Viena encuentra una solución para «el bello Karl»

Hace unos días se aprobó el plan, parece que definitivo, para resignificar una mancha oprobiosa en la cara de Viena.

19 de Junio.- En el centro de Viena hay una mancha que solo entienden los que se han molestado un poquito en aprender la historia de Austria y de la ciudad. La mancha en cuestión se encuentra justo en uno de los lugares en donde estuvo una de las puertas de las murallas de Viena.

En los primeros años del siglo pasado, en 1926, se levantó en esta plaza un monumento dedicado a un alcalde de Viena, Karl Lueger, apodado “el bello Karl”. Cuando Lueger murió a los sesenta y seis años, a causa de la diabetes que padecía, era inmensamente popular. El monumento lo representa como un patricio que cuidó en vida de los trabajadores y de los pobres. No muestra la parte menos amable del personaje. Esto es, que para llegar a ser alcalde de Viena y durante su mandato, agitó sin ningún pudor el populismo más grosero y fue un asqueroso antisemita.

Lueger fue un personaje amado durante el austrofascismo y una figura muy relevante para entender a Adolf Hitler.

¿Fue un nazi? No, no lo fue, porque aún no existía la palabra pero hubiera podido serlo perfectamente. De hecho, el nazismo adoptó su retórica con las consecuencias que todos conocemos.

Tras la derrota del nazismo en 1945, la figura de Karl Lueger cayó en una especie de tierra de nadie.

Por varias razones: la primera, quizá, es que la desnazificación de Austria no fue de ningún modo perfecta (como demuestra que la extrema derecha sea hoy la fuerza política más popular en el país) y por lo tanto había mucha gente (eso que podríamos llamar “el nazismo sociológico”) que no pensaba que Karl Lueger fuera un personaje execrable. También porque, al haber muerto en 1910, Karl Lueger se encontraba aún en las coordenadas del presuntamente dulce reinado del emperador Francisco José.

Sin embargo desde principios de este siglo son muchas las voces que piden que el monumento que honra a un personaje tan abyecto sea, si no retirado, por lo menos resignificado.

Ha habido varios intentos, de algunos, yo he dado cuenta en esta página. Todos han fracasado hasta ahora. Sin embargo, parece que, por fin, se ha conseguido un consenso.

En 2016, el artista Klemens Wihlidal presentó el proyecto que ha sido finalmente adoptado: el monumento a Karl Lueger será inclinado exactamente 3,5 grados hacia la derecha.

Wihlidal eligió este ángulo en su momento (presentó el proyecto cuando aún era estudiante de bellas artes) porque es el punto en donde el ojo advierte que algo no va bien.

Sin embargo, que el monumento a Karl Lueger imite a la torre de Pisa no va a salir barato. Habrá que realizar obras en el pedestal para reforzarlo (naturalmente, los pedestales de las estatuas están diseñados para que la gravedad tire de ellos hacia abajo). La ciudad de Viena ha presupuestado medio millón de euros.

La solución es minimalista y muy elegante, en mi opinión.

Esta por verse si la opción adoptada contenta a los que eran partidarios de que la estatua de Lueger fuera retirada y guardada en un almacén (o destruida) o a aquellos que, en el otro extremo, piensan que a los muertos (por muy malos que hayan sido) hay que dejarlos en paz “para no reabrir heridas”.

En el fondo siempre está lo mismo.

Por un lado, a nadie le gusta que le recuerden que su abuelo (o su bisabuelo) fue una mala persona -por ejemplo, en el caso de las leyes de memoria histórica españolas-. Por otro, también nos coloca a nosotros en una posición de inseguridad.

Detrás de todas esas historias sobre el “reabrir heridas” también está el temor de que nuestros descendientes puedan pensar de nosotros las mismas barbaridades que nosotros pensamos de Karl Lueger.

Al fin y al cabo ¿Quién sabe las vueltas que puede dar el mundo y cómo pueden cambiar los valores?

Poco a poco, FBV, el proyecto hermano de Viena Directo va creciendo. Entretenimiento, historia y moda !No te pierdas todas las sorpresas que te esperan!


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Comentarios

Una respuesta a «Viena encuentra una solución para «el bello Karl»»

  1. Avatar de Manuel Hermosin Gaviño
    Manuel Hermosin Gaviño

    En su libro «El mundo de ayer», Stephan Zweig(judio) dice de él:»… durante su administración(como alcalde) los judíos siguieron disfrutando de sus mismos derechos y merecían la misma consideración de antes. El veneno del odio y la voluntad de mutuo exterminio no habia penetrado aún en la sangre de la epoca»

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