
En Austria, la prostitución es legal. Es un fenómeno omnipresente, pero muy desconocido. Este es un reportaje de investigación al respecto.
17 de Agosto.- Una de las cosas que uno aprende con los años es que cada proyecto tiene su momento.
O sea, que hay cosas que a uno se le ocurren (y a uno se le ocurren muchas cosas todos los días) pero para cuya realización, o bien no es el momento, o bien no tiene medios técnicos.
Hoy, por ejemplo, le llega el turno de realización a un proyecto del que me siento muy orgulloso.
En 2022, una persona me escribió un mensaje para que tratase en el blog la problemática de las personas que ejercen la prostitución legalmente en Austria.
Fue el principio de una investigación que se alargó durante tres meses. A pesar de que quedé muy contento del resultado, en su momento, por distintas razones, no encontré la forma de convertir aquel material en una publicación.
Hoy, la inteligencia artificial permite producir podcast de una gran calidad, con una síntesis de voz que es utilizable profesionalmente (de hecho, no me cabe duda de que, en los próximos meses, será así y cada vez más los radioyentes y los “audiolibro-oyentes” nos acostumbraremos a las voces sin cuerpo).
Cuando me planteé la idea de utilizar esta tecnología en Viena Directo, me vinieron a la memoria aquellos textos que escribí entre julio y octubre de 2022 y que estaban durmiendo en un cajón. Los releí, vi que eran buenos e interesantes y, sin pensarlo más, me puse manos a la obra.
La prostitución es un mundo con el que todos convivimos, pero que es al mismo tiempo muy desconocido.
Según las fuentes a las que he tenido acceso, en el último año por lo menos un diez por ciento de los hombres han tenido relaciones sexuales con personas prostituidas. Esto significa que tú, yo, conocemos seguro a personas que se han acostado con una persona por dinero en el transcurso de los últimos trescientos sesenta y cinco días.
El podcast está estructurado en tres capítulos con tres partes cada uno, en el que se abordan los aspectos legales de la prostitución en Austria, se da voz a las personas que la ejercen, también a una persona feminista abolicionista, a la policía, a las estructuras sociales que el estado austriaco ha desarrollado para ayudar y asesorar a las personas prostituidas y también, aunque menos de lo que yo hubiera querido, a un “cliente”.
No diré que quedé más confuso al final que al principio, porque mi opinión al respecto es clara: creo que nadie debería tener derecho a disponer del cuerpo de otra persona bajo ningún concepto. Me parece que la prostitución es fruto de un estado de cosas perverso, la opresión de la mujer por parte del patriarcado, de la exclusión social y de la pobreza y que, por lo tanto, debería desaparecer.
Las personas prostituidas son, en su mayoría, creo yo, víctimas de su propia circunstancia y no creo que existan personas que se prostituyan “libremente” aunque haya una minoría de personas que ejercen la prostitución que estén convencidas de que es así.
La gran mayoría de personas prostituidas trabajan bajo unas condiciones inhumanas, aplastadas por estructuras de poder brutales y deshumanizadoras.
No hay nada bonito ni glamuroso en la prostitución.
Dicho esto, durante la elaboración de los textos que dieron origen a esta serie, me obligué a mí mismo a escuchar sin juzgar previamente, tratando de que mis opiniones personales no interfiriesen en el desarrollo de la historia.
Al fin y al cabo, me dije, mi conocimiento de primera mano a propósito de este fenómeno es tendente a cero.
Como punto de partida, me acerqué a la prostitución como si examinara las idas y venidas de una civilización extraterrestre.
Espero que mis lectores encuentren mis hallazgos tan apasionantes como me lo parecieron a mí.

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