polizei

La policía artificial

polizei

La policía de Baja Austria tiene chica nueva en la oficina. Se llama Charlotte y es divina.

7 de Julio.- Si estás leyendo este artículo en algún momento de, pongamos, 2036, probablemente te parezca de una encantadora ingenuidad. Piensa que todavía nos estamos familiarizando con la tecnología que a ti, a buen seguro, ya te pasa desapercibida. Si eres un periodista del futuro, o simplemente un curioso, te dará risa darte cuenta de las cosas que nos llamaban la atención en 2026, lo mismo que a nosotros nos hacía gracia la gente que se hacía la picha un lío con los mandos a distancia o los videos VHS.

La policía de Baja Austria ha presentado a un avatar, “Charlotte” que está operado por inteligencia artificial y que ayudará a las fuerzas de la ley a luchar contra la cibercriminalidad, por el medio de crear situaciones realistas y casos de estudio que permitan hacer acopio de experiencia para el mundo real.

Charlotte ha sido presentada hoy por el director policía de Baja Austria, Sr. Pilsl y, si se compara la imagen que Charlotte ofrece con la de Pilsl, hemos de llegar a la conclusión de que la “avatara” no es nada representativa de la apariencia de los policías de Baja Austria. Mientras que Pilsl es más bien calvorota (nada contra los calvorotas, al ser yo uno, lógicamente) y cincuentón, Charlotte, a despecho de sus circuitos y de su sofisticada programación, tiene el aspecto de una muchacha fresca ,lozana y rubia, que no desentonaría nada en una propaganda de ese partido al que no le gusta que haya gente morenita por la calle.

Para que les efectives de las fuerzas del orden de Baja Austria se sientan más cómodes con Charlotte, se ha dotado a la máquina de un acento típico de Baja Austria. Suena un poquito a lata, las cosas como son, pero si uno no sabe que la chica es falsa, puede dar bastante el pego. Por ejemplo, en la expresión corporal es igual que una persona. Por cierto, en el video de presentación de Charlotte se han hecho cortes (muy obvios) para suprimir los tiempos en los que la máquina (se conoce) estaba pensando.

No es, por cierto, la primera policía virtual del mundo, pero sí la segunda. Hace unas semanas, los japoneses se nos adelantaron (cachis en la mar) y presentaron a Aiko, que cumplirá las mismas tareas de Charlotte pero en el país del sol naciente. No se sabe, eso sí, si la colega japonesa de Charlotte habla también el dialecto de, pongamos, Osaka o de Hiroshima, o si se la ha dotado de las protuberancias pectorales que hicieron famosa a Afrodita, la novia de Mazinger Z.

La equivalente japonesa ha sido desarrollada por el centro de ciberseguridad de la Universidad de Kagawa. Un alma mater que, de estar en un país hispanohablante, tendría serios problemas de marketing. Parecidos a los de la leche Compresa o al auto aquel en el que murió Falco, cuyo modelo se llama Pajero (vaya por Dios).

El jefe de la policía de Baja Austria se ha quejado, eso sí, de que la policía se enfrenta muchas veces a la barrera de la protección de datos a la hora de hacer sus investigaciones y ha pedido que se dé más confianza a las fuerzas del orden para que los malos no puedan aprovecharse de estos remilgos para hacer fechorías.

Lector del futuro, en tu mundo, en el que habrá guerras atroces libradas por robots y seres virtuales que acompañarán tu soledad, Charlotte no llamará nada la atención. Será, todo lo más, un recuerdo de un pasado rudimentario, como los walkmans o los gramófonos son para mí. Charlotte, sin embargo, es lo más.


Publicado

en

por

Etiquetas:

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.