
En el Museo de Artes Aplicadas de Viena (MAK) se ha producido un robo de película. Parece ser que es tendencia.
28 de Agosto.- El mismo día, ayer, en el que se conoció la trágica noticia del robo del llamado tesoro de Villena, un conjunto de objetos prehistóricos de valor incalculable, nos asalta la noticia de otro delito similar, esta vez en el museo de las artes aplicadas (MAK) de Viena.
Dos desconocidos entraron ayer en el museo como visitantes, rompieron una de las vitrinas con un martillo y se llevaron un collar de diamantes que contenía 200 kilates de piedras preciosas (en total, 673 diamantes). En la última subasta de la pieza, en Sotheby´s, la joya alcanzó un valor de 4,3 millones de euros.
La pieza se exhibía en el marco de una exposición dedicada a la casa Van Cleef & Arpels, junto a otras 300 (200 pertenecientes a la colección del propio MAK y el resto préstamos de particulares).
Según parece, los dos ladrones, que no tenían entre sus puntos fuertes la sutileza de los métodos, llevaban, además del martillo, un arma de fuego la cual, por suerte, no utilizaron para herir a nadie. Una vez efectuado el “trabajito” se marcharon en dirección al cercano Stadtpark.
De lo que no se ha hablado es de la reacción del público asistente cuando se produjo el robo en el museo, pero el efecto sorpresa puede ser que haya contribuido a que la gente se quedase de una pieza y no hiciera nada.
En estos momentos, la policía austriaca está evaluando todas las posibilidades, estudiando las cámaras de seguridad y todas esas cosas. Se han publicado dos fotos de los malhechores, a ver si alguien puede identificarles, pero una de dos: o bien han decidido quedarse en Viena tranquilamente hasta que pase el revuelo o bien a estas horas están en Finlandia.
El collar robado fue encargado en 1939 por la reina Nazli de Egipto, quien se lo pasó a su hija Fawzia, que fue después esposa de Reza Pahlevi, sha de Irán.
En 1975 fue subastado una primera vez, por 175.000 Euros y se creyó perdido durante cuarenta años, hasta que en 2015 la pieza volvió a aparecer en el circuito de las subastas, como mencionábamos más arriba.
El Museo de Artes Aplicadas de Viena ha reabierto la exposición en la que se incluía el collar, el lugar en donde se produjo el robo ha sido convenientemente disimulado (la vitrina en donde estaba la joya está cubierta ahora por un panel del mismo color de la pared) y se ha instruido a los empleados del museo para que no cuenten el lugar exacto en el que se produjo el robo. En cualquier caso, ha habido un cambio: a partir de hoy, antes de pasar a la sala de la exposición hay que pasar por un detector de metales (por si las mazas).
Desde que se produjo el robo famoso de joyas en el museo del Louvre, en París, la Interpol ha advertido sobre esta nueva “tendencia” en el mundo criminal, esto es, que te entren los ladrones en el museo a llevarse objetos de oro y piedras preciosas, que se pueden convertir fácilmente en un dinero muy por debajo de su valor patrimonial, que suele ser incalculable.
Por si no te ha dado tiempo de leerlo todo (*)
Dos asaltantes armados robaron un histórico collar de diamantes valorado en 4,3 millones de euros en el Museo de Artes Aplicadas de Viena (MAK). Tras el hurto, la policía investiga el caso mientras el museo reabre la exposición reforzando la seguridad con detectores de metales.
Ideas principales:
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Robo millonario en el MAK de Viena: Dos ladrones sustrajeron a martillazos una joya de Van Cleef & Arpels valorada en 4,3 millones de euros y huyeron hacia el Stadtpark.
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Pieza de alto valor histórico: El collar con 673 diamantes perteneciós a la realeza egipcia e iraní antes de ser subastado en Sotheby’s.
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Alerta de Interpol y nuevas medidas: El museo reforzó su seguridad con detectores de metales en respuesta a la creciente tendencia global de robos de patrimonio histórico para su posterior reventa.
(*) Resumen obtenido con IA

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