
En estos días se comenta mucho la “prioridad nacional” de Vox. En Austria hace años que el FPÖ lo lleva en su programa.
25 de abril.- En estos días se comenta mucho en España que Vox, el partido ultraderechista español, quería introducir en el acuerdo de gobierno regional para extremadura el concepto de “prioridad nacional”. Esto es, que los ciudadanos españoles tengan prioridad a la hora de acceder a prestaciones estatales. Vox, asimismo, definía qué es para ellos “un español” y la definición es, para sorpresa de nadie, claramente racista.
Un español, para Vox, es una persona que tenga una madre y un padre españoles. Tomada esta definición en sentido estricto, que es como Vox la interpreta, no son españoles aquellas personas que tienen progenitores de españolidad sobrevenida. Esto es, por ejemplo, el Sr. Chan, que lleva treinta y cinco años en España o la Sra. González, nacida en Lima, que se nacionalizó española por matrimonio, ni cosas así.
En este marco pestilente e infecto, españoles, españoles, lo que se dice españoles, son solo aquellos cuyos padres y madres eran españoles.
Los cuadros dirigentes del partido han mostrado públicamente su sorpresa de que haya muchas personas que se hayan escandalizado con este concepto de raíz claramente nazi (detrás de la definición de Vox está el concepto nacionalsocialista del “Blubo” o sea “Blut und Boden”, la sangre y el suelo) y acusan a sus críticos, entre ellos, y de manera muy prominente, la Iglesia católica, de querer preservar el “negocio” que para ellos supone la inmigración (ver el artículo de ayer con respecto a la aversión por las ONGs que siente la extrema derecha.
La Iglesia católica española ha protestado enérgicamente y ha acusado a Vox de difamación.
Cuando Vox surgió recuerdo ferfectamente que aún se utilizaba Facebook (red social que, en estos momentos, anda muy de capa caída). Un amigo mío, muy conservador, compartió o comentó una noticia sobre el naciente partido ultra y yo, en los comentarios, utilicé la palabra “gentuza” cosa que a él le pareció una falta de respeto. Me parece que el tiempo me está dando la razón.
Vox pertenece a la llamada “fachosfera” y, nube ideológica a la que también pertenece el FPÖ. Esto de la “prioridad nacional” que, para los de Abascal, es un juguete nuevo, lleva tiempo siendo el pan nuestro de cada día para el FPÖ, partido que, lo recuerdo por si no se le ha helado la sangre al lector todavía, es lider en intención de voto en Austria, rozando un cuarenta por ciento.
En el programa en lengua sencilla del FPÖ pone lo siguiente:
“VORRANG FÜR ÖSTERREICHER
Österreichische Staatsbürger sollen bevorzugt werden, wenn es um soziale Leistungen, Wohnun gen oder Arbeitsplätze geht. Gemeindewohnungen und andere geförderte Wohnungen sollen nur noch an Österreicher vergeben werden. Sozialleistungen sollen an Menschen mit österreichischer Staatsbürgerschaft ausgezahlt werden. Damit schützen wir unsere Sozialsysteme und fördern die Integration”
Lo cual, en la lengua de Jesulín de Ubrique quiere decir lo siguiente:
«PRIORIDAD PARA LOS AUSTRIACOS
Los ciudadanos austriacos deben tener preferencia en lo que respecta a las prestaciones sociales, la vivienda o el empleo.
Las viviendas municipales y otras viviendas subvencionadas solo deben asignarse a austriacos.
Las prestaciones sociales deben pagarse a personas con nacionalidad austriaca. De este
modo protegemos nuestros sistemas sociales y fomentamos la integración».
Así pues, cuando su vecina, la señora Hannelore, le diga que vota al FPÖ pero que usted no tiene nada que temer, porque esto no va contra los buenos inmigrantes como usted, una de dos, mándela usted a un lugar muy lejano o trate de convencerla de que está votando a un partido nacionaltrumpista (le deseo de todo corazón mucha suerte en la tarea).
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