Orgullo UE: nuestro estado de bienestar mola

La calidad de vida del europeo medio es muchisimo más alta que la del estadounidense medio. Nuestro estado de bienestar funciona. Es objetivo.

16 de abril.- Por razones de trabajo tengo cierto contacto con ciudadanos estadounidenses y la tónica general es que lo flipan bastante con las condiciones de vida y de trabajo de la Unión Europea. Esas condiciones que todos los que vivimos aquí damos por supuestas y que deberían ser, sin embargo, un motivo de orgullo para los europeos.

Como con el pendiente de Lola Flores, nuestro trabajito nos ha costado.

Por ejemplo: las vacaciones pagadas. En Austria, los trabajadores tenemos por ley cuatro semanas laborales de vacaciones pagadas. Esto significa que esos días tienen que estar incluidos en todos los contratos y que, si uno deja la empresa sin haber disfrutado de esos días le tienen que liquidar.

En los Estados Unidos no existe el derecho a vacaciones pagadas. Dependen de la “gracia” del empleador (como es lógico, en general tienen poca). Por regla general, son de entre cinco y quince días, y solo empiezan a poder disfrutarse después de haber estado un año trabajando en la empresa. Es verdad que, generalmente, se van acumulando días conforme aumenta la antigüedad en la empresa.

Capítulo asistencia médica.

Imaginemos que está usted un día en su casa pelando patatas para hacer una tortilla, viene su churumbel, se le enreda en las piernas y usted pierde el equilibrio y se corta.

Si usted está confeccionando una tortilla de patatas en su casa de Connecticut, irá a una clínica (privada), el médico le coserá y, acto seguido, le pasará una factura que usted tendrá que pagar.

Si usted está en Stinkenbrunn, provincia de Baja Austria, irá a su médico también pero, gracias a que en Austria gozamos (aún) de una sanidad pública y universal, el médico le dará un par de puntos de sutura, le recomendará que se deje de deportes de riesgo y le recetará unos analgésicos que usted comprará a precio reducido en su farmacia de confianza.

Estados Unidos es el único país desarrollado que no tiene una cobertura sanitaria universal, por lo que hay un porcentaje de la población que, de ponerse enferma, se tiene que dedicar a las tonterías que decían los antivacunas durante la pandemia. O sea, a “comer alcalino” (whatever that means) y a confiar que su sistema inmunitario (o su ángel de la guarda) le ayude.

El Gobierno federal estadounidense tiene programas federales como Medicaid (para mayores de 65) o Medicare. Los hospitales que reciben dinero del Gobierno tienen la obligación de socorrer a personas que estén en peligro de muerte, independientemente de su capacidad de pago. Para el resto, hay que tener un seguro privado.

Esto viene a significar lo siguiente: en Estados Unidos, si eres una persona de clase media y tienes una enfermedad grave, por ejemplo un cáncer, si no eres rico, te mueres. Y no te mueres porque la enfermedad sea grave (o no solo) sino porque no tienes el dinero suficiente como para poder costear una quimioterapia.

Más allá del llamado Estado de Bienestar (virgencita, que nos dure mucho) también hay otros motivos para estar orgullosos de la Unión Europea. Por ejemplo, lo que comemos. La Unión prohíbe una cierta cantidad de aditivos e ingredientes considerados peligrosos, que se pueden echar a las comidas (para pobres) en los Estados Unidos sin ningún problema.

Entre ellos están los siguientes: Bromato de potasio, que se utiliza para fortalecer la masa en panes y galletas. Es considerado cancerígeno.

Azodicarbonamida: es un acondicionador de la masa y se relaciona con los problemas respiratorios.

Propilparabeno: conservante, sospechoso de limitar la fertilidad.

Colorantes artificiales: Rojo 3, Rojo 40, amarillo 5 (Tartrazina) y amarillo 6, a menudo ligados a la hiperactividad y al cáncer.

Muchas de estas cosas están presentes en la comida basura que consumen los americanos y que les está llevando a la tumba poco a poco. En Europa, nos hemos librado de esta. Por lo menos, de momento.


Publicado

en

por

Etiquetas:

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.