
Un tímido escepticismo ha comenzado a manifestarse incluso entre los votantes del FPÖ.
13 de Agosto.- La actual situación de Austria, con una sequía histórica, está dejando no pocas estampas inusuales. Debido al estiaje, las aguas retiradas del Danubio están dejando al descubierto múltiples cachivaches e incluso restos de construcciones, que están haciendo las delicias de curiosos, historiadores y arqueólogos. Los pecios de dos barcos de la Segunda Guerra Mundial han aflorado y se ha recuperado una moto de la Wehrmacht nazi “prácticamente como nueva”. Se han descubierto los emplazamientos de varios puentes romanos y quién duda de que, si las aguas siguen bajando (no quiera Dios) surgirán otros escombros y restos menos prestigiosos (bicicletas, dentaduras postizas, instrumentos musicales y cosas así).
La mayoría de los partidos políticos austriacos, del Presidente de la República para abajo, están entonando elegías por la desastrosa situación y doliéndose de las olas de calor inéditas que están dejando los campos austriacos hechos un secarral típico de Campo de Criptana (de hecho, da muchísima lástima ver los árboles muertos y resecos). ¿Todos? No, no todos.
Cuando las temperaturas empezaron a subir, la extrema derecha empezó con la cantinela de que “es natural que en verano haga calor”; normalmente, este mantra ha funcionado entre sus seguidores, que son personas que no se distinguen por aspirar a ganar ningún premio nobel. Sin embargo, el FPÖ empezó a tener problemas cuando, a pesar de todo, las temperaturas no remitían y el campo austriaco se retorcía de sed. Entonces, alguien, en alguna oficina, decidió poner a prueba el grado de pérdida de contacto con la realidad que tienen los votantes ultras y decidió acudir al café para muy cafeteros.
Y así, el FPÖ puso en sus redes sociales una publicación en la que decía algo así que la turra a propósito del calor y la sequía era una estrategia del Gobierno para tapar la cifra de muertos por las vacunas de la CoVid. Hubiera sido más o menos lo mismo si hubieran dicho que las temperaturas que hemos sufrido durante estas semanas (y que, dentro de un tiempo nos parecerán fresquitas) se debían al exceso de críos inmigrantes en las aulas austriacas.
La novedad, esta vez, es que, incluso en Facebook, una red social que el FPÖ domina porque está colonizada mayoritariamente por los boomers, los posts sobre las vacunas y otras sandeces, que normalmente no encontraban resistencia, han empezado a encontrarla e incluso los muy cafeteros han empezado a expresar su escepticismo con diferentes grados de intensidad. Lo cual ha llevado al FPÖ a redoblar sus esfuerzos tratando de llevar la conversación a otros terrenos, como por ejemplo a la turbulenta relación que la televisión austriaca (la ORF) tiene consigo misma en estos momentos o, simplemente, el silencio.
Lo malo para las personas decentes es que este tipo de cosas no penalizan al FPÖ frente a sus potenciales votantes, dispuestos a creer con la fe del carbonero que, de estar los ultras en el Gobierno, la realidad volvería a 1980 (lo cual, para ellos, implica necesariamente creer que la realidad de 1980 es mejor que la actual, lo cual no es cierto en muchas cosas.
Por si no te ha dado tiempo de leerlo todo (*)
El texto describe cómo la sequía histórica en Austria ha dejado al descubierto restos antiguos y objetos en el Danubio, mientras la mayoría de partidos lamenta la gravedad de la situación. Sin embargo, el FPÖ intenta minimizar o desviar el debate sobre el calor y la sequía mediante mensajes conspirativos, aunque empieza a encontrar más resistencia incluso entre usuarios de redes sociales afines.
Tres ideas principales:
- La sequía en Austria es excepcional y está revelando restos históricos y objetos ocultos en el Danubio.
- La mayoría de partidos reconoce la gravedad del calor y la sequía, pero el FPÖ intenta relativizarla o usar teorías conspirativas.
- El discurso del FPÖ empieza a generar escepticismo, aunque sus seguidores más fieles siguen apoyándolo sin que estas posturas parezcan penalizar al partido.
(*) resumen obtenido por IA
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