precio este gasto o el otro, y no nos queda más remedio que resignarnos a rascarnos el bolsillo.
2022 va a traer también novedades en esto de la pandemia, las cuento rápidamente para pasar a otro tema mucho más interesante que ha surgido hoy.
Tres días después de que digamos hola hola 2022, caducarán los certificados de vacunación de la vacuna de Johnson (la que solo exigía una dosis) de manera que todas las personas que solo tengan puesta esa dosis única se convertirán en “no vacunados” y tendrán que ponerse la segunda dosis de refuerzo y, cuando la vacunación sea obligatoria dentro de un mes, se tendrán que poner también “el refresquín” (del que luego hablaremos).
Asimismo, el Parlamento austriaco ha aprobado hoy la prórroga del confinamiento para no vacunados. Medida de dudosa eficacia, más testimonial que otra cosa. Pero bueno. Los no vacunados seguirán sin poder acceder a otros comercios que no sean los de alimentación hasta el día 10 de enero próximo.
Como estaba previsto, los contagios de coronavirus han vuelto a subir en Austria en las últimas veinticuatro horas, si bien no tanto como en España, Francia o el Reino Unido de la Gran Bretaña.
AQUÍ «LONDINIUM»
Este último país se está convirtiendo (a su pesar, se supone) en el laboratorio que están utilizando los demás países europeos para escarmentar en cabeza ajena y ver qué hacen con la variante ómicron de la CoVid.
Hoy, el primer ministro británico, Don Boris Johnson, ha comparecido ante los medios para explicar algo que cada vez parece más obvio: o sea, “el refresquín” defiende de la variante ómicron y evita cursos severos de la enfermedad.
El 90% de los británicos que se ve obligado a tomarse el “tía” en las Unidades de Cuidados Intensivos de las islas británicas, o bien no está vacunado o solo tiene puestas dos inyecciones.
En los hospitales de “Londinium” (lo siento, pero desde que leí “Asterix en Bretaña” no puedo pensar en esa ciudad con su nombre moderno), tres de cada cinco pacientes y “pacientas” están (cafres) sin vacunar.
La tendencia, según informan los medios austriacos (The Guardian) sube según pasan los días. Lo cual es además llamativo cuando se considera que el 90% de los súbditos de Isabelita de Inglaterra a partir de los doce se han pinchado por lo menos una vez y un 56,9% ha recibido su “refresquín” (en Austria andamos por el 40%).
Expuestos a la variante ómicron, el riesgo para los “refrescados” de ponerse muy pachuchos y tener que ir al hospital es un 56% menor.
Así las cosas, el servicio público de salud inglés, el NHS, está contactando directamente a los que no se hayan puesto todavía la tercera dosis de refuerzo de la vacuna. 650.000 personas han recibido estos días un SMS que les “recordaba” la necesidad de ponerse al día y se han enviado 50.000 cartas para “animar” a los remisos a que reserven una cita para pincharse.
El director del departamento de medicina pulmonar del hospital del norte de Viena (Krankenhaus Nord) ha escrito hoy en su cuenta de Twitter que el 80% de los enfermos de su unidad de cuidados intensivos está (!Chorprechaaa!) sin vacunar.
El primer día de 2022 también traerá una novedad a Viena Directo. Publicaré un libro digital con una selección de 50 imágenes inéditas provenientes de los archivos de Viena Directo. Son imágenes bellísimas y tengo que confesar que, seleccionándolas, se ha renovado mi amor por esta ciudad en la que vivimos.
Una ciudad llena de belleza, que es uno de los lugares del mundo en donde todavía merece la pena vivir. Una ciudad hecha para las personas.



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