
El conflicto de la franja de Gaza se recrudece por momentos y provoca consecuencias lejos del teatro principal de la guerra.

18 de Octubre.- Desde que la organización islamista Hamas lanzó un ataque terrorista sobre Israel hace algo más de una semana y desde que el ejército de Israel respondió a ese ataque utilizando parecidas tácticas inhumanas (bombardeos indiscriminados), el mundo mira a Oriente medio.
El conflicto (recurrente) entre israelíes y palestinos, rodeado de forma omnipresente de ruido, de propaganda y generalizaciones de brocha gorda, azuzadas por la avaricia del like que mueve internet, levanta olas que llegan muy lejos del teatro principal de los acontecimientos.
A Bélgica, por ejemplo, en donde un colgado islamista asesinó hace dos días a dos personas. Pero también a Austria.
Nada más revivir el conflicto, contaba yo que la comunidad judía austriaca, en colaboración con la policía y otras instancias gubernamentales, había tomado medidas de seguridad para evitar incidentes.
Desde entonces, el conflicto en la franja de Gaza se ha recrudecido y el temor a una ola de inseguridad se ha extendido por los Estados europeos.
Hoy, han sido varios los Gobiernos que han anunciado la elevación de las alertas terroristas. El de Austria, entre ellos.
En una conferencia de prensa conjunta del Ministro del Interior, Sr. Karner, del jefe de los Servicios Secretos austriacos, Sr. Omar Haijawi-Pirchner y el comandante de la Región Militar de Viena, Sr. Wagner, se ha anunciado la elevación del nivel de alerta terrorista al nivel cuatro (siendo el nivel cinco el más extremo).
Se intensificará la presencia policial visible en lugares estratégicos los cuales, aunque no se han concretado, son fáciles de imaginar: lugares con mucha afluencia de público, como los nodos de transporte.
Desde hace días, también se ha incrementado la seguridad en lugares relacionados con la comunidad judía, como por ejemplo sinagogas, centros religiosos o cementerios hebreos.
Se va a crear próximamente un nuevo grupo de defensa antiterrorista, dependiente del Ministerio del Interior austriaco, que tendrá la misión de controlar la situación las veinticuatro horas del día.
Hace algunos días también se han establecido controles en la frontera con la República Checa, que forman parte de este nuevo dispositivo de seguridad.
El jefe de los servicios secretos austriacos ha explicado que los recientes acontecimientos en Oriente medio pueden ser (y, de hecho, son) utilizados por las máquinas propagandísticas del islamismo radical para extender su ponzoñoso mensaje.
También ha dicho que, si bien el riesgo de ataques terroristas se ha incrementado por toda Europa, no existe una amenaza concreta de ataques terroristas en Austria (y, si existiera, como es lógico, él no la iba a revelar, que para eso es el custodio de los secretos del Estado).
De cualquier manera, el asunto es obstaculizar en lo posible la acción de colgados que puedan sentirse enardecidos por la propaganda que, a toda pastilla, se distribuye en estos momentos por internet.
Los niveles de alerta terrorista se instauraron a partir de los atentados de 2001 contra el World Trade Center de Nueva York.
En Austria son cinco los niveles y sirven para informar a la población y como criterio para que las fuerzas de seguridad puedan calibrar sus acciones.
De cualquier manera, los criterios para establecer cuándo se pasa de un nivel a otro no son públicos y las fuerzas de seguridad mantienen la lógica discreción al respecto.
Como la esperanza es lo último que se pierde y aunque el tema está muy negro, esperemos que la situación se tranquilice más pronto que tarde. Mientras tanto, no está de más tener un poco de precaución, levantar la vista del móvil e ir por la vida con los ojos abiertos, para evitar males mayores.

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