Los científicos advierten: ahora o nunca

Los expertos son concluyentes: „Ahora o nunca“. Si no actuamos antes de 2025 los efectos del cambio climático serán catastróficos en todo el mundo. Austria no será una excepción.

5 de Abril.- Cada seis o siete años, el panel de expertos de la ONU para el cambio climático, el IPCC, publica un informe exhaustivo sobre la cuestión.

En teoría, se trata de una herramienta que los países miembros de Naciones Unidas deberían utilizar para regular sus políticas.

Con el paso de los años, los informes se han ido haciendo cada vez más negros, al mismo ritmo que se iban manifestando los efectos adversos del cambio climático provocado por la actividad humana.

En el informe sobre el cambio climático que se publicó ayer y que es el sexto de su clase, han participado 278 científicos de 65 países del mundo, y se citan más de dieciochomil fuentes.

Ahora o nunca

La meta ya no es evitar la subida de la temperatura del planeta, cosa que ya es imposible, sino intentar evitar que la temperatura media global suba por encima de los 1,5 grados.

Para lograr este objetivo, los modelos que manejan los científicos del IPCC dicen que las emisiones de gases nocivos para el clima deberían alcanzar su pico como muy tarde en 2025 y que a partir de ahí, deberían bajar drásticamente un 43% de aquí a 2030 (eso es en ocho años; por poner las cosas en perspectiva). Asimismo, las emisiones de metano (por ejemplo, que es el gas que produce la ganadería) deben ser bajadas en un tercio de los niveles actuales.

Es un reto, pero también la situación es de una emergencia brutal.

La buena noticia es que existe tanto la tecnología como la liquidez a nivel mundial para afrontar las grandes inversiones que serán necesarias para atajar el cambio climático o, por lo menos, para reducir sus consecuencias.

¿Cuáles serán las consecuencias de no actuar? Las estamos viviendo ya. Inviernos más cortos y veranos más largos y secos. Extinciones animales masivas y pérdida de diversidad biológica. Alteración en los regímenes de lluvias de regiones enteras y con ellas, dificultades en la producción de alimentos, sobre todo en las áreas más vulnerables del planeta. Desaparición de territorios (por ejemplo en el Pacífico ya está pasando) por la subida del nivel del mar. Problemas en las zonas costeras del planeta. Guerras por el agua. Desplazados por las sequías. 

El cambio climático podría hacer inhabitables áreas enteras del planeta. Austria ya está empezando a sufrir los efectos perniciosos del cambio climático: una de sus industrias principales, el turismo de montaña (estaciones de esquí, etc) podría dejar de existir en pocos años al faltar la materia prima: la nieve.

6500 muertes anuales solo en Austria

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha tenido duras palabras para calificar las conclusiones del informe y lo ha calificado como un „documento de la vergüenza“.

El jefe del panel de expertos, Hoesung Lee, ha explicado que tenemos que actuar sin dilación, para garantizar una vida en la tierra que merezca la pena ser vivida.

Las recomendaciones del panel de expertos no son ninguna novedad. Tenemos que cambiar nuestro estilo de vida. Hay que replantearse nuestro mix de energías. Reducir drásticamente el uso de combustibles fósiles. Hay que hacer más eficientes las instalaciones y acudir cada vez más a energias límpias y renovables como el hidrógeno, la energía solar, la eólica, la energía de las mareas, etc.

También recomiendan un menor uso de los bosques y la restauración de los ecosistemas (no se habla, ojo, de conservación, sino de „restauración“, tan mal estamos).

Asimismo, el IPCC recalca que actuar a favor del clima también es actuar a favor de la salud de las personas.

Por ejemplo, reducir el consumo de carne o utilizar la bicicleta evitaría todos los años 6500 muertes (datos de la Agencia Europea del Medio ambiente). Vienen a ser un poco menos de la mitad de los muertos que ya se ha cobrado el coronavirus.

En cuanto a la carne, está demostrado que consumirla en exceso es cancerígeno. Nuestra dieta debería basarse sobre todo en verduras, en frutas y en alimentos poco procesados.

El cambio climático ya está presente y ya que no podemos evitarlo, está también en nuestra mano intentar amortiguar sus efectos.

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