
Hoy ha habido una comparecencia de 5 minutos, tras la cual no se han permitido preguntas. Dominik Wlazny ha hecho un anuncio importante.
30 de abril.- La noticia de hoy en la política austriaca ha sido una comparecencia de apenas cinco minutos, después de la cual no se han permitido preguntas de los medios. El protagonista es una persona joven, sobre todo para lo que se estila en el mundo de la política: Dominik Wlazny, 37 años, médico, cómico (cabaretista), cantante bajo el “nom de guerre” Marco Pogo y político.
Su candidatura fue una agradable y refrescante sorpresa durante las últimas elecciones presidenciales. Wlazny se dirigía, sin ningún artificio, al mismo grupo de personas que van a sus conciertos. Habló de los problemas de la gente, con notable inteligencia y utilizando un tono (supongo) meditadamente alejado del “politiqués” al uso.
En aquella ocasión obtuvo un 8,3% de los sufragios.
Lo cierto es que llamó la atención porque el crecimiento fue espectacular.
Wlazny siempre había coqueteado con la política (medio en broma, medio en serio). En 2019 solo obtuvo un 0,1% de los votos.
Desde los buenos resultados de 2022, había muchas personas que se preguntaban ¿Cuál sería el siguiente capítulo de la candidatura de Marco Pogo?
Pues hoy hemos sabido la respuesta: en la comparecencia que se ha producido hoy, Wlazny ha anunciado que se presentará, al frente del Partido de la Cerveza (Bier Partei) a las próximas elecciones legislativas que aún no tienen fecha.
Es cierto que, primero, tendrá que superar algunos obstáculos de orden práctico. En primer lugar, lograr la financiación. En estos momentos y, según el marco legal austriaco, Wlazny y el Partido de la Cerveza deberán reunir 1,2 millones de Euros.
Aquí, el candidato se muestra optimista y confía en obtener esta cantidad de dinero, sobre todo a partir de donativos procedentes de socios y afiliados.
A primeros de año, cuando se empezó a esbozar la candidatura del Bier Partei, su equipo y su jefe, Wlazny, se marcaron como objetivo lograr 20.000 nuevos afiliados. A finales de marzo llevaban ya la mitad.
Dicho esto ¿Tiene el Bier Partei oportunidades de lograr un buen resultado?
Pues parece que sí.
Sin campaña ni nada, solo con lo que podríamos llamar el “recuerdo” de 2022, las encuestas le dan a Wlazny y a su partido alrededor de un siete por ciento de intención de voto, con lo cual podría entrar sin problemas en el nuevo parlamento que se forme después de las elecciones.
En estos momentos, hay varios miembros del Bier Partei que desempeñan su labor en algunos distritos vieneses. Por lo demás, y salvo el jefe, se conocen pocas caras que pudieran “echar mítines” y salir en los carteles.
Tanto las decisiones sobre el personal como el contenido del programa electoral concreto “se están cocinando”.
Los expertos en demoscopia piensan que Wlazny puede atraer sobre todo a los abstencionistas y también a las personas que utilizan su voto como arma de protesta. Sobre todo a la izquierda.
La aparición de Wlazny no es ninguna buena noticia, como es comprensible, para el partido socialdemócrata, para los verdes ni para los comunistas, cuyos buenos resultados en las últimas elecciones regionales (Salzburgo, Graz) les han llevado a pensar que quizá, con un poquito de suerte, podrían entrar en el Parlamento (a Kickl le daría un parraque).
De aquí al otoño pueden pasar muchas cosas, naturalmente, pero la pregunta es ¿Puede el Partido de la Cerveza convertirse en un factor importante en la próxima legislatura o solo será una manera de dividir el voto progresista, ya de por sí muy atomizado?
El tiempo lo dirá.
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