Podría pasar mañana en Austria

Imagen sintética creada con IA

¿Podría Rusia provocar un nuevo conflicto en Europa? La creciente presión sobre el Kremlin y los recientes incidentes con drones en Europa reavivan la alerta por un posible ataque híbrido.

10 de Agosto.- Entre Ceutas y flautas, hay una noticia a la que no se ha prestado la suficiente atención y que, creo, es igual de inquietante por lo que indica. Desde principios del verano, la presión al Kremlin y, especialmente, a Vladímir Putin, ha ido aumentando, conforme los ucranianos, mediante bombardeos selectivos y muy inteligentes, han empezado a hackear la economía rusa.

Los medios rusos apenas son ya capaces de velar las consecuencias de estos ataques, singularmente contra la plataforma logística Wildberries (el equivalente ruso de Amazon), hay negocios que se están quedando sin mercancía y el descontento popular está aumentando. Esto hace que la guerra entre Rusia y Ucrania, motivada por la invasión criminal de la primera sobre la segunda, haya pasado a otra fase distinta y mucho más peligrosa, aumentando mucho el riesgo de que Putin decida dar un golpe de mano para intentar reconducir la situación.

Los servicios secretos estadounidenses han venido advirtiendo de este peligro, singularmente desde que la semana pasada se encontró en el aeropuerto de Leipzig un dron de fabricación rusa que, por un fallo técnico, no pudo impactar contra una aeronave Antonov ucraniana cargada de munición que se encontraba en los hangares del aeródromo. El artefacto fue desactivado por los artificieros alemanes y la cosa no pasó a mayores, pero si hubiera explotado y, con él, presumiblemente, el avión contra el que tendría que haber impactado, Rusia hubiera obtenido el casus belli que está buscando desde hace meses, así como un golpe propagandístico que vender entre sus alicaídas filas.

La inteligencia americana cree (y parece bastante plausible) que Rusia atacará pronto a un país de la OTAN para medir, sobre todo, la disposición norteamericana a ayudar a los socios europeos. Personalmente, si ese ataque se va a producir a corto plazo, yo apostaría a que Rusia va a intentar provocar la tercera guerra mundial en algún punto entre hoy y noviembre próximo. Sobre todo antes de las elecciones de los midterms, que previsiblemente le quitarán a Donald Trump buena parte de su poder. Puestos a afinar, incluso yo apuntaría a la primera quincena de septiembre como la fase más peligrosa.

Como ya sucedió el 1 de septiembre de 1939 un ataque semejante pillaría a los Gobiernos europeos con el paso cambiado, los ministros, en muchos casos, aún de vacaciones. Al efecto sorpresa se uniría el hecho de que, siguiendo el patrón de la invasión de Ucrania, un ataque híbrido, combinado, por ejemplo, con uno o varios ciberataques a gran escala, producirían un tiempo de confusión suficiente como para que tropas rusas, quizá con uniformes neutros, se hicieran, por ejemplo, con puestos fronterizos.

Como objetivo, se suele apuntar a las repúblicas bálticas o a Polonia, pero Austria, a pesar de no tener frontera directa con Rusia, sería un objetivo muchísimo más fácil, porque no cuenta con el paraguas defensivo de la alianza y su ejército no está preparado, hoy por hoy, ni de lejos, para defender el país. Bastarían un par de miles de soldados e interceptar, por ejemplo, un par de infraestructuras vitales, como el agua o la electricidad, para que Austria, o un país de tamaño y preparación equivalente, se viera envuelto en un conflicto que supondría una amenaza existencial. No solo para sí mismo, sino también para la Unión Europea.

A nivel político, Rusia lleva desde principios de siglo, “armando” ideológicamente a partidos de extrema derecha, singularmente al FPÖ. Ese “rearme” llegó incluso a prácticamente desactivar sus servicios secretos (caso Egisto Ott). Como ha sucedido en las partes conquistadas de Ucrania que han pasado a ser “repúblicas” rusas, esos partidos prorrusos estarían encantados de formar gobiernos títere a sueldo de Moscú. Aunque eso, supone uno, no sería parte de esta primera fase de invasión.

Por si no tienes tiempo de leerlo todo (*)

La creciente presión económica sobre Rusia debido a los bombardeos selectivos ucranianos está acorralando al Kremlin. Ante el aumento del descontento interno, la inteligencia advierte que Putin podría buscar un golpe de mano mediante un ataque híbrido contra un país vulnerando la estabilidad de la OTAN o la UE (como Austria), aprovechando el contexto político de EE. UU. e intentando desestabilizar Europa a corto plazo.

Ideas Principales

  • Desestabilización económica e incremento de la tensión: Los ataques selectivos de Ucrania a la logística rusa (como Wildberries) están generando desabastecimiento y descontento en Rusia, empujando a Putin a buscar un nuevo casus belli fuera de sus fronteras.
  • Estrategia de ataque híbrido y oportunidad temporal: Se prevé un posible ataque o ciberataque antes de fin de año aprovechando la debilidad política previa a las elecciones en EE. UU. y la falta de preparación europea en periodos estivales.
  • Vulnerabilidad de países fuera de la OTAN: Países neutrales o desprotegidos como Austria, con menor preparación militar y fuerte penetración política de fuerzas prorrusas (como el FPÖ), representan objetivos estratégicos y vulnerables frente a un ataque relámpago.

(*) resumen obtenido con IA


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