Austria: un país de dulce (Primera parte)

Azucar ardiente
El azúcar, un elemento sin el que los austriacos no podrían vivir (A.V.D.)

 

5 de Enero.- Desde que escribo Viena Directo, me he acostumbrado a ir por la vida abierto de orejas (por otra parte, lo mejor para no perderse nada de lo que pasa).

Y es que, queridos lectores, nunca se sabe dónde puede saltar un tema para un post. El otro día, durante una conversación casual, alguien dijo que ya no quedaban apenas fábricas de azúcar en Austria, un negocio que, otrora, había sido floreciente en el país alpino. Una circunstancia que sorprende si se considera que los austriacos, como mis lectores saben, son grandes consumidores de dulces y mermeladas (la maratón repostera navideña, sin ir más lejos).

Paco –me dije- este tema está pidiendo que lo investigues.

Dicho y hecho.

Verán mis lectores lo que averigüé.

Las semillas de la prosperidad azucarera austriaca se plantaron en realidad bastante lejos, en Berlín. Ciudad en donde, en 1783, un farmacéutico llamado Marggraf descubrió que se podía extraer azúcar de la remolacha. El goloso descubrimiento de Marggraf tardó un poco todavía en ser explotado comercialmente. La primera azucarera del mundo basada en la remolacha empezó a funcionar en marzo de 1802, dirigida por un señor alemán llamado Franz Karl Achard, que empezó a montarse en el dólar casi inmediatamente ¿Por qué? Fundamentalmente porque Achard hizo saltar por los aires la dependencia europea del azúcar colonial (por ejemplo, a nosotros, los españoles, el bueno del señor Achard nos hizo una putada como un piano, básicamente).

Por otra parte, la nueva forma de producir azúcar también hizo que esta perdiera su valor como producto de lujo (un valor del que aún son testigo algunas costumbres actuales como las tartas de cumpleaños) y que los dulces se convirtieran también en un articulo de consumo entre las clases más populares.

Ante el éxito de nuestro amigo el Herr Achard, pronto florecieron por el resto de Europa ingenios azucareros cuya materia prima era la remolacha.

En Austria, entre 1844 y 1938 hasta ocho, con la cronología siguiente:

-1844, Dürnkrut

-1852, Siegendorfer Zuckerfabrik

-1867, Hohenauer Zuckefabrick

-1867 Leipnik Lunderburger

-1901, Leopolsdorf

-1910, Bruck an der Leitha

-1930 Enns

-1938 Tulln

Durante todo el siglo XX los avatares de la producción de azúcar han sido inseparables de los del devenir histórico de este país.

Por ejemplo, la lucha entre los industriales azucareros y los agricultores productores de remolacha puede servir como muestra de las tensiones que la industrialización sometió a la monarquía de los Habsburgo.

En 1905, los cinco ingenios azucareros que había en Austria, cuya propiedad se encontraba concentrada en manos de otras tantas familias, imponían los precios de la materia prima a los agricultores productores de remolacha. Estos, decidieron, no sin esfuerzo, organizarse para defender sus intereses y, no sin resistencia por parte de los propios agricultores, los productores de remolacha se orgainzaron en una alianza que consiguió alterar el equilibrio de poderes en la agricultura austriaca hasta que llegó la primera guerra mundial. Pero de esto hablaremos en el siguiente capítulo de esta serie.

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