
La violencia machista se ha cobrado una nueva víctima. Una mujer ha sido asesinada por su pareja, un esloveno, en Graz.
30 de Noviembre.- Las peores sospechas se han confirmado hoy. Una mujer de 31 años, residente en Graz, ha sido encontrada muerta, enterrada dentro de una maleta en un bosque de Eslovenia.
El asesino es su pareja, un esloveno que, tras un largo interrogatorio, confesó haber matado a la mujer y haber enterrado el cadáver en Eslovenia el mismo día de los hechos.
El crímen es doblemente triste, si cabe, porque en estos días se conmemora el día internacional de la violencia contra las mujeres.
Antes de seguir con la narración de este suceso, más de un tercio de las mujeres austriacas, demás de quince años, han recibido malos tratos o sido víctima de alguna clase de violencia a lo largo de su vida. Son datos de la oficina de estadística austriaca, Statistik Austria.
Lo más dramático es que estos malos tratos y esta violencia son ejercidos, en la mayoría de los casos, por personas conocidas de las víctimas, con frecuencia parejas, ex parejas, amigos o familiares.
Por término medio, se producen en Austria tres feminicidios al mes.
Es importante además dejar clarísimo que la violencia machista no entiende de nacionalidades, de niveles económicos, religión o clase social. Asesinadas son, desgraciadamente, mujeres ricas y pobres, austriacas y extranjeras.
En el caso que nos ocupa, las alarmas saltaron hace exactamente una semana. Un amigo de la víctima, denunció a la policía que la mujer, que era conocida por su extrema puntualidad, no se había presentado a una cita a las cuatro de la tarde.
La policía envió a una patrulla al domicilio de la mujer, que era una personalidad conocida en internet, lo que suele llamarse una “influencer”. Allí, se encontraron con el novio, el cual admitió “estar cuidando del perro” de la persona desaparecida.
A los policías debió de parecerles todo un poco sospechoso, y pronto advirtieron ligeras manchas de sangre en una de las puertas. De todas maneras, el registro de la casa no llevó a que se encontraran más rastros de violencia.
Las investigaciones contra el novio de la víctima, con la que mantenía una relación intermitente, se reactivaron después de que la policía escuchara declaraciones de testigos. Los vecinos declararon haber escuchado una violenta discusión en la vivienda y haber visto al novio de la desaparecida, a eso de las ocho de la mañana, cargando lo que parecía una alfombra.
Grabaciones de cámaras de seguridad confirmaron que el novio de la desaparecida había incendiado su coche en el aparcamiento de un casino de cercano a la frontera entre Austria y Eslovenia, al objeto, presumiblemente, de borrar los rastros del transporte del cadáver.
La policía eslovena transfirió al presunto asesino a la policía austriaca. Ante su silencio, y sospechando que habían actuado como encubridores o cómplices, la policía detuvo al padrastro y al hermano del, entonces aún, presunto. Sin embargo, después de que este confesara su crímen, los dos hombres han sido liberados.
En cuanto al móvil o motivos del bárbaro acto no se conocen hasta ahora y probablemente habrá que esperar que la investigación avance. No es descartable, como en muchos otros casos, que se trate de otro caso (uno más) de violencia machista.
Existen múltiples recursos para ayudar a hombres y a mujeres. A ellos, para ayudarles a gestionar los impulsos violentos y a ellas, para protegerlas de esos impulsos violentos.
El objetivo es que ni una mujer más muera víctima de la violencia machista.
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