¿Sería posible en Austria un caso Noelia Castillo?

Ayer la joven Noelia Castillo recibió ayuda para suicidarse. Sería posible un caso así en Austria?

27 de marzo.- Ayer la joven española Noelia Castillo recibió asistencia para suicidarse.

Cuando murió, Noelia se convirtió en la persona más joven en España en haber recibido la eutanasia. Fue el final de un largo calvario, tortuoso proceso judicial incluido, en el que confluyeron en ella no solo muchas de las peores desgracias que puede afrontar un ser humano, sino además la instrumentalización que, de su caso, hicieron diversos fanáticos religiosos -la funesta organización Abogados Cristianos, por ejemplo, pero no solo, también algunas sectas evangélicas-. Desconsiderada, cruelmente, estas personas no pudieron resistir la tentación de hacer aún más amargo el trance ya de por si insoportable por el que estaba pasando la chica, y se manifestaron a la puerta del hospital.

El día anterior, Noelia había concedido una “entrevista” a un programa de televisión putrefacto, “Y ahora Sonsoles”. Una de las múltiples ramificaciones del drama. Esta entrevista, por cierto, me parece un indicio evidente de cómo ha cambiado la televisión y de cómo ha cambiado España. Aquellos de mis lectores de más edad quizá se acuerden del programa abyecto que la primera Antena 3 montó en Alcasser. Nieves Herrero, la presentadora, estuvo a punto de afrontar la muerte profesional a causa de aquellas largas horas de retransmisión en directo. Aún hace un par de años, declinó participar en un documental que Netflix produjo sobre aquellos hechos. La “entrevista” a Noelia Castillo no ha suscitado, ni mucho menos, el mismo volumen de repulsa pública operando en los mismos niveles de inmoralidad, si no mayores.

¿Y en Austria? ¿Sería posible algo así? El suicidio es legal en Austria desde enero de 2022, siempre dentro de unos supuestos muy estrictos. La persona debe ser mayor de edad, padecer una enfermedad incurable, terminal, permanente o que le cause un sufrimiento severo.

Se requiere la valoración de dos médicos, uno de ellos especializado en cuidados paliativos, que deben evaluar la capacidad de decisión del paciente. Existe un periodo de reflexión y la intención de suicidarse debe ser registrada ante notario o ante un abogado.

Una vez se cumplen todos estos requisitos, la medicación que causa la muerte -generalmente un coctel de barbitúricos- se puede adquirir en la farmacia.

Hasta aquí, el procedimiento a seguir es bastante parecido al caso que nos ocupa, sin embargo, quiero creer que en Austria no hubiera sido posible la bochornosa entrevista (de propina, hubo también una con la madre de la pobre muchacha). En Austria quiero creer que la ORF no hubiera emitido nada semejante, con nulo valor periodístico, totalmente innecesario para contar la noticia. En cuanto a las privadas, no estoy tan seguro, pero creo que la sociedad austriaca todavía no está preparada para algo así. La “transgresión” de determinados tabúes se da aquí en relación sobre todo al sexo, a la cosificación de la mujer, pero la muerte no es algo que suscite ese morbo.


Publicado

en

por

Etiquetas:

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.