Strache vuelve a pedir dinero

Strache

Políticos y dinero. Dinero y políticos. El tema eterno. Políticos que lo ganan. Políticos que lo reciben (presuntamente) por favores. Políticos que antes lo ganaban ahora lo piden.

15 de Abril.- Uno de los temas favoritos de la propaganda de los regímenes totalitarios es la supuesta „honradez“ del amado líder y la supuesta „humildad“ de las condiciones en las que vive.

De Francisco Franco, dictador español, se alababa su espartana vida y sus partidarios alababan que, al fallecer, no tenía más que algunos miles de pesetas en el banco. Naturalmente, esos partidarios no tenían ni idea (o no querían tenerla) de la red de empresas, manejadas por testaferros, que Franco y su familia controlaban directa o indirectamente o los suntuosos regalos que recibían (especialmente “la Señora”) de manos de gente que quería recibir favores.

Hoy el Kremlin ha publicado la escueta lista de las propiedades oficiales de Vladímir Putin y la modesta cantidad de dinero que cobra por ordenar asesinatos en masa. El recuento se hace pronto. Una vivienda de setenta y siete metros cuadrados, dos coches y pare usted de contar.

Todos -fuera de Rusia, naturalmente- sabemos que Vladímir Putin goza de un tren de vida que le permite disfrutar de palacios -uno de ellos en la costa de Alicante- y que cuando quiere que le dé el sol en donde normalmente no llega la luz del astro rey, no tiene más que estirar la toalla en la cubierta de uno de sus yates de lujo y disfrutar.

Dinero y políticos. Políticos y dinero. Un tema eterno.

El antiguo líder de la extrema derecha austriaca, Heinz Christian Strache, tiene que volver a sentarse en el banquillo de los acusados el próximo día 7 de Junio.

Naturalmente, hay por medio un asunto de dinero.

Cuando dirigía el FPÖ, presuntamente, se dejó „convencer“ por un empresario de la construcción, un cierto Siegfried Stieglitz.

A cambio de que Strache le proporcionase un puesto en el consejo de administración en la empresa ASFINAG, Stieglitz, presuntamente, donó diezmil euros a una fundación cercana al FPÖ, llamada „Austria in Motion“.

Al objeto de que no saltasen las alarmas de las autoridades (para esto hay límites) depositó el „donativo“ en cuatro pagos de 2500 euros.

Según parece también, el agradecido Stieglitz también invitó a Strache y a su familia a un viaje a Dubai, invitación que el político, por cierto, no aceptó.

En aquellos momentos, Strache era vicecanciller del Gobierno de Esta Pequeña República.

La empresa ASFINAG caía entre las competencias del Ministro de Infraestructuras, Norbert Hofer.

La fiscalía anticorrupción no ha podido imputar a Hofer, porque no ha podido demostrar que supiese lo que Strache estaba haciendo.

Desde que todo esto sucedió, la vida de Strache ha cambiado mucho, como todos sabemos.

El llamado escándalo de Ibiza hizo saltar su carrera política por los aires y la onda expansiva se llevó también su vida personal por delante.

Hoy, Strache vive separado de su mujer, Philippa -la cual, de rebote, terminó en el Parlamento como diputada del grupo mixto- y ya no queda nada de los tiempos en los que mandaba a sus guardaespaldas a comprar caviar y Moët Chandon.

Actualmente, Strache vive de sus colaboraciones en la televisión de Fellner, en donde de vez en cuando

Hoy, Strache ha vuelto a publicar en las redes sociales un video pidiendo dinero a sus fieles, si es que le queda alguno.

Pide dinero para subsistir, para pagar a los abogados y para detener “la campaña de difamación que se ha desatado contra su persona” (Strache dice mucho eso de “mi persona”, como las folklóricas).

Como el mundo es cruel, la gente se ríe de él en las redes. Lo más suave que le han dicho es que fue él quien tanto luchó en el pasado por la prohibición de la mendicidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.