El coronavirus pone en dificultades a las Wiener Linien

La empresa municipal de transportes de Viena se ve obligada a reducir la frecuencia de algunas líneas debido a la CoVid – el curioso caso del pensionista que falsificaba certificados.

28 de Enero.- Después de las 43000 infecciones de ayer, hoy hemos tenido una cifra muy alta (más de 38000). Los expertos encargados de predecir el comportamiento de los contagios son unánimes: todavía no hemos alcanzado el pico, que llegará a mediados de febrero.

En las últimas veinticuatro horas se han registrado 19 muertos por CoVid o enfermedades conexas y 187 personas se encuentran en las UCIs en estado grave, debido al virus malandrín.

Así las cosas, entre los que están en cuarentena y los pachuchos, algunas empresas están empezando a tener problemas para prestar servicio. Una de ellas es la municipal de transportes de Viena, nuestras bienamadas Wiener Linien.

Las WL tienen a tantos conductores de tranvía de baja en estos momentos que se van a ver obligadas a reducir la frecuencia de paso a partir del lunes próximo en ocho líneas (1,5,10,33,37,42,44 y 52).

A partir de ese momento, los pasajeros que las utilicen tendrán que tener paciencia (aunque, por lo que parece, tampoco va a ser una cosa de que se tiren de los pelos).

Las WL, según su portavoza, tratarán de que el impacto de la reducción sea menor en las horas punta (entre las siete y las nueve de la mañana) y, con la exactitud que caracteriza a esa santa empresa, incluso se han atrevido a dar el incremento de tiempo de espera para la línea cinco, que será de cincuenta segundos más de lo normal.

El resto de los medios de transporte, autobuses y metro, funcionarán con normalidad (eso, claro, si no se sigue poniendo gente mala).

De todas maneras, también es verdad que, entre la gente pacucha y los que estamos haciendo teletrabajo, hay menos gente “bajo caminos”.

Las Wiener Linien calculan que hay un 30% menos de público utilizando los transportes públicos.

Todas estas personas que están de baja no tendrán que acudir al expeditivo método que han utilizado diecisiete personas en Alta Austria.

EL PENSIONISTA INGENIOSO

En ese Land, en donde todo lo cenutrio parece tener su acomodo, un simpático pensionista de 55 años, provisto de un sello (falso) con el nombre de un médico del distrito de Liezen y una impresora, se hacía certificados de curación de la CoVid e incluso informes de laboratorio al más puro estilo Juan Palomo.

-¿Cúantos anticuerpos te pongo, mi vida? ¿Quieres que te ponga aquí que has pasado la CoVid y así no te tienes que vacunar? Claro que sí, guapi.

Y así todo.

A finales del año pasado, las autoridades ya habían encontrado irregularidades en ciertos certificados de curación. Tirando del hilo dieron con nuestro industrioso amigo el cual, preguntado por los agentes, admitió los hechos.

Dijo, eso sí, que no había vendido sus falsificaciones, como otros cenutrios que también se dedicaban al recorta-pega-pinta, sino que las había hecho para uso propio y que, una vez se corrió la voz, para amigos y conocidos suyos, tan cenutrios como él, a modo de favor.

El motivo era facilitarles la vida y que pudieran afrontar con más sosiego los controles 2G y 3G.

CERTIFICADOS MÁS TIEMPO VÁLIDOS

Al tiempo de ponerle el punto final a este artículo, todavía no se sabe la decisión de la unidad de intervención GECKO sobre la prórroga de la validez de los certificados de vacunación para aquellas personas que solo tienen dos dosis y se las pincharon hace más de seis meses.

Recordarán los curiosos lectores que el Gobierno decidió que, en vez de nueve meses, estos certificados solo tendrían seis meses de validez y que este recorte entraría en vigor el próximo martes, primero de febrero.

En ese momento 323.621 personas dejarán de poder entrar a los comercios y tendrán que dedicarse a hacerse tests si quieren trabajar.

Debido a que el sistema de tests en Austria está sobrecargadérrimo se piensa en prorrogar la validez de los certificados o crear un periodo de carencia.

Mientras tanto, la vacunación en Austria sigue siendo escasita. Por ejemplo, solo 3704 personas debutaron en esto de la vacunación este jueves. Algo más de veintidosmil se pusieron el refresquín y algo más de cuatromilsetecientos la segunda dosis.

Eso sí: como hay tantos positivos cada día, pronto también habrá miles de curados. Algo es algo.

Articulo publicado en Austria, coronavirus. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.