Till y la ORF dejan el ataque para mejor ocasión

TelevisiónLos atentados de París han hecho que la ORF, de común acuerdo con el actor Till Schweiger, haya tomado una decisión. Verás cuál.

16 de Noviembre.- Una de las personas más famosas del ámbito de habla alemana es el actor Till Schweiger.

Conocido en su juventud tanto por su sorprendente belleza –una de sus primeras películas, “El hombre deseado”, adaptación de la novela gráfica homónima de Ralf König, le convirtió en el hetero con el que sueñan todos los gays que pronunciar “Donaudampfschiffahrtsgesellschaftskapitän”- como por su dicción rocosa (aunque muchas y muchos dirán que, como pasa con Mario Casas, ese ser, da lo mismo lo que diga ni cómo lo diga, la cosa es que no salga de plano), lo cierto es que Till Schweiger es algo más que una cara bonita y, con los años, se ha convertido en un próspero hombre de negocios y hasta le ha dado para colocar en el mundo del espectáculo a parte de su familia (sus hijas).

Su imagen pública ha evolucionado también, manejada muy sabiamente por el actor. De ser ese novio un poco cabraloca que muchas chicas quieren tener, Till Schweiger ha pasado a aprovechar eso que sabemos todos los hombres cuando rondamos los treinta-cuarenta. O sea, que con un niño en brazos, se liga más. Dónde va a parar. Y ahí le tienes, en películas hechas a su medida –las produce él- en donde se llama “Stühl” a lo que en Austria son Sessel, se bebe “Kaffe” con acento en la A, se dice “Oh Mann” cada tres frases y todas las cosas que son guays son “klasse”.

En estos filmes, que tienen un gran éxito de taquilla y que son repuestos en las teles todos los años, Till Schweiger es para las chicas, en esos días del mes en los que toda mujer necesita chocolate, un novio mono, un poco desastre, acrisoladamente hetero pero con sentimientos que, al final, se termina redimiendo de su propensión a salir demasiado con sus amigotes y siendo el padre perfecto para uno o varios niños, a los que al principio de la peli no les hacía ni puto caso, que hacen monerías delante de las cámaras.

Fuera de la pantalla, Till Schweiger es una persona comprometida y ha sido uno de los personajes populares que más ha hablado en favor de los refugiados sirios (y que, probablemente, lo seguirá haciendo) lo cual le ha granjeado no pocos detractores entre aquella parte de sus compatriotas –y de no pocos austriacos- que están al mismo nivel intelectual de los cafres que mataron a 130 personas la otra noche en París. O sea, al mismo nivel intelectual que cualquier homínido de la Sima de los Huesos de Atapuerca.

Personalmente, creo que Schweiger es un hombre que tiene mucho ojo para saber lo que le va y lo que no le va a su personaje público y, naturalmente, estar comprometido con una causa humanitaria como la defensa de esas pobres personas que vienen huyendo del horror, pues le va a su personaje público porque muchas de las mujeres que son el público objetivo de lo que podríamos llamar “el producto Schweiger” también aprobarían que sus novios o maridos estuvieran comprometidos con la misma causa.

Como buen hombre de negocios, Til Schweiger sabe que una de las claves del éxito es la diversificación del riesgo y, por lo mismo, trata de no poner todos los huevos (con perdón) en la misma cesta. Hace poco, firmó para hacer tres capítulos de una de las series más caras y de más relumbrón en la tele germanoparlante. Una vez al mes, los austriacos ponen la ORF y se embelesan con los casos que salen en Tatort. Al ser Till Schweiger un actor que viene del glamouroso mundo „del cine“ sus apariciones en Tatort levantan gran expectación.

La próxima iba a haber sido en dos semanas. El domingo que viene y el siguiente la ORF, la televisión pública austriaca, iba a haber emitido el Tatort en dos partes protagonizado por Till Schweiger ¿Y por qué se ha pospuesto? Pues porque en el próximo Tatort, Till Schweiger, detective, policía, investiga unos atentados de índole islamista en Alemania. Los atentados de París han hecho que la cadena pública austriaca y el propio actor hayan considerado como algo de dudoso gusto la emisión de un programa semejante.

Ante cosas como esta, uno se pregunta por qué aquí y la tele española no y luego, abre el Facebook y ve que ya hay amantes de la casquería que han exhumado de los archivos de televisión española la aparición del compatriota que murió en la sala Bataclan en el programa „Españoles por el mundo“.

Busquen mis lectores, comparen y, si saben a lo que me refiero, no se olviden de leer el artículo de mañana. Aquí estaremos.


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Comentarios

Una respuesta a «Till y la ORF dejan el ataque para mejor ocasión»

  1. Avatar de Luis
    Luis

    Tienes razón, tiene que ser espantoso para la mujer y los pobres familiares y amigos ese bucle continuo. Descanse en paz

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