El chico de los coches de choque

Ha empezado la cuenta atrás para Aló, Presidente

7 de Julio.- Cuando estuvo aquí, mi hermano, que tiene muy buen ojo, comparó a Cristiano Ronaldo con esos macarrillas que, en nuestra niñez, acosaban a las chatis en los coches de choque de la feria de mi pueblo. No tenían pérdida: eran los únicos que conducían de pie. Uno no podía imaginarse a estos chavales, indefectiblemente agitanados, que escupían por un colmillo y utilizaban el coche de choque para marcar su territorio, con una edad más allá de los veinticinco. Luego, se convertían en alcohólicos, o se los tragaba el abismo de su propia falta de futuro. Igual, Ronaldo es hoy el chico de oro, el que conduce el coche de choque más rápido de la feria (de pie, por supuesto); el que se luce en las portadas de las revistas que aumentan la humedad ambiental en los patios de los institutos. Pero en diez, quince años, terminará saliendo con Hugo Chávez en Aló, Presidente. Y si no, al tiempo.
Hasta aquí han llegado los vítores de la multitud que se congregó ayer en el Santiago Bernabéu para recibir al nuevo número nueve. Una multitud que, con su mera existencia, confirmaba la necesidad de actuar urgentemente sobre el zarrapastroso sistema educativo español.
Hablaban los artículos del nuevo fichaje del “Real” (aquí, curiosamente, el equipo de Florentino no es “el Madrid”; lo de “Real” les parece más molón ¡Ay, este monarquismo soterrado de los austriacos!). Explicaban cada tres párrafos la obscena cifra de dinero muerto que le ha costado al equipo traerse a España a un tipo del que, como se esperaba de Beckam, lo único que se quiere es que pose en gayumbos para la próxima campaña de Armani.
Por suerte, de la capital de España llegan otras cosas hasta Viena. Ayer, vi los primeros carteles de Los Abrazos Rotos. Probablemente la pongan en el Film Casino. Es una pena que, esta vez, por causas de fuerza mayor, se haya roto la tradición de ver los estrenos de Almodóvar con mi amigo M. Estoy deseando ver la peli para confirmar que mi intuici¡on es errónea: conservo ciertas esperanzas de que, esta vez, a Almodóvar le haya salido algo más cerca de Volver que de La Mala Educación.
Mientras tanto, aquí, sigue el monzón (cuando no la nieve -!La nieve!- y el granizo). Ayer por la tarde llovió hasta inundar la estación de Wienmitte y, a la hora de publicar este artículo, una lluvia blanda moja los parques de Viena, reblandece la hierba y nos alivia un poco del bochornazo que el verano trae a estas tierras.
ACTUALIZACIÓN: 13 de Julio
Recomiendo por inteligente y gracioso el artículo que hoy ha publicado Boris Izaguirre a propósito de Cristiano Ronaldo. Para leerlo, pinchar aquí

3 comentarios en «El chico de los coches de choque»

  • el julio 8, 2009 a las 1:47 pm
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    Además este es de los que conduce el coche de choque hacia atrás con cara de chulín. Si la gente se juntase como en el Bernabeu para cosas humanitarias …

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  • el julio 9, 2009 a las 9:17 pm
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    Hay palabras que le retrotraen a uno. Hacía años que no oía (o leía) la palabra chulín o su variación “hacerse el chulín” o, más comunmente denominada por unos y denominada por otros “hacerse el chulito” !Qué tiempos!
    Esto me recuerda a una alumna mía, una niña, que me llamaba “mongolo”. La primera vez…Lo flipé. No sabia si reirme o qué 🙂
    En cuanto a las reuniones en el Bernabéu…Tanto potencial tirao. En fin.
    Cuidate mucho

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