Así fue 2025 (3)

Abordamos hoy dos meses de tragedias, pero también de alguna noticia que otra alentadora.

28 de Diciembre.- Este año hemos conmemorado el 200 aniversario del nacimiento del más famoso de los Strauss, Juanito, al que sus compatriotas deben agradecerle el vals a cuyos compases entran suavemente en el año nuevo cada San Silvestre. A lo largo y ancho del país se han sucedido las conmemoraciones y una muy especial enlazó a Austria con España: desdel la estación que la NASA tiene en Cebreros se lanzaron al espacio las notas del Danubio Azul, que seguirán recorriendo el Universo mientras exista la eternidad y muy probablemente hasta después de que los humanos nos hayamos extinguido y, con nosotros el recuerdo del concierto de año nuevo.

Otro ilustre de la cultura cumplió noventa este año, el veterano y adusto actor norteamericano Clint Eastwood. Aprovechando la coyuntura y contando con que no se notaría mucho, una periodista austriaca hizo un refrito con entrevistas viejas del divo de los Estados Unidos y lo publicó como si fuera una entrevista nueva. En ella, sin embargo, Clint hacía algunas declaraciones que llamaron la atención de otros colegas. Eastwood en persona leyó la crónica y puso el grito en el heaven. La periodista perdió su trabajo.

El diez de junio quedará para la historia de Austria a causa de un acontecimiento trágico. Un indivíduo tiroteó a varios jóvenes en un instituto de Graz. La tragedia desencadenó un debate -muy necesario- sobre el derecho de los austriacos a portar armas. Como siempre, se dividieron los pareceres de la manera previsible: mientras todos los partidos sensatos abogaban por que hubiera las máximas restricciones, la ultraderecha abogaba por una ley de armas a la americana (una idiotez mayor porque todos sabemos lo que pasa en Norteamérica con las armas y los niños que mueren cada año por culpa de esta lacra).

Para aliviar un poco el luto, otro entrecruce entre España y Austria: JJ, el ganador de Eurovisión estuvo en La Revuelta, de Televisión Española. No sabíamos entonces que España renunciaría a participar en la edición de Viena, que se celebrará en enero del año entrante, en protesta por las atrocidades cometidas en Gaza por el ejército israelí.

Junio es el mes del orgullo LGTBIQ+ y este año, más que el de Viena, dio que hablar el de Budapest. Hasta la capital de Hungría se desplazaron delegaciones de toda Europa -Austria incluida- para acompañar a los manifestantes que tomaron las calles de la capital danubiana amenazados por el cerril gobierno de Orbán.

Por suerte, no llegó la hemoglobina al curso fluvial y la manifestación discurrió no solo pacífica, sino multitudinaria.

Hablando de derechos LGTBIQ+, el día 30 de Junio se cumplieron veinte años de la aprobación del matrimonio igualitario en España, noticia que sin duda alegró a mucha gente que, tras esta reforma legal, dejó de sentirse ciudadana de segunda.

Con Julio llegaron los turistas y con ellos, una pareja especial, David Bisbal y su santa, “la bisbala”. Disfrutaron mucho de su estancia en Viena y en “el campo”, aunque los atuendos de ella para Instagram dieron un poco que hablar.

En Julio nos abandonó Felix Baumgartner. Como está muerto, esta feo decir cosas malas de él, porque ya no se puede defender. Aunque a buenos entendedores, como son los lectores de Viena Directo, pocas palabras bastan.

El día 30 de ese mes, el representante de los judíos austriacos acudió al Zeit Im Bild y dejó a los televidentes con un pasmo. Con toda la comunidad internacional horrorizada por los desmanes del ejército israelí en Gaza, el indivíduo en cuestión demostró mucha menos empatía de la que cabría esperar de un líder religioso y dijo un par de esas cosas tras las cuales sube el precio del pan.

En Agosto se conmemoraron también siete décadas desde el inicio de la televisión en Austria, fuente de placeres y gozos sin cuento para la población de Esta Pequeña República. Quizá coincidiendo con esta efemérides, una emisión austriaca tuvo su primer presentador automático, esto es, hecho con inteligencia artificial.

En el mes más caluroso por antonomasia también se reunieron en Anchorage, provincia de Alaska, Donald Trump y Vladímir Putin. Su propósito era, naturalmente, dejarle clara a la Unión Europea, que sigue siendo la tercera economía mundial, no lo olvidemos, que su opinión les importa poco. Como todas las reuniones entre esos dos, la de Anchorage fue un paripé del que salió más ruido que nueces.

Dejamos este repaso aquí. Mañana, llegaremos al otoño.


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