Servidor del pueblo

Ayer pudo verse en Centroeuropa Servidor del Pueblo, la serie protagonizada por Volodimir Zelenski en sus tiempos de actor. Hoy, el canciller de Austria ha estado en Kiev.

9 de abril- Ayer por la noche, la cadena de televisión franco-alemana ARTE -cuyo lema debería ser „la tele que es como todas las teles deberían ser“- emitió en maratón la serie „Servidor del pueblo“ protagonizada por Volodimir Zelenski, el presidente de Ucrania.

ATENCIÓN!!! Mañana, la emisión de La Tarde en Directo se retrasa una hora, hasta las ocho. La misma calidad, una hora más tarde.

Antes de ser presidente de verdad y verse obligado a dirigir la defensa de su país contra el sanguinario régimen de Vladímir Putin, Zelenski fue actor de televisión (y antes aún licenciado en derecho también).

Después de ver los cinco primeros capítulos de la serie, no le extraña nada a uno que, cuando la serie se acabó, y en un giro de guión que probablemente tenga pocos precedentes en la tele mundial, Zelenski convirtiera la ficción en realidad y se alzara con la presidencia de Ucrania tras unas elecciones que ganó por goleada.

Servidor del Pueblo es no solo amable, sino que tiene una producción muy solvente y sus capítulos de viente minutos se beben como un vaso de una bebida burbujeante y, sobre todo, inteligente. Es un poco como una película de Frank Capra.

AVENTURAS DE UN MODESTO PROFESOR DE HISTORIA

La serie trata de un modesto profesor de historia, interpretado por Zelenski, que hace un discurso en su clase acordándose de la clase política de su país, renegando del nivel de corrupción que asola la república de Ucrania y demás problemas. Lo que él no sabe, es que está siendo grabado por sus alumnos. El discurso se vuelve viral. Él no quiere presentarse a las elecciones, pero sus alumnos poco menos que le obligan y, naturalmente, las gana.

A partir de ahí, el personaje de Zelenski, el hombre de la calle, lucha contra no solo con los que quieren hacerle encajar en un personaje que él no es, o sea, un hombre distante abstraido de la realidad por el poder, sino también contra su propia familia que coquetea constantemente con la adulación y la corrupción.

Resulta escalofriante cómo, de alguna manera, muchos aspectos de la serie prefiguran lo que después ha sido esta guerra maldita. Los malos, por ejemplo, son unos oligarcas a los que nunca se les ve la cara, y que consideran al personaje de Zelenski como un títere intercambiable.

La serie tiene además unos giros de guión que le deben mucho a cierta tradición de surrealismo de la Europa del este, como por ejemplo que el personaje de Volodimir Zelenski se eche una parrafadita con el mismísimo Abraham Lincoln resucitado, o que a los pies de su cama Herodoto y Sócrates discutan a propósito de la balanza de pagos de la República de Ucrania.

También se satiriza la mala salud de la economía de esa pobre república, la cual depende tanto y tanto no solo de su desaprensiva clase política, siempre enredada en luchas intestinas en donde demasiadas veces se han puesto en juego odios sarracenos, sino también (y quizá más definitivamente) los palos que el Kremlin ha puesto incesantemente en las ruedas del Gobierno de Kiev (hasta que los palos, naturalmente, se han convertido en lanzas).

Basta ver un par de episodios para terminar cogiéndole cariño al personaje protagonista de Servidor del Pueblo y basta también para que uno no pueda ver las imágenes de este hombre serio, más bien recortadito de estatura y con una voz profunda, con otros ojos. Después de ayer, uno no puede ya ver al presidente Zelenski sin que su percepción se haya teñido de la simpatía que inspira su personaje y que, supongo, es la misma que inspira y ha inspirado en los Parlamentos de todo el mundo (facción decente, claro está).

NEHAMMER EN KIEV

Hoy,el canciller de la República de Austria, Karl Nehammer, ha estado en Kiev (Boris Johnson también, por cierto) y se han publicado fotos en las que se ve a Volodimir Zelenski, que tiene que ser tamaño español (uno setenta o así) en compañía del canciller austriaco, que le saca una cabeza. Era como ver una escena de Servidor del Pueblo, escrita por un guionista que, de pronto, se hubiera vuelto majara.

El canciller se ha reunido con Zelenski y con Vladímir Klitschko, el alcalde de Kiev (si el presidente de Ucrania es un antiguo actor, el alcalde de la capital es un antiguo boxeador, de lo cual se deduce la falta de prejuicios que tienen en Ucrania a la hora de votar, por cierto). Nehammer ha visitado Butscha, el escenario del horror, en donde las tropas rusas asesinaron a personas normales como tú y como yo como si fueran conejos.

Durante una rueda de prensa, Nehammer ha anunciado que Austria va a enviar a Ucrania un par de decenas de ambulancias y ha recalcado que Austria es neutral militarmente, pero que no puede ser neutral a la hora de denunciar el horror.

En casa, aquí en Austria, Herbert Kickl ha criticado duramente la visita y, por supuesto, también las sanciones impuestas al régimen de Putin. Probablemente envalentonado por la victoria de Orban en Hungría y contando también con la victoria de la extrema derecha (financiada por la Federación Rusa, por cierto) en Francia.

Me pregunto qué hubieran hecho los guionistas de Servidor del Pueblo con este material.

(La serie Servidor del Pueblo, doblada esta vez, se emitirá en España este jueves próximo, en Tele 5).

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Articulo publicado en guerra en Ucrania. Guarda el enlace permanente.

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